Embajada asediada

Por • 1 Sep, 2011 • Sección: Tribuna Abierta

Afif Tajeldine es un comunista maracucho.

En 1999 representó al Partido Comunista de Venezuela en el Polo Patriótico.
Todavía su castellano suena medio árabe, es normal, de allí viene su origen natural y cultural.

Afif es un árabe muy zuliano, como Dia Nader, Zeid Abusaled y Nabil el Zafadi. Hace décadas sus pasos marcan huellas en El Moján y la Plaza Baralt.
Comunista al fin, terco, perseverante, honesto y bregador, Afif asume la tarea que le asignan. Chávez lo mandó a Libia de Embajador y allá está, aguantando sol y bombardeos.

A su casa de residencia fueron los mercenarios a destruir. Qué más se puede esperar de bichos armados que cobran por matar.

Claro que Afif no los esperó allí porque como dice el dicho “perro viejo late echado”. Destrozaron todo y robaron lo que pudieron, como aquellos piratas que azolaban Maracaibo en el siglo XVII.

Nos recordaron los sucesos de abril de 2002 en la gloriosa Embajada de Cuba en Caracas.

Libia lleva todo el año bajo el fuego inclemente del bombardeo europeo, son muchas las escuelas, vecindarios y hospitales que han sido destruidos.

Los mercenarios armados, entrenados, financiados y dirigidos por el imperialismo actúan con brutal inmediatez, saquean lo que pueden porque saben que su amo pronto los descontinuará.

Venezuela para ellos es objetivo militar porque nuestro nombre en el mundo es sinónimo de libertad y rebeldía profunda.

Venezuela hoy traduce para los pueblos sus anhelos más recónditos y ancestrales. Es el antiimperialismo precoz de El Libertador alimentado con todos los aportes del pensamiento revolucionario mundial.

En Libia la barbarie asomó sus más afilados colmillos, razón suficiente para rechazar este atropello a la humanidad y la inteligencia de los pueblos, que pretenden moldear con el teatro maniqueo que manejan desde sus medios de información las oligarquías imperiales planetarias.

A nuestro amigo Afif lo asediaron en su lugar de residencia y en la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela que dignamente dirige, con el temple del acero fundido en la lucha irrenunciable por la causa del proletariado universal.
Su distinguida familia ha vivido momentos de angustia terribles, aunque debemos confesar que la valentía es una lección primaria en un hogar revolucionario como el de Afif. Nada los ha doblegado.

Porque quien abraza con principios y radicalidad revolucionaria la causa del pueblo árabe nunca doblegará su lucha y nunca cederá al enemigo.

El Presidente Chávez, para quien pedimos larga vida e invocamos con fe ancestral las fuerzas invisibles de la naturaleza, junto al Canciller Bolivariano, nuestro amigo Nicolás Maduro, tuvieron un acierto sólido al nombrar a Afif Tajeldine como Embajador de la patria en las arenas luminosas del desierto norafricano.

Los sátrapas de la OTAN y sus perros de caza que han causado esta afrenta la pagarán. Tanto la residencia como la Embajada del camarada Embajador son territorio venezolano.

Por los momentos esperamos que nuestro valiente Embajador se encuentre bien en su integridad personal y aspiramos para el pueblo libio una pronta redención del atropello imperialista.

Preparémonos para que no se repitan estas canalladas.

Yldefonso Finol
Constituyente de 1999

Con Chávez en ristre y venciendo, por la gloria vivida y las victorias por venir.

Yldefonso Finol
Presidente de la Comisión Nacional de Refugiados

“… los Estados Unidos que parecen destinados por la providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad…”
Simón Bolívar, El Libertador. Guayaquil 5 de agosto de 1829.



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