¡..Esos billetes verdes..!

Por • 9 Sep, 2011 • Sección: Tribuna Abierta

Después que los habitantes del planeta supieron que Estados Unidos tiene una deuda exterior insostenible y estaba a pocos días de declarar la cesación de sus pagos, todos los poseedores de esos billetes verdes viven con el Jesús en la boca, pues no saben si deshacerse de ellos o invertirlos en algo tangible. El nerviosismo es generalizado y los “analistas neoliberales” ya no encuentran argumentos para defender al imperio y su moneda.

¿Cómo llegamos a esta situación? Hasta el año 1971, el dólar estaba respaldado por el oro que Estados Unidos tiene guardado en Fort Knox y que a esas fechas se calculaba en poco más de 70 mil toneladas. Los países que disponían más dólares de los necesarios, podían cambiarlos por oro. Por esa facilidad, se aceptó que el dólar sea la moneda de referencia mundial.

Justo ese año, la garantía del oro para el dólar fue suprimida. El presidente Richard Nixon, se dio cuenta que la agresión contra Vietnam había costado demasiado y se habían impreso más billetes verdes de los que el oro de reserva podía garantizar. A partir de entonces el valor del dólar se establece por la ley de la oferta y la demanda.

Ese fatal año 1971, es también un año en el que los árabes, productores de petróleo, cometieron una desgraciada decisión. Hasta 1970, Estados Unidos, producía suficiente petróleo para su consumo interno. Las importaciones, eran limitadas pues se protegía a sus propias petroleras.

A cambio de suprimir la limitación de importaciones la Organización de Países Productores de Petróleo (Opep), se manifestaron dispuestos a aceptar dólares para la venta de su producto. Los billetes verdes se convirtieron en los más usados en el comercio mundial. Desde 1971, quien desee comprar petróleo, primero debe comprar dólares. Como todos quieren petróleo, todos necesitan dólares.

Coronas, yenes, francos, marcos, libras, liras y otras monedas corren a comprar dólares para comprar petróleo una y otra vez. Los billetes verdes permanecen fuera de Estados Unidos, entre la Opep y los países compradores. El año 2004 los gringos necesitaron importar el 60% de sus propias necesidades de petróleo y entonces imprimen más billetes verdes a un costo de sólo el papel y la tinta. Fueron billetes inorgánicos. Se compraron enormes cantidades de petróleo con billetes que no tenían respaldo. ¡Las compras fueron gratis!

La situación es encantadora para Estados Unidos, mientras los billetes verdes permanezcan fuera de su territorio, se podrá seguir comprando gratis, pero cuando esos billetes sirvan para comprar cosas, entonces se tendrá que entregar “algo” a cambio. Finalmente los billetes inorgánicos se convierten en deuda, enorme deuda para Estados Unidos.

La balanza comercial norteamericana comenzó a declinar desde los primeros años 70, pues se compraron cada año más mercancías, sobre todo petróleo que nunca se pagaron o mejor dichos, se pagaron con billetes inorgánicos. El año 2004, el déficit de la balanza comercial de Estados Unidos llegó a 650 billones de dólares. Considerando su población de 300 millones, se puede decir que cada ciudadano compró 2.167 dólares de mercancías extranjeras que ¡nunca pagaron!

La balanza de pagos es muy importante para todos. Cuando un país compra más de lo que vende, está forzado a ver que el valor de su moneda disminuye, pero esto no ocurre con el dólar y todo por nuestro maldito matrimonio con esa moneda. Mientras se necesite comprar, siempre habrá demanda de billetes verdes y siempre podrán ser impresos, para circular en el exterior.

Todos los billetes verdes circulando por el mundo, significan una deuda enorme para Estados Unidos, que en algún momento tiene que pagar. Por el momento, no la puede pagar y en consecuencia el Imperio está en bancarrota.

Todo gira alrededor del dólar. Si alguien se atreve a no utilizarlo, es blanco de la furia imperial. Ocurrió con Irak que comenzó a aceptar Euros y fue invadido. Hoy su petróleo es gratuito para Estados Unidos. Los países de la Alternativa Bolivariana, aprobaron utilizar la moneda virtual el Sucre para su intercambio comercial y Estados Unidos comenzó sus ataques acusando a los países latinoamericanos de narcotráfico, terrorismo y ser ejes del mal.

Si los dólares dejaran de ser necesarios para el intercambio comercial, entonces el dólar tendría sólo desventajas. La enorme deuda conduciría a las desastrosas consecuencias finales del derrumbe del billete verde. Pero los gringos tienen muchos trucos para hacer pagar a otros su enorme deuda.

La fabulosa deuda de Estados Unidos, está compuesta esencialmente por los billetes verdes que circulan fuera de ese país. Si algún día, no llegan a valer nada. La deuda “exterior” norteamericana desaparecerá también, pues los billetes que circulan en el exterior tendrán el mismo valor del papel viejo de los periódicos. Los estadounidenses, tranquilos y sin problemas.

Los problemas serán para quienes tienen los billetes verdes. ¿Y quiénes tienen dólares acumulados? Los bancos, el Banco Central de Bolivia que tiene once mil millones de dólares, en nuestro caso, las organizaciones internacionales, las empresas y quienes están ahorrando en dólares, ligando sus destinos a esa moneda.

La caída final de los billetes verdes, no está salvada, sólo postergada. La debacle mundial puede ocurrir pronto o en pocos años, pero ocurrirá.

Fortunato Esquivel
////// SCZ-BOLIVIA 08/09/11



Tu opinión es importante. Escribe un comentario