La pelea es peleando camaradas

Por • 28 Sep, 2011 • Sección: Tribuna Abierta

Las elecciones presidenciales venezolanas de 2012,  serán una batalla por la independencia y la consolidación de los procesos latinoamericanistas: “La batalla que vamos a dar los venezolanos va a ser la batalla también por la independencia del continente, (…) por consolidar los proyectos latinoamericanistas, bolivarianos”. En el continente se libra una batalla entre dos proyectos: el de la independencia definitiva, la construcción de una patria unida y el de la dominación y hegemonía de las elites estadounidenses

La contradicción principal de la sociedad humana contemporánea es la que se da entre el imperialismo y los pueblos, entre la soberanía de las naciones y la dependencia de los grandes centros del poder económico y político, entre el mundo alternativo de libertad y democracia real, y el mundo caduco de opresión y falsa democracia que encabeza Estados Unidos.

Quien entre los revolucionarios  no lo entienda así, simplemente está fuera de foco, carece de conciencia social profunda. Quien ponga sus mezquinos intereses individuales o grupales por encima de esta contradicción principalísima, está arrimando agua, aun sin quererlo, al molino del Imperio. Quien se deje manipular por la canalla mediática y ponga como límite de su lealtad al proceso revolucionario las dificultades que encaramos (inseguridad, burocratismo, ineficiencia y corrupción en algunos casos) demostrará gran debilidad político-ideológica.

La humanidad toda necesita una victoria contundente de Hugo Chávez en 2012. Su triunfo lo será de todos los seres humanos, su hipotética derrota lo sería de la oscuridad, de la anti-humanidad. No habrá medias tintas en esas elecciones: quien no esté con Chávez estará del lado del Imperio, aunque no lo sepa. Aquí se podría parafrasear el concepto jurídico de que el desconocimiento de la Ley no excusa su incumplimiento.

La incomprensión de la contradicción principal no excusará ninguna traición, ningún salto de talanquera.

A propósito de esas elecciones de 2012, el presidente Chávez ha anunciado que “Usaré estrategias diferentes, otras irán apareciendo, pero todo depende de las circunstancias” y agregó que hará uso de recursos tecnológicos. Sin duda esto tiene que ver con su anunciado nuevo estilo de vida, la intención de preservar la salud de manera de poder garantizar la presencia de su portentoso liderazgo por muchos años más. Esta circunstancia aumenta la responsabilidad del movimiento popular, con el PSUV a la cabeza.

Todos los militantes debemos integrarnos activamente a las patrullas, tomar las calles como nunca antes. Todos: los pesuvistas, las fuerzas aliadas, las organizaciones populares, los medios alternativos, los sindicatos y gremios revolucionarios, las organizaciones juveniles, los estudiantes, las mujeres, los diversos de género, todos involucrarnos en la épica batalla que ya está en marcha. Si el movimiento popular se moviliza, si se activa ampliamente, si se adueña de las calles, de los campos, de los barrios, de las fábricas, de los liceos, de las universidades, de las montañas, y hasta de los mares, no habrá manera de derrotarnos y, por el contrario, la Victoria sera avasallante.

Es la hora del movimiento popular, bajo la  guía de Hugo Chávez, acompañándolo en su nueva situación y convirtiéndonos en su brazo ejecutor principal. La respuesta de nuestros gobernadores y alcaldes, que son absoluta mayoría, debería ser inmediata. Nuestros gobernantes a dar contundente  respuesta, nuestro pueblo a prepararse para plantarle repuestas de calle, dentro de la Constitución. Como gustamos decir, la pelea es peleando.

La Comisión Permanente de Administración y Servicios de la Asamblea Nacional  concluyó ayer, en reunión extraordinaria, la discusión del proyecto de Ley para la Regularización y Control de los Arrendamientos de Viviendas. El informe final será llevado a la plenaria para que se desarrolle la segunda discusión de la propuesta legislativa, tal como indicó el presidente de la Comisión, diputado socialista Diosdado Cabello.

El proyecto ampara a unas 750.000 familias que viven en condición de arrendamiento. Esto significa al menos 3.000.000 de venezolanos. Este instrumento legal, una vez aprobado, se considerará como la ley del pueblo y de los movimientos de inquilinos, que introdujeron la propuesta vía iniciativa popular en marzo pasado. De esta manera, se opondrá a la ley vigente hasta ahora, conocida como Ley Apiur (Asociación de Propietarios de Inmuebles Urbanos). Que la gente entienda que la Revolución es para beneficiar a la mayoría, aunque haya minorías que tengan que ser afectadas. Es la única manera de avanzar hacia la justicia social. PATRIA SOCIALITA VENCIENDO

YOLY  VALERO
Y.ARAGUA@HOTMAIL.COM



Tu opinión es importante. Escribe un comentario