U.S.A., El Imperio Sociópata

Por • 25 abr, 2012 • Sección: Tribuna Abierta

En U.S.A. “Los grupos humanos se deslizan entre los monstruos desempeñando los papeles asignados por el poder a la pobreza, la costumbre, los oficios, profesiones y actividades, los deseos, los impulsos de placer, destrucción, sublimación, amor y muerte. Casi todas las definiciones de lo monstruoso coinciden en calificarlo de desorden grave del orden natural”.

En los EE.UU. de Norteamérica el culto a los monstruos y a lo monstruoso con esa industria audiovisual enferma, como el propio norteamericano y su civilización, distorsionada por el capitalismo consumista y la tecnología puesta a su servicio, la imagen brotada del inconsciente de esa cultura, son los indestructibles monstruos electrónicos de avances tecnológicos perfectamente prescindibles, destinados al consumo y sus demoníacas escenas reiteradas. No es casual que el tiempo de ese pueblo sea el del consumo de las drogas y la epidemia del Sida.

En ese país, alienan a la juventud, disfrazan a las niñas como símbolo sexual, estimulándoles la vanidad, el exhibicionismo, el narcisismo. Hablan de liberación de los prejuicios. ¿Qué prejuicio mayor que reducirlo todo a una sexualidad dirigida hacia el comercio y la venta? Todo lo sexualizan en cálculo frio de ganancias, mediante la publicidad, la T.V. y el espectáculo continuo.
Esa sociedad “humana” está compuesta en una gran mayoría de enfermos mentales: psicópatas y sociópatas; lo llevan en los genes, lo transmiten de padres a hijos. El mayor ejemplo lo tenemos en la manera horrenda en que se matan entre si, hombres, mujeres y niños: en centros de enseñanza, en la calle cualquier de estos sujetos dispara contra sus semejantes sin motivo ni causa, etc., diariamente vemos en sus medios audiovisuales de comunicación, la forma aberrante de pedofilia y como fríamente asesinan y descuartizan a sus victimas.

El imperio español llegó ayer con las carabelas, la espada, la cruz, los arcabuces, los curas de la Iglesia Católica y las cavilas de invasores buscando (oro) el dorado, asesinaron más del 70% de la población aborigen de nuestra América. Hoy el imperio-sionista gringo, sajonizante, nos amenaza con la IV flota, la V, la sexta y la séptima, con sus portaviones, y bombas atómicas, para llevarse el oro negro (petróleo) y las riquezas de nuestro subsuelo, más tarde vendrán por el agua potable; roban la identidad de los pueblos, invaden, saquean y asesinan monstruosamente con la más cínica y cruel indiferencia.

Utilizan las más fútiles necedades para justificar las agresiones e invasiones. Quieren hacer ver a nuestros gobernantes como criminales de guerra y traficantes de drogas. Se valen de su superioridad militar, la complicidad de la clase pudiente de nuestros países, la propaganda para amenazar y manipular, acusan a nuestros gobiernos para invadirlos: que tienen armas de destrucción masiva, que violan los derechos humanos y las libertades “democráticas”, etc. Valiéndose de esas burdas acusaciones, destruyen y (destruyeron) civilizaciones enteras; los despojaron de su territorialidad y trataron (tratan) de cambiarnos nuestra forma ancestral de costumbres y creencias religiosas.
Los animales no son capaces ni de perversidad cultivada ni de satanismo elaborado como estos engendros. No les falta canibalismo. Quizá sea esta devoración entre semejantes lo que ha dado lugar a diversos mitos, fábulas y arquetipos, desde la madre y el padre terrible hasta la vampiresa.
Los venezolanos por nuestra formación y cultura, somos un pueblo amante de la paz y la libertad…, ese bien supremo que nadie puede amar más que un venezolano. Precisamente, por habernos visto privados de ella por mucho tiempo.

La hora de los pueblos pobres del mundo es tremenda. O nos hundimos en las tinieblas de la esclavitud por un milenio, o conseguimos el triunfo decisivo. El imperio-sionista gringo, por la fatalidad, por el imperio de unos pocos hombres fatídicos, están empeñados en frustrar el sueño más maravilloso de la sobrevivencia de los seres humanos, ese sueño que acariciamos desde las primeras edades… No me refiero al terror, el terror resulta necesario en las grandes revoluciones, cuando hay que extirpar los atavismos supervivientes de la sociedad burguesa. El terror de la revolución francesa está muy santificado en los altares políticos del mundo, pero el terror inquisitorial será execrado eternamente…, como lo será en su día el terror del imperio sionista gringo; ese terror que hace morir ignominiosamente a los seres humanos, a los idealistas más puros, a los que sacrificaron toda su vida para lograr la libertad política por la que se inmolaron y lucharon los más grandes genios y Héroes de la Humanidad…; y esos monstruos, esos traidores al ideal libertario, no sólo producen terror con sus crímenes inauditos, sino que provocan una reacción mundial…, porque, eso que se llama sionismo-imperialista ¿qué es?…, sólo una caricatura del fascismo del nazismo; el mismo tipo de dictadura, el mismo tipo de estado, el mismo tipo de esclavitud. Con una sola diferencia: esos dictadores europeos que suscitaron en su tiempo todos los impulsos atávicos, los están resucitando, los Estados Unidos, la OTAN e Israel.

Resulta imperativo, en una época masificante y hedonista como la nuestra, contradicha por abismos de miseria, de neurosis, de taras heredadas y de adicción a las drogas como medio de escape destructor, luchar por el afinamiento de aspiraciones cualitativas del alma y no entregarse al personalismo cuantitativo alimentado por la publicidad del consumo.

—De una nueva sociedad capaz de disfrutar de otros bienes que los ofrecidos por la industria consumista, sión-imperialista.

¡Gringos Go Home!
¡Pa’lante Comandante, estamos contigo! Lucharemos. Viviremos y Venceremos.
Hasta la victoria siempre y Patria socialista.
¡Libertad para los cinco héroes de la Humanidad!

Manuel Taibomanueltaibo1936@gmail.com



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