Canícula

Por • 11 Sep, 2011 • Sección: Tribuna Abierta

La Mucuy

La canícula es bochorno, calor, sofocón, sofocación, ahogo, calina, sol, resol, estos son los aspectos atribuidos a tamaña satisfacción atmosférica iniciada a partir de los primeros cinco días del mes de septiembre.

En estos días sucesivos caerá la canícula desde los cielos protegidos de la Mucuy. Abra calor, y será la representación de una metáfora salida desde la constelación Liebre, quien acompañara a Orión, como máxima estrella que aboga por los cazadores.

Pero algunos seres de calor permanecerán fríos. Mientras otros encumbrados por los duros vientos responderán ante la llegada del cambio, todo, después de invocar las cincuenta canículas que marchitaran la naturaleza, es la era de la Abrasadora, estrella encargada de acometer cambios en la naturaleza, como en los seres humanos.

Los niños que nazcan a partir de estos cincuenta días llevaran la protección de los astros activados para impregnarlos con un futuro mágico, vivir desbordados de suerte, incluso, serán capaces de dirigir una nación, verdaderos guías que salvaran la familia cuando el día de los razonables se acerque un poco más.

El numero cincuenta representa la cantidad de perros por los días que dura la canícula. Pero también son tiempos de fieras, enfermedades, estas encontraran el lugar perfecto para actuar en estos tiempos.

Los más curtidos dicen que las plegarias hacia esta calina son de vital cuidado, estamos frente a un sofocón devorador que puede convertir con su fuerza horas de tristeza y desasosiego, es el momento en que entran las enfermedades.

Pero también el calor es asociado a los cambios, fuego que devorara los papiros que cada ser humano escribió en su andar y que ponen guía a lo malo, sólo resistirán las mejores ideas acompañadas de los deseos más puros y mansos.

Se escribirá poesía, pintores dibujaran con colores vivos y parecerá que dentro de sus cuadros habrá vida, brillaran las tallas de maderas con figuritas delicadas, se construirán juguetes mágicos y las aves de madera cantaran volando dentro de la fragancia del yaragua, quien junto a la quebrada dará el inicio a los días de la tierna esperanza.

Es momento de descubrir el arte de las manos y el pensamiento, asociados al trajinar de la canícula devoradora, capaz de trasformar dolor en tiempos de nueva vida, alegría, paz, reencuentro, esto se dará si el hombre fortalece su piedad, respeta la naturaleza y se convence que un mejor vivir es la abundancia para épocas que hasta ayer fueron de sequia. El arte es tributo al rito de la canícula.

Miguel A. Jaimes N.
venezuela01@gmail.com



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