La oposición ricachona ordena a sus serviles sabotear el Metro mientras ellos viajan en lujosas camionetas

Por • 15 Nov, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Es parte de esa inmundicia cerebral de la oposición y del adoctrinamiento servil de una pequeña masa de la clase popular que no puede vivir sin el amo. El sistema capitalista se sirve de los indignos, de aquéllos que hoy todavía llaman “mi blanca” a quienes los abochornan como esclavos.

Alguien escribió una canción llamada EL JALABOLAS. Es una síntesis biológica que retrata a los lamesuelas que se prestan para ser utilizados en los planes desestabilizadores de los ricachones, para sentirse felices con las humillaciones y las órdenes, Estos ojos que se han de comer la computadora vieron en años pasados a muchos de mis vecinos del barrio, a mis vecinos que piden un poquito de margarina para untársela al bollito de harina, gritando contra el gobierno que abre Comedores Populares, Barrio Adentro, UBV, etc.

Eso es indigno. El ser humano no puede estar sujeto al servilismo que le dicta una clase que históricamente se ha creído superior, obviando que la mayor fuerza que se puede tener en la vida es darse a respetar, sin ser irrespetuoso. Que un rico abra una fábrica y no tenga el material humano para ponerla a funcionar, no es posible. ¿Qué hace con esa fábrica? Pero, ¿por qué si él pone el dinero y los obreros la fuerza física, la mano de obra, no se reparte la ganancia que ésta dé con el respectivo 50% para cada bando, aceptando cubrir los gastos en iguales condiciones? Es lo que obvia el servilismo. Ahora mismo LA EMPRESA POLAR tiene problemas con sus obreros porque éstos piden un 37% de aumento y no se lo dan. Empero en los medios de publicidad privados salen los directivos y LOS LAMESUELAS a decir que “gracias a ella sí se puede”, ¿joder a los pobres, alcoholizarlos, negarles un aumento merecido?

¿Por qué creen los obreros que ellos siguen siendo obreros habitando barrios insalubres y los ricos ricos viviendo en grandes mansiones y quintas? Eso es producto de la explotación del hombre por el hombre. Veamos al vigilante de un banco. Pasa noche y día cuidando el dinero de los ahorristas y de los dueños del banco y luego, ¿qué? Ni las cesta-tickets que les pertenecen les dan. Un trovador dice que después que Juan Albañil construyó la quinta, ahora no lo dejan transitar por el lugar a verla. Por eso el Juan Albañil no debe seguir siendo marioneta de los ricos. Por eso es que los pobres deben estudiar CONCIENCIA.

Pero, ¿qué pasa? El adoctrinamiento de los medios de comunicación en manos de los explotadores, les hace ver a algunos habitantes de la pobreza de alma y de espíritu, que lo cuchi es poseer un “blasberry”, una Humer, una avioneta, un yate, para ser igualito a Donald Trump, a Julio Borges, a Henry Ramos Allup, a Manuel Rosales, casi todos habitantes del libro Forbes. Mientras Eveling de Rosales está a punto (Dios quiera que no) de ser la nueva Alcaldesa de Maracaibo, su esposo millonario desde Perú le dicta la pauta a los JALABOLAS y sumisos para que salgan a vociferar que hay que votar por esta dama, igualita a Blanca Ibáñez, porque ella “quiere a los pobres”.

Los que se prestan desde las zonas populares a servirles a los ricos, están obligados a reflexionar, ¿no ven acaso las diferencias entre unos y otros? La dignidad no es “resentimiento social” como ellos lo dicen cada vez que el pueblo se levanta a buscar reivindicaciones. Igualmente está en desuso y fuera de lugar aquello de que “en una nación democrática cada quien piensa como quiera”, eso es parte de la doctrina imperial, porque no es justo que avalados por esa terrible estupidez, una minoría intente sabotear la lucha de las mayorías. Que un grupo de personas de la clase popular intente sabotear los medios de transporte masivo y las infraestructuras del Estado a favor de los oligarcas, da vergüenza y pena al recordar la historia de esos gigantes del pensamiento que vivieron por hacer de las luchas de los pueblos, un medio para desatarse del yugo de la esclavitud: la esclavitud física y pensante.

Ángel V. Rivas
aenpelota@gmail.com



Tu opinión es importante. Escribe un comentario