¿Es Chávez Frías lucifer, fascista, socialista, comunista?

Por • 29 Nov, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Las derechas ya me están tocando los c.j.n.s; de seguro que Rodríguez Zapatero, días atrás, en Cataluña, vehementemente, hasta con molestia rayando la ira, casi se expresó en los mismos términos; de seguro que su coterráneo y asesor internacional y mi amigo personal, Agustín Santos, quien tuvo la gentileza de solucionarles a mis hijos el típico problema que los venezolanos sufrimos en el aeropuerto de Barajas, que no tiene “pepitas en la lengua”, también, se hubiera expresado, al muy estilo andaluz, con aquella tan transparente frase popular aunque cambiando c.j.n.s por la de h..v.s porque es que las derechas españolas, maestras y tutoras de nuestras coterráneas y, además, adictas a las derechas estadounidenses y comunitarias, ya no saben a que concepto político “echarle mano” para acusar a todos aquellos políticos, líderes, cuadros que no les son gratos ni en el plano político, ni en el ideológico, ni socio-económicamente y mucho menos en el campo humanista. Decía Bill Maher, en su programa televisivo en DirectTv., que cuando los republicanos (y populares, diríamos nos) pierden las elecciones (sean éstas presidenciales, legislativas, estadales y para alcaldías) se “agarran al poder” tan vehementemente que, obviamente, expresan cierta enfermedad sicológica que se acerca y/o son similares a esas actitudes, frases y praxis político-ideológicas de los miembros-cuadros de los partidos nazista-alemán, fascista-italiano y falangista-español. Algo deben de tener en común éstas tres manifestaciones racista-políticas que se “casaron” tanto durante la “Guerra Civil” española como durante la 2da Guerra Mundial (España con la “División Azul”) como con el “Golpe de Estado” contra don Salvador Allende, en Honduras, en Iraq y, también, con el “Golpe de Estado del 11 de Abril” en Venezuela. Claro, se presentan sus lógicos matices tanto por los protagonistas como por los tiempos históricos.

Las derechas españolas tienen “el tupé” de acusar a Rodríguez Zapatero de gerenciar la “ingobernabilidad” sugiriendo que España es un “país en caos” que es casi un “estado fallido”; por supuesto cualquier comparación con las tesis que se expresaron durante la “Santa Inquisición” es, obviamente, pura casualidad judeo-cristiana. Y ¿ustedes saben cuál es el argumento político para tan “santas acusaciones”? Muy simple, impera Mariano Rajoy con la santa y obligada bendición de José María Aznar y de todo el apoyo de su MUD-FF (Movimiento Unitario de las Derechas Fascistas-Falangistas) que Rodríguez Zapatero debería “renunciar” a la Moncloa, es decir, irse pal´carajo, porque esa “silla presidencial” pertenece a los sucesores franquistas-falangistas que, al muy estilo argumental de Francisco Franco, van a “rescatar a España del caos-crisis”. Pero ¿son iguales y/o parecidas las derechas franquistas-falangistas pre-borbónicas con las actuales franquistas-falangistas borbónicas? La pregunta procede. Durante las épocas doradas de la ligazón Francisco Franco con las derechas anti-judeo-cristianas, antes de aquel famoso “destape” y de Trejo no había oportunidad para que la sociedad española se expresara en la lógica de la democracia-representativa-capitalista; ante aquel histórico y cotidiano escenario de represión bajo la dictadura franquista-católica-tradicional solamente aquellos cuadros del PCE (Partido Comunista Español) y los siempre presentes internacionalistas manifestaban sus rechazos a esa “dictadura franquista” con rápidas y no-violentas acciones de calle que, generalmente, los llevaban, a sus participantes, a “comida y cama gratis” en la cárcel de Carabanchel. Había ideología, había mística, había disciplina, había sacrificio por el camarada, había perseverancia, había esperanza por el futuro triunfador contra aquellas derechas mencionadas y aquellas derechas de comunión diaria que se refugiaban detrás de la mampara franquista. Las actuales derechas franquistas-falangistas, mas falangistas que franquistas, van caminando, paulatinamente, hacia la máxima aspiración socio-político-ideológica de la más rancia derecha-capitalista mundial que sería el control global de las necesidades humanas mundiales tratando consolidar sus aspiraciones en el control cuasi-absoluto de la relación de la “economía financiera”, de la “pobreza con suficiente “billullo” para el consumo masivo” en función de mantener a las fábricas “echando humo” y el control absoluto de los “medios de información” para así alcanzar la sustitución del esquema “cielo-infierno” que se impuso durante y desde la Edad Media benedictina; es decir, para seguir sustentando y consolidando su poder socio-político y usurero en el paradigma del miedo socio-global (léase: terrorismo). En ese marco, debemos preguntarnos ¿Por qué el Gobierno de José María Aznar adscribió las tesis de George Bush de invadir Iraq? Permítasenos algunas propuestas. En primer lugar, el inconsciente franquista-falangista-católico de Aznar debe haberle “jugado una mala pasada” cuando creyó que las tesis de Samuel Huntington eran la continuación de las tesis de la Inquisición castellano-leonesa cuando se perseguían tanto a los llamados “moros” como a los “judíos-ibéricos”. En segundo lugar, para José María Aznar, el Presidente iraquí Hussein era el “Lucifer de las sociedades musulmanas” (como lo es Chávez Frías para esas derechas que rayan la neurosis). En tercer lugar, España tenía que pagar aquellas entregas gratis de “leche y queso” que Washington le enviaba a Francisco Franco como adalid anti-comunista latino-mediterráneo durante los primeros años de la “Guerra Fría”. En cuarto lugar, Aznar tenía que sustentar y consolidar las tesis capitalistas a nivel mundial que se habían diseñado en los oscuros conventos aragoneses aunque para ello tuviera que enamorarse del representante luterano-calvinista sucesor de los “Padres Fundadores”. En quinto lugar, la consolidación de los mercados suramericanos por compañías ibéricas, banca, telefónica, etc., y de su “reconquista evangelizadora” que formaban parte de un ideario hispano para salir de la decadencia del “imperio donde se había puesto el sol”. Las tesis del Escorial se habían transformado en las tesis de la Moncloa.

Trasladémonos al norte. Barack Obama, en su campaña electoral, prometió llevar a la sociedad estadounidense hacia la imagen en espejo que mira a las sociedades escandinavas ¡tamaña osadía! Alcanzó conseguir la llave de entrada a la Casa Blanca e inmediatamente las derechas republicanas y de sectores fascistas estadounidenses comenzaron a “calzarle” epítetos de “musulmán” (leáse: diabólico), de socialista trasnochado, de comunista ¿estaban hablando de Chávez Frías?) Barack Obama que tiene la piel más endurecida de lo que nos habíamos imaginado quizás por aquella sólida formación familiar-universitaria que hace que lo consideren uno de los tres Presidentes yanquis con profundo conocimiento filosófico, claro, a diferencia de su antecesor, ha ido caminando su camino a tal punto que su pragmatismo-ideológico le ha permitido expresar, públicamente, que “si tiene que ir al infierno a negociar con el propio diablo” lo haría; es decir, para expresarlo en palabras más sencillas y cotidianas, Barack Obama lo dijo bien claro que se sentará a conversar con los sectores republicanos que alcanzaron el triunfo en las recientes elecciones legislativas para que se aprueben aquellas leyes que van a beneficiar a los miembros de las diferentes sociedades estadounidenses -para que no suene a marxismo- (léase: clases sociales) y les lanzó la perla de decirle a los periodistas en la “Casa Blanca aérea” que estaba considerando realizar un “toque táctico en Maiquetía para conversar con “su pana” Chávez Frías”. ¿Busca Barack Obama con sus políticas sociales acercarse a paradigmas socialistas? Aún cuando quisiera, Barack Obama, tiene que lidiar con las realdades históricas suscritas por los “Padres de la Patria”; lidiar con aquella realidad descrita por aquel general estadounidense que alcanzó la Casa Blanca, inmediatamente, después de la “2da Guerra Mundial” cuando se refirió a la industria militar estadounidense; tiene que lidiar con los sectores sociales-étnicos-clasistas que controlan a Wall Street; tiene que lidiar con ese movimiento anti-comunista-fascista que promueven los “medios de comunicación” conocidos. Mientras tanto, las grupos sociales estadounidenses de las clases medias, los sectores obreros, los “nativos-americanos”, los sectores del lumpen-proletariat, los afro-americanos y los latinos, perseguidos y/o “legales”, disfrutan de la permanentes políticas neo-liberales impuestas durante los recientes gobiernos republicanos que Barack Obama tiene que “calárselos” cotidianamente. Es curioso que CITGO en conjunción con esa permanente actitud de solidaridad del “real pueblo estadounidense” de colaborar afirmativamente con los “desfavorecidos y desplazados” esté dando ejemplo, en propio suelo patrio gringo, de “solidaridad humanista” con sus políticas de ayuda comprobable a un número importante y elevado de sectores sociales estadounidenses, incluso en el propio territorio político de la católica-fascista, Sarah Palin; ayuda que no hace diferencias de sus base étnicas, de sus religiones, de sus “bolsillos” y de su localización geográfica (Es que Chávez Frías les está dando una lección de políticas humanistas). Es decir, en el suelo estadounidense, a lo interno de la sociedad estadounidense, algo se estaría cocinando y es por ello que cualquier política humanista, aun dentro de esquemas del sistema capitalista, las derechas estadounidenses y fascistas arrecian sus ataques contra su propio Presidente Barack Obama que tiene varias realidades en su contra: es negro (afroamericano le dicen ahora pero si ustedes le preguntan a los “red-neck” le van a decir que Obama “is a niger”). No es nacido en territorio continental estadounidense (Obama vió la luz en el archipiélago de Hawái). Su padre no era descendiente de “blancos luteranos ingleses”, no pertenecía a ninguna de las iglesias protestantes en sus versiones estadounidenses, tuvo el “tupé” de haber vivido en un país asiático y musulmán, es decir, en Indonesia y encima además de estar cercano a “Lucifer”, según Fox, es “socialista” y comunista. Que b.l.s!!

El domingo próximo pasado, José Vicente Rangel, en su programa dominical “José Vicente hoy”, entrevistó a Eduardo Fernández, líder fundamental socialcristiano (como gustaba decirse en la 4ta República), sobre el tema del “diálogo nacional” en contraposición a la “polarización” aunque se trataron, además, otros importantes temas. Para que se desarrolle un diálogo nacional “sincero, honesto, transparente, nacionalista y objetivo”, lo primero que se debería poner sobre la mesa es que Venezuela está inmersa en una revolución denominada como “Revolución Bolivariana”; mientras que esa premisa no se exprese y se acepte por ambas partes, el diálogo será de sordos. En segundo lugar, ambas partes deberán aceptar que ese proceso revolucionario busca transformar el “caduco estado” desarrollado durante el siglo XX por un estado moderno, actualizado según la nueva Constitución y las correspondientes leyes conexas. En tercer lugar, ambas partes deberán aceptar que, sustentadas en la “norma constitucional”, las políticas desarrolladas por el Gobierno Revolucionario-Bolivariano, están dirigidas a “horizontalizar” las plusvalías, es decir, alcanzar una distribución equitativa y no “más equitativa” de la riqueza nacional producto del trabajo de todos los trabajadores de toda la sociedad venezolana. En cuarto lugar, ambas partes deberán aceptar que, en el esquema, próximo pasado, de dependencia impuesta con las políticas socio-económicas de la 4ta República, que las mismas están superadas lo que conllevó a la crisis estructural del Estado burgués que se manifestó con el triunfo de Rafael Caldera y la imposición de políticas económicas de rescate, en ese mismo marco capitalista, que, en definitiva, no tuvieron ni alcanzaron los objetivos capitalistas propuestos. En quinto lugar, ambas partes deberán aceptar que la “Revolución Bolivariana” busca desarrollar, a través de los Poderes Constitucionales del Estado, transformar las políticas capitalistas sustentadas en la “soberbia y el egoísmo” en políticas humanistas y de solidaridad con el “ser creado” sea éste el nacional y el continental como, quid pro quo, las solidaridades que se desarrollaron desde los partidos del status (léase: Acción Democrática y Copei) de la 4ta República durante los gobiernos de la democracia representativa. En sexto lugar, ambas partes y cada una de ellas desde sus “trincheras ideológicas” exponer, claramente, los objetivos político-ideológico-socio-económicos de los proyectos socio-económicos que cada una de las partes le propone a la sociedad venezolana; es decir, el sector de la oposición deberá informarle a la sociedad venezolana que su proyecto de país está sustentado en el sistema capitalista con el más rancio sistema económico neo-liberal que ni siquiera se está acercando al “modelo sueco” de bienestar social socialdemócrata y/o al alemán democristiano que promueve el IFEDEC a nivel continental americano; mientras que el sector revolucionario-bolivariano deberá continuar explicando y dando ejemplo, cotidiano y permanente, de las políticas humanistas, nacionalista, socialista y revolucionarias según los paradigmas que el diputado electo Farías viene expresando e informando por diferentes medios de comunicación.

En esos algunos puntos propuestos debemos, así mismo, hacernos algunas preguntas. Propongamos una sola: Sí comparamos las ayudas sociales y económicas (los costos de las ayudas sociales) dadas por los Gobiernos de los Estados Unidos de América durante toda la 4ta República con las ayudas ofrecidas y dadas (evidentemente comprobables)) por la República de Cuba durante los pocos años de la Revolución Bolivariana, a la sociedad desplazada e ignorada venezolana ¿con cuál se quedarían ustedes?

Decir que Venezuela va hacia el comunismo demuestra una “ignorancia supina” de quienes lo manifiestan.

Miguel Ángel del Pozo
delpozo14@gmail.com



Tu opinión es importante. Escribe un comentario