Es nuestro eterno problema: la representatividad

Por • 29 Nov, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

El viejo y, mal acompañante vicio de la representatividad auto asumida, es un pegoste que se ha prendado en lo más hondo de la conciencia de los que se dicen de derecha y los que se califican de izquierda. En ambos casos usan al pueblo como pretexto para justificar un elitismo desde el cual se empinan como directores, jurados, ponentes, responsables o cualquier otro calificativo existente, para erigirse en los organizadores defensores de lo que sea que se necesite popularmente para producir un cambio.

En nuestro caso de la izquierda, el termino caciquismo se colgó a propósito de la proliferación de comandantes y de partiditos, mini partiditos, células, mini células etc. Que se abrogaban la representatividad del pueblo y de sus luchas. Donde se presentaban se diferenciaban del pueblo que decían defender desde todo punto de vista. Es el caso, que aunque se auto calificaban de gente del pueblo, jamás lo consultaban, nunca le preguntaban sobre la importancia, la necesidad o la conveniencia de alguna acción, menos se ligaban y le aclaraban las causa de la luchas y la necesidad de la misma. El pueblo permanecía marginado de las cosas que atañían a su destino, según estos autos representantes. La labor de ideologización, concientización y educación política de la población, no era cosa de importancia. Solo se pretendía la toma del poder, para después hacer el trabajo importante ¿paradójico no?

Así pasó con un bendito foro de radicalización de la izquierda, cuya idea prende de las repetidas y millonésimas de veces clamadas necesidades de rectificar el rumbo de esta revolución hacia una meta mas cónsona con la predica y la necesidad de cambio real hacia otra sociedad mas humana, decente, anticapitalista y popular.

Después de generar la expectativa que representó galopar sobre ese reclamo popular, se habló para hacerlo después de las elecciones del 26S, lógicamente se esperaba que se hiciera una consulta previa para la escogencia de una fecha clave, un lugar adecuado y, se notificara con tiempo a las miles de personas que nos habíamos anotado en la idea de impulsar esa necesidad política, sin animo protagonista, pero en la necesidad de aportar para que recogiera las realidades vividas y las prioritarias para hacer ese cambio, con el menor trauma posible, para que no naciera con algún error que lo desviara de su objetivo y lo llevara a los cauces de la corrupción y burocratismos en que siempre han caído los intentos por liberarse del reformismo o del ventajismo grupalista egoísta. Pero no, el divismo, el deseo de estar en una mesa aparte en una tribuna, el anhelo de destacar y demostrar que se es líder destacado, pudo más. Había que dejar los viejos esquemas de funcionamiento activos, donde las lumbreras dijeran sus discursos y el pendejo del pueblo oyera, tragara y digiriera, desde abajo, desde la distante sala. Se hizo una convocatoria de la noche a la mañana, para que las personas interesadas del interior del país, no tuvieran tiempo de enterarse y oportunidad de asistir. Se demostraba el tumbao chimbo de la criatura al nacer. La radicalización es en verdad una nueva forma de marcar distancia de las bases y lideres medios de este proceso, se trata de encumbrarse una nueva elite para sumar fracción a las ya existentes dentro del PSUV ¡VIVA MI REVOLUCION PARTICULAR Y BAJO MIS TERMINOS, FUERA EL PUEBLO ENTREPITO Y MARGINADO DE LOS SITIOS DE DECISION!

Nojoda, otro contrabando se coleó, la misma práctica sectarista, egoísta y ambiciosa se volvió a apoderar de las inquietudes del pueblo revolucionario, y otra vez el pueblo pendejo quedó por fuera gracias a la acción de permanente de sus representantes auto impuestos. Muchas gracias amigos de Aporrea por la confianza burlada y por el aprovechamiento de los reclamos de quienes reflejamos en sus espacios las quejas brotadas desde el seno popular. Otra vez se usa el lomo de los activistas para proyectarse otros ¿Cuándo coño aprenderemos? Con razón censuran escritos y esconden reclamos de los mismos colaboradores, cuando no les conviene. Hasta la victoria siempre. Este fue otro obstáculo más en el camino hacia la consolidación de la verdadera vanguardia colectiva del pueblo. No la mataron, solo la lograron pulir. Mañana nos vendrán a las regiones con sus recetas cocinadas y sus líneas elaboradas entre gallos y media noche, para vendérnoslas como una nueva conquista popular ¡Se los vamos a creer! Es la mejor demostración del desprecio al carácter participativo del pueblo contenido en la Constitución Bolivariana y el reconocimiento de la Constitución Puntofijista.

Que viva la revolución decente y con el pueblo como protagonista

Javier Monagas Maita
javierdelvallemonagas@gmail.com
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