Hugo. No permitas que me maten como pendejo o, como incauto

Por • 1 Sep, 2011 • Sección: Tribuna Abierta

Seamos audaces y precavidos como el zorro

Introducción
Compatriota, amigo y presidente, antes que nada deseo como la mayoría de mi pueblo, que te mejores al cien por ciento. Se que son muchas la cartas que te envían por los diferentes medios y con diferentes tonalidades de problemáticas. Pero ésta, la mía, no lleva como finalidad pedirte nada material o que me pueda beneficiar desde el punto de vista de un cargo, regalo, casa o empleo. Esa no es mi prioridad. En tus importantes ocupaciones, espero tengas tiempo de leer estas humildes y sentidas letras, o que alguien de tu entorno, le concedan la suficiente importancia, como para hacerte ver que existen.

Antecedentes
Pasa que desde que tengo uso de razón, los países que han sido blanco de la agresión de Estados Unidos, han estado equipados o provistos de armas de defensa con capacidad razonable para tal fin, pero antes de ser atacados, sufren una andanada de agresiones y acusaciones mediáticas, que ilusamente los conduce a deshacerse de esas armas, creyendo que con ese gesto, pueden calmar las apetencias e ira del país agresor. Así pasó con Irak, con Libia, con Panamá. Pero al final la guerra es una realidad, que termina por sembrar a esas naciones de cadáveres, de ruinas materiales, económicas, políticas y morales. Lo que es utilizado por los agresores como propaganda y ejemplo de lo que puede pasar a quien ose pretender ser libre del saqueo y abuso del sistema capitalista gobernante en la nación norteña.

Consideraciones
Seré concreto, por razones de espacio. Tomando como ejemplo a Libia, hago memoria, que esa nación, tenía una fuerza aérea moderna y un personal de piloto, bien adiestrado. Pero esa fuerza Aérea fue deshecha en las pistas, sin siquiera hacer el intento por despegar, a sabiendas que iba a ser atacada en hora y fecha especificas, lo que puso al pueblo libio a la disposición del enemigo sanguinario, e indefensión, ante ese enemigo, que se la juró por razones económicas, estratégicas, políticas, religiosas y racistas, sin el menor escrúpulo. Utilizando para ello, la cobarde complicidad de la ONU, y todos sus miembros, con el poder absurdo del veto, y la más estúpida excusa aun, de una salvación Humanitaria. Salvación que lleva ya mas de 60.000 (sesenta mil) muertos y una cantidad mucho mayor de heridos y mutilados, además de hambre, sed, destrucción de hogares y viviendas humildes y no tan humildes. Te cuento que Libia poseía una respetable dotación de cohetes aire – aire, aire -tierra y tierra – tierra, para la defensa de su territorio, pero cayó en la trampa de las caricias y mentiras del imperialismo y sus lacayos, destruyó esas defensas como supuesto signo de amistad, les entregó todo su capital y la explotación de sus recursos a esos cobardes engañadores. Cuando más se confió, después de abrazos y visitas, le fue arrebatado todo su porvenir, junto a la vida de sus connacionales. Libia se había puesto en las manos de su enemigo, creyendo un cuento de hadas para pendejos. Hoy la nación de mayor fortaleza y prosperidad de África, yace destruida y masacrada su población bajo la complacencia de Ban ki moon y la OTAN.

Solicitud
Hugo, no quiero morir aplastado en mi casa por una bomba del enemigo, que no tuvo ningún obstáculo para llegar hasta el barrio. ¿Recuerdas el Chorrillo en Panamá? Bueno te agradezco (sin importar la opinión de los traidores vende patria), que siendo que todavía queda poco tiempo para que la experiencia Libia, se aplique en Venezuela. Dotes a mi país de los cohetes y armas necesarias para aguarles la fiesta a los enemigos. Recuerda que ellos están en Colombia, Panamá, Trinidad, Florida, Costa Rica, Haití, que su cuarta flota ronda nuestras aguas. Te autorizo dispongas de mi cuota de petróleo como venezolano, los demás que lo hagan a su conciencia, aunque creo es una mayoría la que piensa así.

No quiero morir indefenso y harto de impotencia. Al menos permite que yo ponga precio a mi sangre, a costa de la del enemigo; te aseguro que si debo morir, lo hare con satisfacción, orgullo y honor. Para ello tengo presente la lección que nos da Vietnam y Cuba. Como dice la conseja: “mas vale morir de pie, que morir arrodilladlo”. Estas letras no son envalentonamiento, delirio o desequilibrio, no. Es la simple y sencilla conclusión de los hechos históricos y sus secuencias. Es el conocimiento de la mentalidad del enemigo, que apetece por sobre todas las cosas lo que es nuestro y no lo disimula.

Moriría con pena y vergüenza, si somos arrasados, por una oleada de ataques del enemigo jurado, sin haber tomado las precauciones para defendernos. Debemos prepararnos para la oleada propagandística a los fines que bajemos la guardia, tal como lo hizo Gadafi, de manera ilusa. Lo obvio está allí, el año 2002, nos lo mostró desnuditos, sin pantaletas e interiores. No tenemos excusa para no tomar medidas cautelares.

Cámara. Manda a reforzar el entrenamiento de las reservas militares, ordena que se nos de instrucción militar y tácticas de guerra de guerrilla a los civiles, que de manera voluntaria y por una u otra causa no nos hemos enrrolado. Recuerda: “Guerra avisada no mata soldado y si lo hace es por pendejo y desprevenido”

Aclarando
Estas notas no están redactadas ni con desespero, ni con miedo, ni con angustia, tampoco con delirio. Menos aun con menosprecio de la capacidad del enemigo, o como un reflejo de un deseo suicida. Es una conclusión, después de mucha reflexión de lo que pasa en el mundo, de la conciencia del papel que juega nuestra nación y nuestro proceso político en la región y en el mundo. En lo que respecta a nuestra disposición inquebrantable de ser libres y soberanos por encima de lo que sea y de quienes se opongan a nuestra soberana voluntad de pueblo, y del conocimiento histórico de la conducta de la nación que nos amenaza y la de sus cómplices cercanos y lejanos a nuestras fronteras, ponle voluntad y lógica. Si pudo Vietnam, si pudo Cuba, nosotros también podremos. Pero debemos ser cautos y decididos, sin importar lo que digan o dejen de decir otros.

Javier Del Valle Monagas Maita
Abogado Bolivariano
javierdelvallemonagas@gmail.com
javiermonagasmaita@yahoo.es



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