CORPOELEC: El Desastre de Nuestra Vida

Por • 27 Jul, 2011 • Sección: Tribuna Abierta

Pescador de Sueños

Esta es una historia real aun cuando parezca una ficción. Mi amiga Laura me cuenta que ha tenido que tomar medidas extraordinarias en su casa pare evitar el aumento del consumo eléctrico con respecto al año pasado, para evitar el incremento del 200% en su factura, que le impondría Corpoelec como castigo por elevar su calidad de vida.

Me dice que a finales de 2010, luego que su marido y ella cobraron utilidades, aprovecharon y se compraron dos aires acondicionados, un calentador de agua, un televisor de 32 pulgadas, una secadora, una nueva nevera con más capacidad, y ampliaron su casita con una nueva habitación.

Toda esa inversión la hicieron, no para vivir en el lujo, que no es tal, sino para tener un buen vivir, para vivir viviendo, como dice el comandante presidente, para tener una mayor calidad de vida. Pero qué carajo, una cosa piensa el burro y otra el que lo monta. Ahora resulta que no pueden prender los aires acondicionados, ni usar el calentador de agua… Porque se les dispara el consumo de electricidad y les viene el coñazo en la factura.

Ahora, otra vez a usar los viejos ventiladores, nada de usar el calentador de agua, ni la secadora de ropas, ni el secador de cabello, planchar menos, y en lugar de pulidora, pasarle una cobijita a los pisos para sacarle algo de brillo.

Ella me pregunta: “¿De qué sirve que nuestro gobierno mejore nuestros ingresos, nos ofrezca equipos con Mi casa bien equipada, si de todos modos no podemos mejorar nuestra calidad de vida porque esto implicaría elevar nuestro consumo eléctrico y exponernos al castigo de ver incrementada la factura eléctrica hasta en un 200%?

Ella sigue contando: “Mi hermana Zuleyma compró igual que yo y amplió su casa, igual que yo; pero ella usó sus aires acondicionados, su calentador de agua, su secadora de ropa… y la factura le vino…¿Sabes por cuánto?: ¡600 Bolívares! La pobre casi que se muere de un infarto.”

Yo, al igual que mi amiga Laura, no sé quién fue el de la brillante idea de castigar al pueblo de esa manera. Ni tampoco porqué el comandante Chávez, que siempre vela por los intereses del pueblo, la aceptó. Lo que sí sé es que es una medida descabellada, irracional, contradictoria, a contrapelo con Mi casa bien equipada.
Es hora de rectificar, más tarde sería peor.

Ramiro Meneses



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