Cuba vigoriza el socialismo

Por • 24 Nov, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Con el paso del tiempo, los cambios traen la necesidad de nuevos cambios. Es la dinámica de todas las cosas. Es la ley universal de la materia. Nada está estático, todo está en movimiento. Todo evoluciona. Las formas cambian, la materia perdura.

En el campo social la lucha entre lo viejo y lo nuevo, como rutina, trae por ejemplo los cambios materiales propios de la modernidad (del andar en burro a trasladarse en automóvil). Cambios que ocurren por el desarrollo de la tecnología. Pero hay cambios en la sociedad que responden a un método y a una ideología, entonces el simple cambio de lo viejo por lo nuevo, adquiere una dimensión diferente: el cambio revolucionario.

En el año 1959 el triunfo de la rebelión armada trajo cambios a la sociedad cubana, que en un proceso de cincuenta años, la transformaron en la sociedad actual, a la cual sólo le queda del pasado, el oprobioso recuerdo en que vivía bajo el régimen capitalista. Los cambios ocurridos en Cuba en cincuenta años de socialismo son admirables: Servicio de salud y educación gratuitas, donde el 90% de la población tiene como nivel educativo mínimo, el noveno grado. En trabajo, la población en edad laboral tiene pleno empleo y garantía alimentaria (niños, jóvenes, adultos, ancianos). Estas conquistas fundamentales, propias del socialismo cubano, no las tiene ningún país capitalista de nuestra América.

Pero, la más valiosa conquista del socialismo, es la igualdad, que hace de Cuba el país apto para el ejercicio pleno de la democracia. La igualdad es condición sine qua non de la democracia. El socialismo al liquidar la lucha de clases, crea la igualdad. La fórmula es: Socialismo = Igualdad = Democracia.

El presidente Raúl Castro ha hecho anuncios de introducir algunos cambios que vigoricen la actividad económica, la cual ha sido: (1) Frenada por el bloqueo infame impuesto durante 50 años. (2) Vapuleada por el “período especial” como consecuencia del desmoronamiento de la Unión Soviética (3) Azotada por los desastres meteorológicos (en el año 2008 tres huracanes causaron pérdidas calculadas en 10 mil millones de dólares). (4) Hay una causa muy importante que obliga a los cambios, la cual tiene su origen en el extraordinario desarrollo de las fuerzas productivas (ingenieros en todas las ramas, agrónomos, maestros, profesores, técnicos medios, artistas, deportistas, médicos, científicos, etc.). Ningún país de nuestra América tiene fuerzas productivas preparadas para el desarrollo, como las tiene Cuba. Ahí radica el temor del imperio y es causa del bloqueo y agresiones permanentes: “¡El mal ejemplo de Cuba!” se riega por Sudamérica y el Caribe como semilla que germina en tierra fértil.

La sociedad cubana de 1959 está muy distante de la sociedad cubana del 2010. En aquella, la educación y la salud eran privilegio de sectores burgueses. En la sociedad cubana del 2010, la educación y la salud son de todo el pueblo, que día a día alcanza alto nivel científico y tecnológico. Estos avances colocan al pueblo cubano frente a un nuevo e innovador proceso revolucionario, dentro de la revolución, para vigorizar el socialismo.

El ALBA se constituye en el gran instrumento que ayude a Cuba a implementar los cambios que tonifiquen la economía y consoliden el socialismo. Aumentar la producción para atender las necesidades del pueblo cubano y para el intercambio con los países albianos, ¡no! como mercantilismo capitalista, sino, como mutua complementación económica, social y cultural.

León Moraria



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