Los Proyectos Históricos

Por • 7 Oct, 2012 • Sección: Un Grano de Maíz

Una correcta apreciación de la historia nos permitirá otear el futuro. Conociendo lo que ya está agotado, lo viejo, percibiremos los brotes de lo nuevo, detectando lo que está por desaparecer podremos percibir lo que está por surgir. Historiemos.

Después de la dictadura de Pérez Jiménez, que podemos catalogar de gobierno desarrollista, vino un período socialdemócrata: elecciones burguesas, dictadura oligarca que tomó forma de pseudodemocracia sustentada en el reparto de la poca renta que dejaba el imperio, entrega de las riquezas naturales, vivir de las regalías y sumergirse en la cultura del consumismo. Con bonanza, fiesta, y al bajar los altos precios, fin de la merienda. De esta forma se garantizaban los dos objetivos del imperio. Uno, envilecer a la masa, fragmentarla, neutralizarla, y el otro, disponer de las riquezas, de petróleo barato.

Esta forma de la dominación les funcionó durante 50 años, hasta que ya no soportó la contradicción entre la exigencia populista de fácil beneficio en ascenso infinito, y el ingreso petrolero menguado.

Entonces, el hechizo ya no funcionó y el sistema entró en una turbulencia que aún vivimos.

Desde el arribo de Chávez entramos en un período de disputa por la hegemonía. Pero ¿cuáles proyectos disputan la conducción de la sociedad?

En la escena hay tres proyectos principales:

Uno, la socialdemocracia populista, repartir la renta hasta que el petróleo aguante. Este proyecto ya dio muestras de inoperancia, crea una masa ávida de bienes materiales y el petróleo no alcanza para satisfacer a los amos del norte, a la oligarquía lacaya, ni a las ansias de los despojados cuyas metas siempre serán frustraciones. De esta manera se crea una bomba de tiempo que conduce a estallidos sociales inútiles tipo 27F , a gobiernos que no pueden mantener la ilusión democrática.

Dos, el proyecto neoliberal imperial, con un paquetazo, terapia de choque, poner el país al servicio del gran capital internacional, de los gringos, de las trasnacionales. Este plan necesita elevada represión, una política de choque que desactive al pueblo y legitime el saqueo del país.

Tres, el proyecto Socialista que permita el reordenamiento de la sociedad, una nueva visión de las necesidades, de cómo satisfacerlas y una nueva concepción de la producción de acuerdo a estas necesidades, una verdadera Revolución cultural, relaciones humanas fraternas, relación armónica con la naturaleza, que construya un país, una sociedad viable, sustentable, basada en la Propiedad Social de los Medios de Producción, con altos niveles de Conciencia del Deber Social, reducir el egoísmo a niveles ínfimos y usar la renta para construir esta nueva sociedad.

El proyecto socialista convive en el seno de la Revolución con una fracción de la socialdemocracia que en lo político usa el atractivo del pragmatismo para colar pactos y conciliaciones que nos conduzcan a su forma natural de gobierno, es decir, neo pactos de punto fijo justificados con presuntas crisis políticas o económicas.

Después del 7 todos los proyectos históricos se enfrentarán, se agruparán en alianzas naturales y el resultado de esa lucha será el futuro de este proceso.

¡Con Chávez lealtad!



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