Icor de la Dama

Por • 16 Nov, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Como el icor de Apolo,

Dios de la belleza blanca,

Que por sus traslucidas venas,

Puras, transparentes, claras,

Recorres con ese fulgor de vida

Dándole toda su engreída estampa,

Siendo bastión de su fuerza,

Siendo el mana

Que inunda y recorre

A toda su alma.

Así de igual, así de inmortal,

Eres tú, con tu incansable andar,

A través de las extensas venas

De nuestra bella Dama.

Como el icor de Apolo,

Así eres tú para Caracas,

A cada paso, a cada nuevo día,

Tan pronto despunta el alba.

Llevas, transportas, conduces,

A cientos de seres, a miles de almas.

Llevas la fuerza misma

A través de tus más hondas entrañas

Y gracias a ti,

Todos los días, muy de mañana,

Nuestra hermosa ciudad,

Nuestra gloriosa Dama,

Lleva su icor, lleva su fuerza,

Por cientos de vías, muy bien entramadas,

Por miles de túneles,

Por millones de ramas,

A sus destinos ciertos,

A sus eternas cruzadas.

Sin fatiga, sin falta, todos los días,

A cada nueva alborada,

Sin importar como, sin preguntar ¿Por qué?,

Nuestro “METRO”, cual mercurea flama

Lleva a millones de vidas

A encontrarse con su diario drama,

A su cotidiano quehacer,

A su soñado andar.

Y ya para con este canto

Poder acabar,

Con fuerza, vigor y gran dignidad,

El “METRO” nos lleva de aquí para allá

Y así, una vez más, nuestra capital

Su icor celestial, vuelve a emanar.

Alfredo Domínguez Fernández
pito0726@hotmail.com



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