Una “vida aburrida” es el mejor tratamiento contra las migrañas

Por • 10 Sep, 2011 • Sección: Ciencia

Llevar una “vida aburrida” es la recomendación que hacen los neurólogos a las personas que padecen migrañas, una enfermedad crónica para la que a finales de año se generalizará un nuevo tratamiento consistente en inyectar toxina botulínica en la cabeza a modo de “corona de Cristo”.

Así lo ha señalado la neuróloga Sonia Santos, de la Sociedad Española de Neurología (SEN), en una entrevista con motivo de la celebración el próximo lunes día 12 del Día Europeo de Acción contra la Migraña, una dolencia neurológica que afecta a 3,5 millones de españoles, de ellos a unos 120.000 aragoneses.

Santos, de la Unidad de Cefaleas del Hospital Clínico de Zaragoza, ha explicado que los neurólogos recomiendan especialmente a los pacientes que lleven una “vida aburrida”, ya que cualquier alteración les afecta, desde el cambio en los horarios de las comidas hasta en las horas de sueño.

Unos cambios en el ritmo de vida que son más frecuentes en verano, ha agregado, al tiempo que se ha referido a la vieja idea de que determinados alimentos desencadenaban crisis de migrañas.

Ahora, desde la Sociedad Española de Neurología se intenta no recomendar dietas específicas, salvo eliminar el alcohol, que es el que produce cefaleas a más pacientes, porque en cada persona hay un alimento que las desencadena, que se debe conocer para evitar ingerirlo.

Otros factores que pueden provocarlas son el estrés y los cambios hormonales, en la menstruación o con el consumo de anticonceptivos.

De ahí que se considere una enfermedad típica de mujeres, ya que la padecen alrededor del 18% de las que se encuentran en edad fértil, es decir entre la primera menstruación y la menopausia, ha señalado la especialista, por cuya consulta pasan unas 16 personas por semana, de las que más del 75 % son del sexo femenino.

Sin embargo, también tiene un componente genético, ya que aproximadamente el 20% de las personas que las sufren tiene antecedentes familiares, ha destacado la neuróloga.

Las migrañas, una enfermedad crónica que la Organización Mundial de la Salud (OMS) sitúa en el puesto número diecinueve entre las que más incapacidad producen para llevar una vida normal, afecta a entre el 9% y el 13% de la población general. Además, su padecimiento hace perder muchas horas de trabajo, estimada en una media de 8 a 16 días al año.

La neuróloga ha explicado que en su consulta especializada, así como en la que existe en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza, a los pacientes se les explica en primer lugar que es una enfermedad crónica, que tienen que empezar a vivir con ella y que deben evitar los factores desencadenantes.

También se le da un tratamiento para las crisis, que suelen durar entre 24 y 48 horas, porque de manera espontánea no remiten, pero incapacitan para llevar una vida normal. Y se les entrega un calendario para que anoten las crisis que tienen, ya que si son tres o más de tres al mes, se les prescribe un tratamiento preventivo.

Sobre los nuevos tratamientos, la neuróloga ha señalado que a finales de año se podría generalizar la toxina botulínica para los casos que no se pueden abordar con otros medicamentos orales.

Una toxina, popularizada con el nombre de ‘botox’, que ha demostrado en diferentes estudios su eficacia en la migraña crónica y que Santos ya inyecta en su consulta desde hace unos siete años para “usos compasivos”, siempre con la firma de un “consentimiento informado” por parte del paciente y por indicación del neurólogo.

Se inyecta en pequeñas dosis de manera subcutánea alrededor de la cabeza, según la neuróloga a modo de una “corona de Cristo”, con repetición de dosis a los tres meses. Al tener un efecto acumulativo y si ofrece resultados positivos, a los pacientes se les elabora una pauta para las siguientes inyecciones.

Los neurólogos recomiendan que a la primera crisis se acuda a una consulta especializada, para hacer una valoración previa y evitar la cronificación que se produce a largo plazo por un mal tratamiento.

Aunque su diagnóstico es fundamentalmente clínico, se puede pensar en que es una migraña cuando la intensidad del dolor es moderado y pulsatil, produce náuseas y vómitos e interfiere en la calidad de vida, incapacitando para el desarrollo de tareas habituales, laborales, sociales o familiares.

Entonces la persona que la sufre sólo quiere “olvidarse del mundo”, apaga todas las luces, evita los ruidos y le molesta cualquier actividad a su alrededor, ha agregado.

EFE



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