La línea revolucionaria del comandante Chávez y la línea del gobernador

Por • 13 Nov, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Pescador de Sueños

Si hoy se realizaran las elecciones para presidente de la República, gobernador de Anzoátegui y alcalde de El Tigre, y los candidatos del PSUV fueran Hugo Chávez, Tarek Willian Saab (TWS) y Carlos Hernández, respectivamente, los resultados serían estos: Hugo Chávez ganaría 55 a 45; TWS y Carlos Hernández perderían 40 a 60 y 25 a 75.

Es decir, en el nivel presidencial habría una victoria parcial de la línea revolucionaria del comandante presidente, y en el nivel regional, una contundente derrota de la línea del gobernador, pues no sólo perderíamos la gobernación y la alcaldía tigrense, sino prácticamente todas o casi todas las alcaldías del estado Anzoátegui, y éste, desafortunada y dolorosamente, pasaría a ser territorio dominado por la contrarrevolución

Y esto ocurriría como consecuencia lógica de la funesta y antiética práctica política del gobernador, quien no se ha parado en mientes para desarrollar una acción muy contraria a la línea revolucionaria trazada por el comandante presidente.

Esta situación la he denunciado anteriormente (Ver: La línea Perdida del comandante Chávez, en http://www.abrebrecha.com/58918_La-L%C3%ADnea-Perdida-Del-Comandante-Ch%C3%A1vez.html, El aura santificada y la calidad revolucionaria, en www.aporrea.org/ideologia/a99769.html , y más recientemente El rescate revolucionario de Anzoátegui (I y II), en www.aporrea.org/energia/a111342.html y http://aporrea.org/ideologia/a111794.html). No obstante, debo introducir una rectificación. Yo había dicho que el gobernador desarrollaba su proyecto personal, esto es verdad a medias. TWS ha venido impulsando un proyecto cuyo centro de origen y direccionalidad desconocemos por ahora, pero evidentemente no es solo un proyecto político personal.

Veamos los siguientes datos: En 2004, TWS impuso como candidato a alcalde para El Tigre (“porque yo soy el jefe”, así lo dijo) a Ernesto Paraqueima (PODEMOS), personaje muy allegado al exgobernador golpista David de Lima. En 2008, para el mismo cargo, invirtió todos sus esfuerzos e impuso a Carlos Hernández (PODEMOS), compadre y hombre de confianza de Paraqueima. En 2010, hizo lo equivalente para imponer como candidato a diputado por el Circuito 1 a Julio Quijada (PODEMOS), igualmente hombre de confianza de Paraqueima. TWS no impulsa el poder popular, lo torpedea. Las “grandes” obras de las cuales se vanagloria y por las que se endilga el epíteto: “el gobernador que más ha hecho por Anzoátegui”, son de mala calidad y otorgadas a dedo a grupos económicos que han conspirado y aun conspiran en contra del gobierno y proceso revolucionarios. Y el PSUV en Anzoátegui, bajo su control, no es un partido revolucionario, sino un parapeto al servicio de la línea política que él viene impulsando.

Para la militancia pesuvista de Anzoátegui hay claramente dos líneas de acción política: la revolucionaria del comandante Hugo Chávez y la del gobernador. O estamos con el presidente y su línea, o estamos contra él poniéndonos al lado de TWS.

Hoy, asumir la línea revolucionaria del comandante Chávez, significa sumarse a la lucha para el rescate revolucionario del PSUV, lo cual pasa, en primera instancia por lograr la separación del gobernador y de todos sus alcaldes de sus cargos como directivos del partido, la remoción de los miembros del buro regional y buros locales; la aplicación de las 3R al cuadrado para impulsar la reorganización y redirección del PSUV para convertirlo en instrumento revolucionario al servicio del pueblo y de la construcción del socialismo.

Por el contrario, asumir la línea del gobernador es colocarse del lado de una línea política cuyo origen y centro por ahora desconocemos, pero con oscuros intereses opuestos al impulso y fortalecimiento del poder popular y de la construcción del socialismo.

Quiero finalizar esta nota reiterando lo que el 21 de marzo de este año escribí en la “Línea Perdida del Comandante Chávez”, decía así:

“Finalmente, comandante Chávez, tu línea, que es nuestra línea, la línea de los que reconocemos tu liderazgo sin remilgos ni dudas, la de los militantes que reivindicamos la ética revolucionaria como guía de nuestra conducta cotidiana, y la democracia participativa, protagónica y revolucionaria como fundamento para alcanzar la suprema felicidad social y la construcción del socialismo, tenemos que rebelarnos junto a ti en contra de las imposiciones y de las prácticas burocráticas, viciosas y fraudulentas de algunos dirigentes que matan esperanzas, siembran desilusión y reproducen frustraciones por doquier.”

Ramiro Meneses



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