Los medios golpistas y sus tácticas

Por • 7 Sep, 2011 • Sección: Tribuna Abierta

La canalla mediática venezolana, amplificador de su homóloga internacional, cada día reniega más de los principios a los cuales se debe un medio de comunicación social. Hasta finales del siglo XX, al menos informaban y divertían a medias, algunos incluso los fines de semana, especialmente en las ediciones dominicales ofrecían material para la formación de sus lectores.

Desde 1998, cuando por libérrima voluntad popular asume las riendas del país, el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías, con su proyecto bolivariano; con muy honradas excepciones, comenzó la perversa metamorfosis de los medios impresos, radioeléctricos y televisivos. Desde entonces dejaron de abrir páginas y espacios informativos con noticias económicas, políticas o de otra índole, para dedicarse a la información necrofílica. Empezaron a contabilizar muertos y los balazos, puñaladas, machetazos o garrotazos en cada uno de los cuerpos según el caso, para abrir espacios informativos y primeras páginas. Cuando el diario acontecer no da para el necrofílico gusto del editor o director, entonces recurren a la sumatoria de las muertes violentas de la semana, del mes o del semestre, porque lo importante es inflar el amarillismo, magnificar los delitos, para de esta manera sobre esa plataforma ir creando miedos y sobre esos miedos creados en el colectivo, alimentar escenarios de incertidumbre, inseguridad y desconfianza en los órganos del poder público garantes de la seguridad y los derechos fundamentales de la ciudadanía.

Cuando ocurre un hecho importante, que los cuerpos de seguridad dan un certero golpe al hampa, al narcotráfico o a cualquier organización criminal, entonces ignoran o minimizan el hecho y en el mejor de los casos, buscan alguna rendija para colar algo negativo, en busca de restar importancia al éxito policial.
Igual ocurre con las obras del Ejecutivo Nacional, el Hospital Latinoamericano Cardiológico Infantil,por ejemplo, para ellos no existe, aunque atiende pacientes nacionales, de América Latina, El Caribe y otras latitudes, el DIBISE, tampoco existe y cuando lo mencionan es para elevar a la enésima potencia el error que por omisión, o indisciplina comete algún miembro de los cuerpos que integran el dispositivo de seguridad. Pero entonces no es una individualidad que ha pifiado, sino todo el contexto, porque es necesario fortalecer los escenarios de incertidumbre. Para esa ultraderecha, el presidente Chávez, está listo, acabado política y físicamente, porque ya el cáncer hizo metástasi y la MUD, ya aseguró el voto del pueblo y esa es la información que llevan al mundo. Pero resulta que Chávez está mas fuerte que un roble y la MUD y las entelequias que la conforman no alcanza a 20% del electorado.

Estos medios de difusión, se han especializado en la desinformación, apegados a las recetas de la CIA, el mossad y otras agencias criminales, que tienen sus tanques pensantes para producir efectos de la Guerra de IV Generación cada vez más eficaces. No es ajena la práctica de la canalla mediática venezolana a la que aplican en Libia y Siria. La mentira, la manipulación y la deshonestidad profesional, son los principios que cultivan estas basuras del estercolero del universo.

Para esa basura mediática la guerra en Libia, es de un pueblo contra un dictador, cuando la verdad, es que se trata de mercenarios pagados por los imperios, con los dólares que le robaron al pueblo libio de sus reservas internacionales. La Libia de Mohamar Gadafhi, era el país con el mayor ingreso percápita de África, el pueblo con menos miseria, donde no había seres en situación de calle, con los más altos índices de educación, salud y acceso al gua potable. Era ejemplo para el África, pero tiene la desgracia de poseer inmensas riquezas minerales, hidrocarburos y sobre todo las reserva de agua dulce más grande de ese continente y una de las mayores del mundo. Por eso no bastó conque el gobernante se entregara en brazos de sus verdugos, pues no era suficiente lo que les ofreció, lo querían todo. Allí están masacrando al pueblo libio, con la excusa de que los bombardeos de la OTAN que han matado decenas de miles de civiles, son para proteger al pueblo contra Ghadafi

Ahora tienen en la mira a Siria, porque no le perdonan jamás, que la dignidad de ese pueblo, la haya convertido junto a Irán en el bastión por la preservación de la dignidad y soberanía del Medio Oriente. Allí está vivo el espíritu del moderno Faraón: Gamal Abdel Nasser, con su sueño de la RAU. Su temprana muerte retardó la rebelión de los pueblos árabes contra la bota imperial, pero precisamente es el propio imperio, que en su desesperación, junto a sus aliados europeos están haciendo como “Yacumbele”. Están cavando su fosa. La guerra en Irak, no ha terminado hay un pueblo en armas en la calle contra el invasor y sus lacayos. En Afganistan, el pantano ahoga a los gringos y sus socios, en Libia, esos 40 años de bienestar con todos sus defectos, no los olvidará el pueblo libio y ahora si vendrá la auténtica revolución, para echar al invasor y patearle el trasero a los lacayos traidores, que hoy masacran al pueblo en connivencia con la alianza criminal, conocida por sus siglas como OTAN, ahora sicario del imperio, lo que le abarata sus asaltos armados a pueblos indefensos. Siria es más difícil y allí dejará su sanguinaria dentadura la bestia del norte, si se atreve. Lo mismo le ocurrirá con la ALBA, Unasur y El Caribe, estos pueblos como los árabes y africanos han regresado a sus raíces para desde allí una vez más echar a patadas a los groseros y criminales imperios invasores.

De la soga que le aplicaron a Sadam Hussein, quedan trazos todavía, que algún día se enrollaran en torno del cuello de los señores de la guerra.

Por lo demás los venezolanos, ecuatorianos, cubanos, argentinos, brasileros, bolivianos, uruguayos, Nicas y demás pueblos de Suramérica y El Caribe, nos queda un solo camino, fortalecer los cambios iniciados en el último lustro del siglo XX y en pleno desarrollo en el Siglo XXI, para crear una fortaleza infranqueable con pueblos en armas, contra los invasores y su quinta columna, que como en Libia y Siria, también existe en nuestros países y precisamente la comandan los delincuentes de la tinta y de las ondas hertzianas, que cada día arrecian sus tácticas golpistas.

Cástor Díaz
Periodista
CNP 2414
cd2620@gmail.com
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