Tres temas

Por • 11 dic, 2011 • Sección: Piedra de Tranca

1º) ¿QUIÉN LA ASESORA? Cada día estoy más preocupado con lo que está pasando con la oposición. A cada momento tropieza con la piedra a la que aludió un antichavista rajado, pero lúcido, Fausto Masó, quien sin duda está olfateando una nueva metida de pata del combo de la MUD. Este escribidor está indagando seriamente sobre quiénes son los asesores de la oposición. Quiénes la orientan, o mejor, la desorientan. Ya se habla en círculos serios del sector que hay chavistas infiltrados. Gente que pasa contra-información para que los líderes de la MUD se desnuquen. Por ejemplo: ¿Quién estuvo detrás de una iniciativa tan torpe como fue la de que un grupo de dirigentes integrado por Eduardo Fernández, Antonio Ledezma y Pablo Medina, se fueran a Bogotá a hablar contra Chávez y contra Venezuela, en un foro organizado por una de las universidades más derechistas de la región, la Sergio Arboleda, con la participación de Álvaro Uribe y de Pedro Carmona Estanga? Otro ejemplo: ¿Quién estuvo asesorando a Aveledo, coordinador de la MUD, para que incurriera en un auténtico galimatías al tratar de aclarar lo sucedido y en la interpretación que le dio a la descarada injerencia de Uribe en la política venezolana y al ataque, más que a Chávez, a Santos? Pero por si fuera poco, está la actitud asumida por la oposición y su cúpula, la MUD, respecto a eventos estelares que llenan de orgullo a los venezolanos, como fueron las cumbres de la CELAC y de UNASUR. En vez de callar -y algunas veces en política hacerlo da más dividendos que hablar bolserías-, optaron por lanzarse a fondo contra una reunión que congregó en Caracas a los jefes de Estado, representantes suyos y cancilleres de 33 naciones latinoamericanas y caribeñas. Un buen asesor habría recomendado prudencia, o silencio, o un reconocimiento discreto a la política que inspiró y motorizó el emblemático evento. Pero la oposición tropezó nuevamente con la inefable piedra.

2º) ¿QUIÉN PAGA? Otro tema: Pocas veces me desplazo por el este de Caracas, por Chacao y el municipio Sucre, o las urbanizaciones que integran ese territorio donde campea el escualidismo. Tengo otros lugares que visito a menudo. Y debo decir que me sorprendió hace poco el derroche publicitario que observé. La propaganda política, partidista, para un evento interno como son las primarias de la oposición del 12 de febrero próximo, es una obscenidad. Económicamente es un derroche gigantesco. ¿Cuál es su costo? ¿Quién lo paga? ¿De dónde salen los reales? ¿Quién o quiénes pichan? Razón tiene Darío Vivas en requerir, constantemente, que se investigue de dónde provienen los fondos de la oposición. El barraje propagandístico de candidatos presidenciales, para alcaldes y gobernadores, es descomunal y, por eso mismo, ofensivo al ciudadano.

3º) ¿QUIÉN DIFAMA? Al gran difamador de la comarca le salió el tiro por la culata. Una vez más se confirma el refrán de que quien a hierro mata no puede morir a sombrerazos. El personaje que utiliza a un diario icónico, fundado por un hombre honorable, para defender las peores causas, para renegar de lo que fue ese periódico, para atacar mujeres y ofender al pueblo venezolano al que suele llamar horda, acaba de recibir una lección. Si el personaje quiere hacer política que funde un partido y compita, pero no emplee la herencia mediática para chantajear y golpear a los demás como le viene en gana. Quizá no aprenda la lección que acaba de recibir por los intereses que están detrás de él. Pero algo es algo. Ahora viene el retruque. Porque la pelea es peleando…



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