China dice adiós a la Cabra para que entre el Mono en 2016

Por • 7 Feb, 2016 • Sección: General

 Este 8 de febrero, China despide el año lunar de la cabra para darle entrada al creativo Mono en este 2016 en una celebración que, además de su carácter familiar, también saca a la luz tradiciones muy antiguas.
El mono es el noveno de los 12 animales del zodiaco chino y según los antiguos historiadores, este año el destino de los chinos se regirá por ese enérgico primate durante el año 4713 de su calendario.

Cuenta la leyenda que el año del propio signo del nacimiento para los monos es el más desafortunado en el ciclo de 12 años. Los “Monos” (que toman en serio la astrología china) son entonces particularmente cuidadosos con su salud, vida amorosa, carrera, y las inversiones hasta que termine de gobernar ese zodiaco el 27 de enero de 2017.

Para entender algo más de la cronología del calendario chino hay que saber que la celebración del año nuevo chino comienza con la primera luna nueva del primer día del año y finaliza con la luna llena 15 días después. A fin de marcar ese primer día del año se elige el de la luna nueva más próximo al día equidistante entre el Solsticio de Invierno y el Equinoccio de Primavera, en el hemisferio Norte, justo 45 días distantes entre uno y otro aproximadamente, de ahí que nunca sea el mismo día de comienzo a diferencia del calendario Gregoriano, que siempre se celebra el Año Nuevo el 1 de enero.

Las tradiciones y supersticiones están por todos lados y en esas jornadas no se da un paso sin pensar en ellas.

Para Li Gai, las personas nacidas bajo el signo del mono son muy interesantes porque ese animal impregna su espíritu creativo, una característica que se ha mostrado totalmente en el artista Leonardo Da Vinci.

Ese tipo de persona se siente inconforme con los quehaceres cotidianos, a ellos les gusta enfrentar problemas, situaciones con desafíos, para evocar sus dones extraordinarios, manifestó a Prensa Latina.

También explicó que muchas parejas optan por tener hjos este año debido a que se cree serán individuos muy inteligentes.

Como no podía faltar en las aspiraciones de la mayoría de los chinos, la joven Li explicó que la pronunciación del carácter que indica mono en chino, se parece a la de otro que se dice “Hou”, que significa un ascenso o volverse rico.

Disimiles son las costumbres por estos fríos días en este gigante asiático en los que las puertas de las casas son decoradas con figuras como un pez para atraer la abundancia o incrustan Guardianes para ahuyentar a los malos espíritus.

Paredes y fachadas se tiñen de rojo, símbolo de la buena suerte, y en las cocinas de todo el país huele a ricos raviolis de “tradición navideña”.

Las casas se barren y se limpian, además de dejar todas las deudas saldadas para entrar en el nuevo año con buen pie.

La celebración del Año Nuevo no habrá terminado si no se realizó el Festival de la Linterna, durante el cual los niños son los principales protagonistas llevando su farol en la oscuridad de la noche.

Los chinos se visten de rojo durante las celebraciones de la Fiesta de Primavera como también se le conoce a esas conmemoraciones, escriben sus deseos y propósitos en papel de ese color mientras los niños reciben sobres rojos con dinero.

Ancestralmente, el rojo simboliza al fuego, elemento que previene la mala suerte de acuerdo con el folclore oriental.

Cuando el reloj marca las 00:00 del Año Nuevo, los chinos abren puertas y ventanas para permitir que salga el año anterior y se lleve lo malo. Así empieza el nuevo año que entra a los hogares completamente limpio y sin deudas.

Las formas de celebración de la Fiesta de Primavera cambian en dependencia de la zona del país y con el nivel de vida. Por ejemplo, los viajes al extranjero son la última moda de celebración, aunque luego se regrese al pueblo natal a reunirse con los familiares.

Por tanto, muy similar a la Navidad en Occidente, la cena de ese día no sólo es un banquete, sino toda una gran oportunidad para compartir en familia.

Los Ravioles, el alimento degustado en esta oportunidad, deviene un juego de suerte.

Cuentan que en el norte del país, la gente a menudo agrega monedas, caramelos, castañas, dátiles o semillas de maní en el relleno.

Cuando a alguien le toca un ravioli o “dumpling” con moneda, se cree que ganará mucho dinero en el nuevo año; cuando le toca uno con caramelo, su vida será dulce, y cuando le toca uno con maní, tendrá buena salud y vivirá una larga vida, ¿Por qué no lograrlos todos en un mismo plato?

*Corresponsal de Prensa Latina en China
rc/dav



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