La táctica imperialista en el nuevo proceso de dominio mundial

Por • 4 Sep, 2011 • Sección: Tribuna Abierta

A propósito del aniversario del 11 Septiembre

Luego de haber transcurridos 10 años de aquel funesto 11 de septiembre de 2001, se puede afirmar categóricamente que al menos la versión oficial sobre dicho atentado fue mentira, la probabilidad es del cien por cien, sin el más mínimo género de dudas. Se le mintió a la opinión pública mundial de forma flagrante respecto a cómo sucedieron los hechos aquel 11-S. Toda la versión oficial está plagada de mentiras, como lo demostró Bruno Cardeñosa en el libro”11-S: Historia De Una Infamia”. Según el propio Cardeñosa “Que nos hayan engañado de esa forma, se debe, sin duda, a alguna razón de peso… Y esa no es otra más que ocultar la implicación directa o indirecta en los hechos del propio poder norteamericano, que fue el que salió más beneficiado de los atentados”.

Como se recordara “La guerra al terrorismo” fue el pretexto para toda la política de agresiones armadas hacia los pueblos Árabes grandes poseedores de riquezas naturales, minerales, energéticas y en el caso más reciente que es el libio también de agua. Aquí todo está claro: quienes más han sacado y obtenido un provecho extraordinario de los acontecimientos de las torres gemelas fueron sin duda miembros de un sector del poder político, militar y económico de los EE.UU.

Suponer que la confabulación para derrocar al líder libio Muammar Gadafi fue un complot organizado por Nicolás Sarkozy, o que la invasión a Libia es un nuevo Irak, sería un análisis bastante superficial pues obviaría el hecho de una decisión que habría adoptado el gobierno de Obama: basada en la nueva estrategia colonial, configurada por el pentágono en tiempos George W Bush, la cual es liderada por USA y concertada con las potencias europeas y Canadá. Esa nueva estrategia se ha puesto de manifiesto en el derrocamiento de Manuel Zelaya en Honduras, de otros gobernantes africanos árabes como en Yemen y Egipto, y en acciones para justificar la agresión a Siria y desestabilizar a Venezuela.

El poder Imperial y sus socios se proponen compartir el dominio y despojar de las riquezas a los países de África, Medio Oriente y América Latina, donde se ubica la casi totalidad de las reservas de petróleo y gas, otras riquezas naturales y localizaciones geográficas estratégicas. Como lo aseguraba Rafael Flores en reciente artículo, las potencias europeas conceden a USA autoridad y ésta modera su participación en acciones bélicas parciales y de desestabilización y se reserva para negociar y postergar el enfrentamiento inevitable, cuando China y Rusia se percaten de esta estrategia de dominio del planeta que las excluye a ellas y a Japón. “A esa estrategia y a los hechos que ella adelanta se referirían doscientos intelectuales africanos, quienes denuncian un nuevo colonialismo.”

Esta realidad que nos interpela y echa por tierra la interpretación que algunos “intelectuales estadounidenses o europeos” dan a las protestas contra sus mandatarios, por la crisis económica que sufren sus naciones, sin mencionar que al provocar conflictos y derrocar a gobiernos africanos, árabes o latinoamericanos las intenciones de los “defensores de los derechos humanos” no es otra que la de apoderase definitivamente de las riquezas de estos países.
Si los pueblos del mundo no se unen para oponerse pronto a las acciones de esa estrategia Imperialista, el planeta quedará sometido al dominio y despojo por esas naciones.

Antonio González Ordóñez
Aordonez47@hotmail.com



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