El G20, la guerra de monedas y la paz (I)

Por • 24 Nov, 2010 • Sección: Reflexiones

Guerra

Están preocupados por la economía, lo demás no les importa.
La reciente cumbre del foro llamado G20, finalizó generando inmensas preocupaciones sobre la economía mundial toda vez que Barack Obama, actual presidente de Estados Unidos, defendió la medida que hace pocos días tomó la Reserva Federal de ese país al emitir 600 mil millones de US$ para la compra de deuda y así incentivar al aparato productivo norteamericano.

Esta medida es de hecho, una devaluación de la moneda norteamericana. Su propósito es hacer más competitivas las exportaciones de EEUU frente a las otras economías del mundo, lo cual ha planteado,prácticamente, una guerra de monedas. Estados Unidos está acostumbrado a fomentar guerras alrededor del mundo para estimular su economía, sin importar las miles de víctimas que eso produce y el impacto sobre nuestro planeta.

La planteada guerra de monedas es consecuencia de que se han visto frustrados los planes de EEUU -junto a Israel- de una invasión a Irán durante el pasado mes de septiembre del año en curso.

El posible ataque a Irán ha sido denunciado en reiteradas ocasiones desde el segundo trimestre de este año por personalidades como el líder de la Revolución Cubana, comandante Fidel Castro Ruz, e intelectuales como Noam Chomsky y Michael Chossudovsky.

Someter a Irán
De acuerdo a los escenarios planteados en los últimos meses, EEUU tendría que utilizar una estrategia de aniquilación total para poder someter a Irán, un ataque masivo en el que estaría planteado el uso de las llamadas “armas nucleares tácticas”, bombas nucleares más pequeñas que las usadas en Hiroshima y Nagasaki, destinadas a eliminar objetivos más pequeños que una ciudad. Sin embargo, y según lo publicado en varios artículos, en vista de la dispersión de objetivos en el territorio iraní y de los escenarios posibles planteados para esa hipotética guerra, en la cantidad de este tipo de armas a ser usada es donde radicaría el peligro para la existencia humana.

Las consecuencias de esa posibleguerra nuclear trascenderían la región del Medio Oriente y varios científicos de diversas partes del mundo y en especial de EEUU, han advertido que la carga radioactiva que se proyectaría a la atmósfera, podría amenazar la vida en nuestro planeta. Todo esto, en el marco de querer responsabilizar a la dirigencia iraní de estar fabricando una bomba nuclear encubierta en un programa civil de energía atómica, algo que nadie ha podido probar.

CONSECUENCIAS DE UNA POSIBLE GUERRA
Un ataque a Irán no solamente tendría como objetivo afectar a esa nación. Irán es el proveedor del 33% del petróleo que China consume.

A su vez, este país es la potencia emergente más importante del mundo en estos momentos. Japón ha reconocido, recientemente, que ya no es la segunda economía del mundo admitiendo que China ha pasado a ocupar ese lugar. Estados Unidos y la Unión Europea han insistido en este año en que el gobierno chino debe producir una revaluación de su moneda, es decir, subirle el precio de referencia para que estos países puedan “equilibrar” sus exportaciones y disminuir el déficit comercial que actualmente tienen, a lo que China se ha negado rotundamente.

Por otra parte, el presidente Lula ha advertido a los países del G20 sobre la necesidad de basar su recuperación económica en el consumo interno y no en las exportaciones, en especial hacia los países en vías de desarrollo, los cuales actualmente hacen grandes esfuerzos por solventar sus problemas.

Inaceptable
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, ha calificado de “inaceptable” que las naciones desarrolladas deseen basar su recuperación económica deteniendo el crecimiento de las economías emergentes o en desarrollo y sus procesos de inclusión social, básicos para la estabilidad de nuestros países, indicando que la cooperación internacional es la clave para abordar estos problemas.

El discurso de la mandataria argentina coincide con el de sus colegas latinoamericanos como Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa, Luiz Inacio Lula Da Silva y Daniel Ortega, entre otros, en los que se pone en perspectiva la necesidad de que la economía esté al servicio del ser humano y no de un conjunto reducido de la sociedad mundial.

Muchas fuentes indican que el 5% de la población mundial controla el 55% de la riqueza del planeta, lo cual, es socialmente inaceptable.

Prensa YVKE Mundial/VLADIMIR ADRIANZA/Diario Ciudad Caracas
23 DE NOV DE 2010



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