Epidemia de defectos congénitos en Iraq tras la guerra

Por • 1 Nov, 2012 • Sección: Tribuna Abierta

NACIONES UNIDAS, oct (IPS) – Un nuevo estudio confirma lo que muchos médicos de Iraq han dicho por años: hay una virtual epidemia de raros defectos congénitos en las ciudades que sufrieron bombardeos y disparos de artillería en ofensivas lideradas por Estados Unidos.

Los sitios más afectados parecen ser la central ciudad de Faluya, que sufrió una fuerte ofensiva en 2004, y la sureña de Basora, en abril de 2003.

Los registros muestran que el número de defectos observados por el personal médico del Hospital de Maternidad Basora en los recién nacidos se multiplicó a más del doble entre 2003 y 2009.

Entre 2007 y 2010 en la central ciudad de Faluya, más de la mitad de los niños y niñas nacieron con algún problema congénito, contra menos de dos por ciento en 2000.
Mozhgan Savabieasfahani es la autora principal del último estudio publicado por el Bulletin of Environmental Contamination and Toxicology (Boletín de Contaminación Ambiental y Toxicología), titulado “Metal Contamination and the Epidemic of Congenital Birth Defects in Iraqi Cities” (Contaminación con metal y la epidemia de defectos congénitos en ciudades iraquíes).

El análisis a muestras de cabellos en 56 familias de Faluya reveló contaminación con dos metales conocidos por sus neurotoxicidad: plomo y mercurio.

Savabieasfahani, toxicóloga ambiental de la Escuela de Salud Pública de la estadounidense Universidad de Michigan, dialogó con IPS sobre la crisis sanitaria iraquí y las consecuencias a largo plazo de la exposición a metales liberados por las bombas y municiones.

IPS: Usted se concentró en Faluya y en Basora. ¿Hay algún indicio de que este problema pueda estar afectando también a otras ciudades?

MOZHGAN SAVABIEASFAHANI: Hay otro estudio realizado en otra ciudad y creo que tiene aspectos similares. Creo que es posible que cualquier otro lugar haya sido afectado. En algunos sitios se están viendo situaciones parecidas, pero no hay publicaciones que lo indiquen.

IPS: Su estudio descubrió serias deformidades en niños en 2010. ¿Cuánto tiempo se seguirán sintiendo los efectos de la guerra en la salud?

MS: Hablando como toxicóloga ambiental, creo que, mientras no se limpie al ambiente, mientras la fuente de esta contaminación pública no sea hallada y mientras la población esté expuesta a ella a diario, el problema persistirá.

Y podemos ver que, en efecto, se está agravando. Creo que el mejor paso para dar ahora es ampliar el alcance de los estudios ambientales: analizar el agua, el aire, los alimentos, el suelo, todo lo que esté en contacto con la gente, analizar todo esto para detectar la presencia de metales tóxicos y otras cosas que están en el ambiente.
Y una vez que encontremos la fuente, entonces podremos erradicarla. Si no hacemos eso, el problema va a continuar, porque la gente está expuesta.

IPS: ¿Qué tipo de municiones son las responsables de esta clase de contaminación a gran escala?

MS: Nosotros hemos hecho referencia a un par de documentos militares de Estados Unidos y a un tipo de metales indicados en ellos. Las municiones para armas pequeñas incluyen varios metales.

Pero puede ser de todo, desde las bombas lanzadas desde el aire hasta las disparadas por tanques o incluso las balas. Todas tienen metales similares, incluyendo mercurio y plomo, que es lo que hemos encontrado en los cuerpos de las personas que viven en esas ciudades, Faluya y Basora.

IPS: ¿Ha colaborado con los investigadores de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que están realizando un estudio similar, cuyas conclusiones serán presentadas el mes próximo?

MS: No, no he estado en contacto con la OMS ni con ninguna otra organización. Simplemente trabajamos con un grupo de científicos.

IPS: ¿Está usted al tanto de alguna reacción formal a su investigación, sea del gobierno de Iraq, de Estados Unidos o de Gran Bretaña?

MS: Ha habido alguna. El Departamento (ministerio) de Defensa de Estados Unidos respondió al informe diciendo que no está al tanto de ningún estudio oficial que indique algún problema en Basora o Faluya. Pero eso es lo único que viene a mi mente.

IPS: ¿Cómo afronta el sistema de atención médica iraquí una emergencia como esta? ¿Y cómo se puede proveer atención médica y adoptar medidas contra la contaminación en los lugares afectados?

MS: Sé que los hospitales en las dos ciudades que estudié están sobrecargados, pero mientras haya preocupación hay formas de ayudarlos. Necesitamos organizar a los médicos, a los científicos y a profesionales en esta área para hacer la limpieza. Organizarlos, llevarlos a esas dos ciudades e iniciar el trabajo.

Sin embargo, todo eso requiere de apoyo financiero y de otra clase. El respaldo político y el financiero ayudarán a que eso ocurra.(FIN/2012)



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