Si alguien no engañó a nadie, esa fue Eveling Trejo

Por • 19 Sep, 2011 • Sección: Tribuna Abierta

Ahora muchos se asoman a la esquina o simplemente miran a su alrededor en Maracaibo y no entienden, aunque en el fondo creo que se hacen los que no entienden, porque si una candidata dijo la verdad en su lanzamiento a las elecciones de alcaldes celebradas junto a la de diputados, esa fue Eveling Trejo. La burgomaestre desde que inicio la campaña por este municipio advirtió de una vez con toda seriedad y responsabilidad que no sabía ni papa de gobierno ni de gobernar. Allá los que votaron por ella y actualmente andan por ahí quejándose y lloriqueando.

“Yo voy a gobernar con Pablo Pérez y Manuel Rosales”, esto no sólo lo dijo sino que fue su fuerte en la campaña reafirmándolo con imponentes vallas donde ella salía en medio de sus dos mentores. Imagínense ustedes, mis amigos lectores, el primero un mandatario que ni siquiera se puede calificar, porque como gobernador no tiene ni una sola obra de peso, salvo la intensa y permanente quejadera que mantiene en contra del Gobierno nacional y, el segundo; un fugitivo escondido en Perú o Panamá, acusado de enriquecerse con el dinero del pueblo.

¿Qué creían que iba a suceder, ¡pues!? Sucedió lo que tenía que suceder. Ahora tenemos esa Maracaibo que  vemos estupefactos todos los días. Llena de basura, con las calles destrozadas, sin planificación, sin obras, con fallas en el gas doméstico, con el transporte público destartalado, de espaldas a la salud y en contra de esos yukpas que mendigan en las inmediaciones del Hospital General del Sur en la autopista Uno.

Vemos una gestión municipal contraria a las necesidades de la gente humilde, a los comerciantes informales y formales, con un Cuerpo de Bomberos sin equipos, una policía para que digan que hay policía, porque la gente igual carece de seguridad; descolorida, porque ni siquiera utilizan la mentira de los malos gobernantes que no sueltan la brocha, a fin de que la gente crea que transforma el municipio; nada, no hacen nada. Y aquí advierto antes de continuar: no es que la pintura sea mala, lo malo es que los últimos alcaldes la tomaron con el propósito perverso de caerle a coba a la gente. Y en consecuencia, la gente no quiere pintura, sino trabajos de infraestructura, de desarrollo, progreso, que ataquen los problemas de raíz. Por eso fracasaron. Del pueblo no se burla nadie. Cobra caro. No lo olviden.

De manera que ahora no vengan con cuentos, Eveling Trejo no engañó a nadie. Se la ganaron porque quisieron y actualmente no hay quien coja ese trompo en la uña. Me refiero a los que votaron por ella como una gracia y les salió tremenda morisqueta. Es increíble, humilla y relega a sus propios trabajadores poniendo a su favor a los sindicalistas adeptos a Un Nuevo Tiempo a punta de billete; por ejemplo, en lo que va  de año, les ha incrementado el sueldo a los secretarios generales del Sumet y del sindicato del Imtcuma tres veces, en detrimento de un personal que obviamente no encuentra respaldo en sus representantes laborales cuando exigen mejoras de sueldo y otras reivindicaciones salariales. ¡Que van a conseguir con esa bola de plata que les mete la alcaldesa por el pecho!

La señora Trejo tampoco habla de los niños, del reinicio de clases, del grave estado de las escuelas; por ahí lanzó sobre la gente una cortina de humo con unas jornadas de útiles escolares, y todo el mundo sabía que el objetivo en el fondo era que nadie la viera montarse en un avión e irse de vacaciones. Esto igualmente no debe admirar a esa gente que votó por ella y hoy en día dice estar conmocionada porque nunca habían visto tanta apatía y desidia junta. Eso se sabía que iba a ocurrir. Ella lo dijo.

Pero en fin, cómo puede la señora Trejo querer a los niños y las niñas si les agrede a las madres y a los padres. La alcaldesa acabó moralmente con los salserines y agravia constantemente, como ya dije, a los obreros y empleados menores de la Alcaldía, así como a la población, especialmente, la de menos recursos. Esto si lo pudo haber aprendido de Pablo Pérez que no está en la ciudad por andar haciendo campaña presidencial, sin embargo, le echa la policía a los viejitos que exigen sus justas reivindicaciones al frente de la Gobernación, como evidentemente aprendió de Rosales el negocio turbio con los sindicalistas adecos, para evitar las razonables exigencias de los trabajadores.

De allí que sí Pablo Pérez cruzara la Plaza Bolívar y se dirigiera a la Alcaldía o Manuel Rosales le enviara “pines” o mensajes de textos, para orientarla, no tendrían nada bueno que enseñarle, tomando en cuenta que los gobiernos de ambos han sido sendos mamotretos de inoperancia maquillados, no sólo para engañar a la población de Maracaibo y Zulia, sino al país. Encima de eso, parece que ella no aprende muy fácil que digamos.

Por eso, repito, han fracasado y fracasarán. Pablo Pérez no le gana al presidente Hugo Chávez nunca y a Eveling Trejo tendremos que calárnosla hasta abril de 2013. Suena lejos, pero no es lejos, es cuesta arriba. Seguir con la señora Trejo en la Alcaldía no es ninguna perita en dulce, verdaderamente a nosotros nos ha resultado casi como tener a la madre loca.

La gente tiene que recapacitar, los marabinos y los zulianos no aguantan más mentiras. Arias Cárdenas será el gobernador seguro y ojalá se rodee de dirigentes como Giovanny Villalobos, un hombre que sabemos que no come de falsedades, no come de brocha, eso sólo lo haría si va a pintar una obra de envergadura que el pueblo sienta en la piel, en los músculos, en los huesos, en el alma, en el corazón, pero jamás por demagogia. Y lo más importante, esto lo digo y no me cansaré de decirlo siempre, Villalobos es un político que ni sus enemigos más grandes –aunque creo que no tiene ni uno solo chiquitico- pueden señalar de corrupto, y la corrupción ya sea de cualquier color, blanca, verde, azul, amarilla, naranja o roja rojita, ha sido uno de los flagelos que ha hecho más daño a Maracaibo, Zulia y Venezuela, sobre todo cuando proviene de gente que se proclama adepta a Chávez.

Así que no olviden esto que les acabo de decir, e insisto, abril de 2013 no está lejos. En el 2010 pensábamos que 2012 estaba lejos y fíjense, a esta fecha ya se ve uno con el apremio de tener que levantarse temprano para ir a votar por Chávez, y después salir corriendo a comprar el puerco y el bijao de las hayacas del 24, para que no se nos haga tarde.

Lo que sí yo creo es que no hay que perder el tiempo y analicemos desde ya, que Arias Cárdenas y Giovanny Villalobos son la mejor alternativa, tengámoslo siempre presente por un Zulia y un Maracaibo honesto y trabajador, que requieren de gobernantes probos y con moral.

Alberto Morán
albemor60@hotmail.com



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