Bolívar: Hace 180 años

Por • 15 dic, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Este 17 de diciembre, se cumplirán 180 años del fallecimiento del Libertador Simón Bolívar en la quinta San Pedro, distante una legua de la ciudad de Santa Marta. A la una de la tarde en punto, de ese día, expiró, tras una larga pero tranquila agonía, según el informe de su médico Alejandro Próspero Révérend.

Apagada esta importante vida en 1830, no cesaron las investigaciones científicas para establecer las verdaderas causas de su fallecimiento. Los médicos señalaron entonces que el Libertador padecía tisis tuberculosa, una enfermedad muy común por la época.

Este año, el científico Paul Auwaerter de la Escuela de Medicina de la Universidad John Hopkins, presentó las conclusiones de su investigación a la Conferencia de Clinicopatología Histórica, celebrada en la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland. “La mayoría de los signos y síntomas apuntan a un envenenamiento crónico y lento, como el que resultaría de beber agua contaminada”, señaló.

Su larga enfermedad y agonía, comenzó en Cartagena con un Catarro que él mismo curó siguiendo un tratado de higiene que siempre llevaba consigo. Al aparente catarro, se sumaron frecuentes pérdidas de conciencia, oscurecimiento de la piel, pérdida de peso, agotamiento y persistentes dolores de cabeza.

El arsénico era un remedio médico común, que aparentemente Bolívar se autorrecetó. Pero el misterio continúa y seguirá sin descartarse el envenenamiento, pues sus enemigos, habían atentado contra su vida con diversas estratagemas.

El libertador de cinco naciones, llegó a Santa Marta al anochecer del 1º de diciembre de 1830 para ser alojado en la quinta San Pedro Alejandrino distante una legua, donde pasó sus últimos días bajo los cuidados de su médico de cabecera.

El 10 de diciembre, hizo testamento señalando en su sexto punto: “Es mi voluntad que la medalla que me presentó el Congreso de Bolivia a nombre de aquél pueblo, se le devuelva como se lo ofrecí en prueba del verdadero afecto que aún en mis últimos momentos conservo a aquella república”.

El fallecimiento del genio de la independencia americana, causó gran conmoción promocionando que sus amigos y enemigos unieran voces para lamentar el infausto acontecimiento. Sus funerales fueron pomposos, sin faltar enjundiosos homenajes a quien consideraron su Libertador, su Padre y más ilustre ciudadano.

Pero apenas enfriadas las cenizas del fundador de Colombia, sus enemigos políticos volvieron a hostilizarlo, olvidado pronto las patéticas exhortaciones que había dirigido a sus conciudadanos desde su lecho de dolor.

El encono, impidió por 12 años que sus restos sean llevados a Caracas. El Congreso de Venezuela aprobó el decreto de 30 de abril de 1842 disponiendo el traslado de los restos del Libertador para cumplir con su última voluntad expresada en su testamento.

Tras 180 años desde su fallecimiento, Bolívar aún es motivo de controversia, pero también de admiración por su vida, su dedicación y su legado a las naciones por él liberadas del imperio español. Nos sumamos a los homenajes que seguramente se han preparado para la fecha de su fallecimiento.

Fortunato Esquivel
////// SCZ 13/12/10



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