¿Es la clase media nacionalista y revolucionaria?

Por • 25 Nov, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

El sistema capitalista en el transcurso de los tiempos históricos ha tenido incidencias en la composición social; durante los momentos londinenses, Carlos Marx, quien vivía en el barrio obrero de Highgate, interactuaba con su realidad circundante en los momentos en que el capitalismo se comenzaba a mostrar en sus intensidades lógicas. Las formaciones sociales de aquellos tiempos nos decían como estaba conformada aquella sociedad inglesa post-manchesteriana y Oscar Wilde nos describía las cotidianas vivencias de la población inglesa en aquellos muelles a las orillas del Támesis donde arribaban aquellos barcos de tempranas tecnologías con sus productos importados allende los mares que nos recordaban aquellos primeros pinitos de la Compañía de las Indias Orientales Holandesas cuando los sefarditas fueron expulsados por los muy católicos reyes de Castilla y León que presionaban para que los no conversos, cuyos conversos eran despectivamente denominados como “marranos”, se “retiraran” de los territorios hispanos bien hacia Portugal, bien hacia Marruecos, bien Holanda. Era aquella una realidad social capitalista londinense tempranera en su división como “clases sociales”. Mal podría aquel filósofo alemán prever los desarrollos de la “ciencia y tecnología” y sus impactos en las estructuras sociales que el desarrollo del sistema capitalista obligada y en permanente perfectibilidad andaría hasta alcanzar sus propias contradicciones internas para dar el “salto adelante” hacia formas superiores de progreso humano, es decir, hacia el sistema socialista; por tanto, lo no escrito en reflexión por Carlos Marx no significaría su negación en la lógica del pensamiento del pensador social germano.

Tendemos a “meter en el mismo saco” a la clase media y a la pequeña burguesía. Craso error. Burguesía es el “…conjunto de ciudadanos de la clase media acomodada…” (Diccionario Ideológico, p. 126); mientras que “clase media” sería aquel sector de la sociedad ubicado entre la clase rica, adinerada y la clase obrera y el lumpen-proletariat en un escenario primario de desarrollo del sistema capitalista. Pero como decíamos más arriba, el sistema capitalista se ha ido desarrollado con los lógicos impactos en los sectores sociales; lógicos impactos en la medida que las relaciones en el desarrollo de la “ciencia y tecnología”, en los logros en beneficios horizontales y verticales de los sectores laborales, en las praxis de las leyes en permanente perfección, entre otras variables, dentro del desarrollo del sistema capitalista en un país dado han ejercido presiones inevitables que han producido “movilidad social”. Esa movilidad social ha conllevado que sectores sociales en el conjunto de la clase media, a su vez, se ha dividido en subconjuntos que nos han obligado a clasificar y calificar a la clase media como “alta clase media”, “media clase media” y “pequeña clase media” con intereses de clases que entran en contradicción a lo interno de lo que debería ser el bloque-conjunto calificado como, simplemente, clase media; todo ello gracias al desarrollo del sistema capitalista. En ese mismo orden, ese proceso histórico, así mismo, ha tenido su incidencia en el concepto “burguesía”. Tendemos a calificar, aún las derechas, a las burguesías como “alta burguesía” y “pequeño burguesía”. Cuando interactuamos ambos conjuntos: “burguesía” y “clase media” e interactuamos los subconjuntos arriba propuestos y descritos, todo ello en el marco del desarrollo del sistema capitalista, las variables se cruzan y las ideologías de corte capitalista se confunden. Es decir, tendemos a calificar como “pequeña burguesía” a sectores de la clase media cuando, de rigor y en ciertas circunstancias, esas realidades se manifiestan en ciertos sectores asalariados. Pero los sectores asalariados se expresan tanto en el sector de la economía de los “empleados” como en el conjunto de los “obreros”. Cualquier riguroso estudio histórico de sociedades europeas durante la primera mitad del siglo XX nos permite conocer esas contradicciones propuestas más arriba. Un ejemplo dramático. El llamado en Europa de dirigentes políticos de izquierda, socialistas y comunistas a sectores sociales a denunciar los “vientos de guerra” previos a la 1ra Guerra Mundial que fueron desoídos tanto por sectores obreros como por sectores de las clases medias alienadas mientras que las clases altas “bailaban un tango” con el fascismo en “pleno desarrollo”. Citamos “…a mediados de septiembre, “La Nación”, un importante diario de la burguesía en España, escribía “que el creciente peligro de la situación de actividades huelguísticas sucesivas sólo puede combatirse en este momento por medio de una abierta dictadura…” (“La lucha de clases en España”. Paul Mattick. The struggle in Spain. ICC, vol. 1, n1 2, noviembre, 1934, pp. 23-24 en “Expectativas Fallidas, (España 1934-1938)”. Adrede, ediciones, Barcelona, 1999, pp. 168) Otro ejemplo histórico podría ser el desarrollo de las negociaciones entre el sector militar chileno encabezado por Augusto Pinochet y la “alta burguesía” chilena apoyada por ciertos sectores de la “pequeña burguesía” previos al “golpe de estado” contra don Salvador Allende.

Durante el “Golpe del 11 de Abril” las manifestaciones públicas de ciertos sectores sociales fueron de corte fascista pero ello no significó que en el inconsciente de esos sectores sociales estuviera presente el factor “anti-nacional” aunque ello no evita que dentro de aquel movimiento “anti-chavista”, el sector “anti-comunista” jugara un rol muy importante que nos atrevemos a calificar como fundamental en la imposición del régimen dictatorial del llamado “Pedro, el Breve”. Bien sería interesante estudiar para analizar cuáles sectores de la sociedad venezolana, particularmente, la urbana, reaccionaron en contra del golpe de estado apoyando esa combinación de “Democracia-Chávez Frías”. Es decir que significa que fueran los “sectores populares” quienes “rescataron al Gobierno y a Chávez” porque por “sectores populares” podríamos calificar a sectores sociales que nos hemos acostumbrado a ubicar, geográficamente, como los sectores sociales que viven en los “barrios” en cuanto a las grandes ciudades se corresponden. Ello nos obliga, al tiempo, a conocer cuáles fueron las reacciones de los sectores campesinos-obreros ante la reacción de aquellos “sectores populares” que se manifestaron a favor de la Democracia y del Presidente Chávez Frías tanto como Presidente de la República Bolivariana como máximo líder de la Revolución Bolivariana. Análisis nada fácil y complejo.

¿Por qué deberíamos analizar las realidades propuestas más arriba? Debemos asumir con el máximo rigor y sacrificio político e ideológico que estamos en “Revolución Bolivariana”. ¿Qué significa que estemos incursos en un proceso revolucionario como el señalado? ¿Es la Revolución Bolivariana una revolución capitalista? ¿Es una Revolución nacionalista y humanista? Por extraño que nos parezcan estas inquietudes son preguntas que nos debemos hacer y responder obligatoriamente. Así mismo nos debemos preguntar y responder aceptando que estamos incursos en una revolución bolivariana, nacionalista, socialista y humanista ¿cuáles son nuestras obligaciones y compromisos como sector social y en aceptando que estamos incorporados al proceso revolucionario propuesto y liderado tanto por Hugo Rafael Chávez Frías como por los líderes y cuadros del PSUV, del PCV y partidos y organizaciones sociales de nacionalistas y de izquierda en este y presente proceso revolucionario? Pero regresemos al título arriba propuesto.

La clase media urbana se ha visto profundamente impactada por la decisión de Hugo Rafael Chávez Frías de “tomar el toro por los cachos”, asumir personalmente el problema de la “vivienda” de la clase media y tomar decisiones gubernamentales y socialistas-humanistas hacia la solución real del problema habitacional. ¿Cuál ha sido la respuesta de ciertos sectores sociales de las derechas y de ciertas burocracias? Para las derechas la decisión ejecutiva de Chávez Frías tiene un muy importante impacto negativo en las propias estructuras en las cuales se sustenta el sistema capitalista venezolano que en su desarrollo es diferente a los desarrollos de los sistemas capitalistas en otras naciones. Es decir, Chávez Frías ha dado un “paso adelante” en el desarrollo de la Revolución Bolivariana y en el desarrollo de la profunda transformación del Estado capitalista hacia el Estado socialista. ¿Los sectores sociales de los empleados, los obreros y los campesinos han percibido la real realidad de esa decisión del líder de la Revolución Bolivariana? Vayamos a otro sector de importancia vital tomando como ejemplo la nacionalización de una compañía dedicada al sector siderúrgico. De nuevo, el Ejecutivo tomó la decisión de nacionalizar una compañía dedicada, entre otras razones, a la fabricación de “cabillas”. Según se conoce por los medios audiovisuales, el sector obrero de dicha compañía discutieron el carácter de la medida nacionalista. Los obreros se han manifestado públicamente en apoyo a la medida pero lo importante ha sido la profundidad de la “conciencia de clase y nacionalista” expresada. Otro ejemplo ha sido la nacionalización de AgroIsleña. El Ejecutivo, particularmente, el Vicepresidente Elías Jaua, conocedor de las realidades objetivas del impacto negativo de aquella compañía referida, elevaría, en serio y objetivo análisis, las realidades socio-económicas de la relación AgroIsleña-sector campesino venezolano, particularmente, el pequeño y mediano productor agrícola al líder de la Revolución Bolivariana y éste en sus obligaciones como Presidente del Gobierno Bolivariana y como conductor de la revolución en curso, tomó las decisiones pertinentes nacionalizando a la mencionada. Es decir, el líder de la Revolución Bolivariana y Presidente del Gobierno Bolivariano afectó profundamente a las estructuras del sistema capitalista venezolano a favor de los cambios profundos hacia la instauración de las estructuras del sistema socialista en el sector campesino. Las decisiones revolucionarias arriba mencionadas afectan favorablemente a la “clase media venezolana” porque interioriza la posibilidad de adquirir un bien mueble como es la vivienda, siente que su “propiedad privada” se consolida en protección revolucionaria, puede disfrutar de una mayor diversidad de alimentos a precios razonables y va conociendo la realidades con sus ventajas y fallas de la Revolución Bolivariana.

¿Qué significa esa vivencia en los sectores de clase media? Primeramente, suponemos, se eleve su nivel de “amor a la Patria”; en segundo lugar, aprender a conocer qué es la Revolución Bolivariana; en tercer lugar, aumentar su nivel de conciencia ciudadana cuando su protesta e inquietud reciben el apoyo y solidaridad de los responsables gubernamentales de la Revolución Bolivariana; en cuarto lugar, objetivizan qué significa para la Revolución Bolivariana el concepto de “propiedad privada”; y, por último, podrían comenzar a asumir los niveles de sacrificio ante hipotéticas eventualidades. Pero ¿en el sector campesino se manifiesta esa calificación de “clase media” y/o solo se da en otros sectores sociales como, por ejemplo, la burocracia? Es verdad esa reiterada frase de Chávez Frías cuando expresa que en el capitalismo el egoísmo es una manifestación objetiva (palabras más, palabras menos). Ahora, ¿Por qué el egoísmo se manifiesta en el capitalismo y no debería manifestarse ni en el proceso de cambios profundos estructurales ni en el socialismo? ¿Falla la conciencia de clase revolucionaria y socialista cuando se presentan manifestaciones de clase de corte monetarista? ¿Hasta dónde cabe el sacrificio de la clase trabajadora en función y a favor del proceso de cambios profundos cuando las realidades circundantes exigen sacrificios en función de una distribución más equitativa y horizontal en lo nacional-objetivo? ¿Hemos comprendido que los beneficios sociales se pueden manifestar en forma diferente a la monetarista si se desarrolla la organización social-laboral-revolucionaria en los centros de trabajo, particularmente, en el sector de la burocracia?

Miguel Ángel del Pozo
delpozo14@gmail.com



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