Luces Violetas
Cada mañana,
muy de temprano,
me transformo en ágil y ligera
Pluma.
En pluma blanca,
en pluma de paloma;
y con total desenfreno
me entrego a los brazos
de la cálida brisa matinal.
Esta, en un torbellino
de arrebatada alegría,
me acoge en su seno,
me abraza,
me arrulla
y me ayuda, sin duda,
a alcanzar mi sueño.
Todas la mañanas
muy de temprano,
salgo al ruedo de la vida,
pero nunca y jamás antes,
sin remontar a las nubes.
Es mi sueño de vida,
es mi condición
Humana,
el que bien temprano,
cada mañana,
remonte el éter espacio
de la fantasía.
Solo busco alcanzar
a la nube más alta,
a la cresta empinada
al pináculo ultimo,
aquel que muy de temprano
encierra el arco iris divino.
Todas la mañanas,
muy de temprano,
remonto los cielos,
escalo mis sueños,
llego a ti:
mi nube soñada.
Y ahí,
como cada mañana,
se expone ante mí
la cajita de colores solares,
la luz de la fantasía,
de la amistad, del amor.
Y hoy,
muy tempranito en la mañana
todos mis colores
eran de un austral muy:
Violeta.
Alfredo Domínguez Fernández
pito0726@hotmail.com









