“Virgencita de Coromoto, cúbrenos con tu manto de bendiciones”

Por • 8 Sep, 2011 • Sección: Noticias Nacionales

Presidente Chávez

El Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, publicó este jueves, un mensaje de fe hacia la Virgen de Coromoto, a la que se refirió como la Patrona de la Patria Buena.

“Virgencita de Coromoto, Patrona de la Patria Buena. Hace 359 años nos diste tu buena nueva de amor. Cúbrenos hoy con tu manto de bendiciones!!”, escribió el Mandatario Nacional, en su cuenta en la red social twitter, @chavezcandanga.

La Virgen de Coromoto, apareció por primera vez hace 359 años, en Guanare, estado Portuguesa, sin embargo, fue hace 59 años que la Virgen fue coronada como la Patrona de Venezuela.

La leyenda cuenta que transcurridos varios meses en Coromoto, los indios recibieron el Bautismo a excepción del Cacique, a quien el demonio le hacia probar disgusto por la religión y lo tentaba con regresar a la selva.

El mutismo y enfado del Cacique aumentaba cada día. Se sentía infeliz. Fue con ese estado de animo que llegó a su bohío el 8 de septiembre de 1652, y sin mediar palabras con nadie se acostó en su barbacoa.

El sol se ocultó y dio paso a la noche. De repente, el umbral del bohío se iluminó de una luz fulgurante que envolvía a la Bella Mujer de la quebrada. Estaban presentes su esposa, su cuñada Isabel y su sobrino Juan.

Al verla, el Cacique le pidió que se marchara. En cambio, la virgen se le acercó más, por lo que el Cacique se abalanzó sobre Ella para tomarla del brazo y echarla fuera. En ese instante, el interior del bohío quedó en penumbras. “¡Aquí la tengo!”, dijo el Cacique en tono de furia y triunfo.

Las dos mujeres intrigadas le piden ver a la Bella Mujer, fue entonces cuando el Cacique a la luz del tenue fogón abrió su mano y vieron en una pequeña imagen el retrato de la Bella Mujer que irradiaba rayos luminosos.

El niño Juan, entristecido por el comportamiento del Cacique, se fue a escondidas a avisarle a Juan Sánchez de lo sucedido. Éste, junto con dos de sus compañeros fueron a la choza del Cacique y recuperaron la preciosa reliquia.

Juan Sánchez, al recibirla de manos del niño, sintió profunda emoción, pues reconoció en ella la Madre de Dios, y con respeto la colocó en un relicario de plata que acostumbraba llevar al cuello.

Al día siguiente (9 de septiembre) el Cacique se puso en marcha para regresar a la selva pero fue mordido por una culebra a poca distancia del pueblo.

El Cacique, viéndose en peligro de muerte, se arrepintió y pidió a gritos ser bautizado, sacramento que le fue administrado por un cristiano que transitaba por el lugar. El Cacique recomendó a los aborígenes que se mantuvieran con los blancos y murió.

Como consecuencia de esto, los Cospes formaron una comunidad de fieles muy fervorosa. De regreso a su casa de Soropo, Juan Sánchez colocó a Nuestra Señora de Coromoto en un altar, donde permaneció hasta el primero de febrero de 1654.

Yvke Mundial / Anais Lucena
8 DE SEP DE 2011



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