La Grecia Actual Y La Venezuela Del 27F

Por • 2 Mar, 2012 • Sección: Tribuna Abierta

Evidentemente que el 27 de febrero de 1989, no puede analizarse desde la óptica de un movimiento emocional, espontáneo, sin motivaciones ideológicas. Hacerlo sería aceptar la tesis que manejó en su momento el Estado burgués terrorista, para justificar la masacre del 27 F y los días subsiguientes, por cuanto el toque de queda, que significaba para los cuerpos de seguridad la licencia para matar, se extendió hasta más allá del 15 de marzo en algunas regiones y muchas “garantías” quedaron suspendidas indefinidamente, lo cual daba mayor libertad a los esbirros para saciar sus ansias de sangre, ya que las llamadas fuerzas del orden público incluyendo las militares eran formadas para reprimir a su “enemigo natural”, que en este caso era el pueblo civil.

El 27F es la rebelión popular más importante que registra el siglo XX en nuestra historia como república y en la región hispanoamericana. Para entender el 27F, es necesario volver atrás, a la rebelión armada de los 60, como respuesta a la represión fascista del gobierno de Rómulo Betancourt, que apenas se posesionó del cargo de presidente al cual ascendió gracias al manual de “Acta mata voto”, inició una feroz persecución contra todo lo que oliera a izquierda. En un mítín en el Nuevo Circo de Caracas, se jactó de anunciar que los partidos PCV y MIR habían sido ilegalizados, todos sus dirigentes incluyendo diputados y senadores estaban presos y mas de mil militantes.

Esa represión bajo la consigna de “Dispare primero y averigüe despúes”, dio origen a la confrontación armada, que llevó a centenares de jóvenes a las montañas a fomentar la guerra de guerrilla, que se extendería hasta la década de los 90, ya debilitada pero mantenía algunos focos. La acción militar fue derrotada por razones que no vamos a explicar, pero la acción política quedó allí y el trabajo político de base puso las simientes en el surco que el arcano tiempo se encargó de germinar. El estallido revolucionario del 27F fue precedido de multitudinarias manifestaciones estudiantiles, de obreros y amas de casa, contra el paquete del Fondo Monetario Internacional, cuyo administrador era Miguel “Paquetico” Rodríguez, un fiel discípulo de la escuela de los “Muchachos de Chicago” y eficaz cumplidor de las directrices del consenso de Washington.

El paquete de Miguelito exacerbó la miseria al punto que en muchos barrios pobres de Caracas, hubo familias que consumían alimento para perros (Perrarina), la cual guisaban para saciar el hambre, debido a que el poco recurso que se agenciaban no cubría el presupuesto familiar. El hambre, el mejor combustible para las rebeliones, sirvió de caldo de cultivo para el trabajo que realizaban líderes sociales, que sin filiación partidista apostaban por la búsqueda de un camino que llevara a un mundo mejor y más justo. La canción comprometida de Alí Primera era el himno predilecto de los sectores más deprimidos, donde el incendio iba por dentro, hasta que estalló el 27F. Quienes estuvimos inmersos en las luchas sociales, desde diferentes trincheras, mantuvimos viva la llama de la lucha antiimperialista y contra las políticas neoliberales y aún cuando no había la organización que aconseja Lenín en su obra “Que Hacer,” de alguna manera el espíritu rebelde se conservó y originó esa brecha contra el sistema capitalista y abrió el camino a lo que sería la rebelión de la dignidad, ya que el uso que hizo el estado burgués terrorista de la Fuerza Armada, para masacrar al pueblo, origen del estamento militar venezolano, colmó la paciencia de los jóvenes oficiales que venían también trabajando en su proyecto “Movimiento Bolivariano 200” y el 4 de febrero de 1992 irrumpieron contra la podredumbre que enlodaba el nombre de la institución. Este fue el inicio del fin de la dictadura del bipartidismo, sepultado con la victoria aplastante del Comandante Hugo Rafael Chávez Frías, en las elecciones de diciembre de 1998, pese a la unidad alcanzada por la derecha en lo que se denominó el TOCOCHA, Todos Contra Chávez.

Aunque hace 23 años de ese violento hecho que costó la vida a unas tres mil personas y la detención arbitraria y maltratos físicos y morales a miles de venezolanas y venezolanos, las condiciones que lo originaron hoy se repiten en Europa, donde el FMI está imponiendo su paquete de medidas económicas, apoyado por la Unión Europea.

La víctima principal de los crimnales programas es Grecia, donde la clase trabajadora está indignada y aún cuando no ha llegado a un 27F, las condiciones están allí, fecúndandose cada día. El pueblo griego está actualmente en las mismas condiciones del venezolano en 1989, cuando el FMI exigía más y más sacrificios. Existia la expectativa que la primera parte era apenas un amago de lo que sería el paquete completo, que incluía el congelamiento de salarios, liberación de precios, privatización de todas las empresas del Estado, incuyendo PDVSA, la privatización de la educación y de la seguridad social, entre otras.

Estas manifestaciones era el inicio del gobierno de la banca internacional, que cansada de tener testaferros, había decidido tomar en su manos el mando y dirigir directamente las políticas y acciones de estado, en los países prisioneros de sus redes. Esto es precisamente lo que está ocurriendo en Europa, donde gobiernos duros, como el de Il Cavallieri Berlusconi, que había resistido todos los embates de los escándalos de corruptela, prostitución y nexos con la mafia, pero no resistió el golpe bancario. Igual ocurrió con los gobiernos de España, Portugal y Grecia, ahora bajo la bota férrea del tenebroso FMI, que representa nada más y nada menos que al Club de Brillembourg.

La tragedia europea, necesariamente debe tener consecuencias con clarinadas de cambio. La dictadura mundial económica diseñada e impulsada por el sionismo como mecanismo perverso de dominación está tocando techo. La decisión de los banqueros de tomar el sarten por el mango, es producto de la desesperación por la insostenibilidad de un sistema que ya el mundo no soporta y donde la clase obrera, intelectuales y comunidad pensante con ideales de libertad, tienen un rol importante en esta hora decisiva. Las políticas agresivas y criminales de la banca mundial no cambian, el libreto en la Grecia actual, es el mismo de la Venezuela del 27F.

Cástor Díaz
Periodista CNP 2414
cd2620@gmail.com
cadiz2021@yahoo.es



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