Hace falta que el pueblo hoy conozca la verdad

Por • 13 Nov, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

“A sus casi 80 años, Teodoro no es más que una sombra moribunda!.”

TEODORO PETKOFF MALEK

Todo el pasillo de la Facultad de Ciencias Económicas de la UCV, lucía convulsionado. Los estudiantes ruidosos mostraban su repudio a los asesinatos cometidos durante el gobierno de Rómulo Betancourt y esperaban la llegada del “líder estudiantil”, más admirado y aplaudido por estas huestes estudiantiles radicales e irreductibles, aquella sacrificadas en la lucha, que no oponían ni exhibían manos pintadas, ni nalgas depiladas!

Corrían los tumultuosos años 60 y la lucha estudiantil se encaminaba hacia las guerrillas y las FALN.
Apareció Teodoro acompañado de un grupo selecto de dirigentes estudiantiles y se subió a un escritorio abandonado en el pasillo, para lanzar la arenga más emocionante y patriótica que jamás fuera escuchada por los estudiantes en esos pasillos.
Todo su verbo se estremecía de pasión revolucionaria y llamaba a la liquidación del enemigo de clase, para la instauración del Socialismo..!

¿Quién lo diría?… Cuarenta y seis años después, en el 2006, este mismo Teodoro, ardoroso y “vertical”, abandonaba su candidatura a la presidencia de Venezuela en favor de Manuel Rosales, ex- adeco, derechista furibundo, asesino consumado y sobre todo artífice de esa “lucha de clases” que Petkoff, llamaba desde su sitial, en aquel escritorio de los pasillos de la Facultad de Economía, a “destruir con las armas en la mano”.
Es el mismo Teo, pero ya seducido por el “lado oscuro de la fuerza”, quien con su “Agenda Venezuela”, en el pavoso y último gobierno de Rafael Caldera, elimina de un plumazo las prestaciones sociales acumuladas de los trabajadores, devalúa el bolívar en un 180%, para llevar a la inflación más alta registrada en Venezuela, del 103,2% en 1996, además de propiciar un aumento del 800% en los carburantes y cumplir al pie de la letra las recetas letales del Fondo Monetario Internacional FMI.
Qué record, tan impresionante para el tumultuoso, comunista y revolucionario Teo, el de los pasillos de la UCV…!

LA SANGRE DE PETKOFF:
Me encanta presentar a este complicado personaje, en flashes, en pinceladas que nos vayan diciendo sobre su quehacer y sobre todo muestren sus laberintos mentales:

“El jueves 25 de octubre de 1976, la violencia tomó las calles de Caracas, a raíz de la huelga obrera realizada en todo el país. La jornada terminó con destrozos en las vías públicas y dejó más de sesenta heridos. Entre los lesionados, estuvo Teodoro Petkoff -quien aún no se había lanzado a las presidenciales- y otros dirigentes obreros y políticos”. Vemos una foto impresionante de Teo, chorreando sangre desde su nariz y con una pose teatral muy acorde con el momento de “lucha”.
Al mismo tiempo de este “derramamiento” de sangre petkoffsiana, se elegía a Martiza Sayalero como la grácil y juvenil miss de Venezuela. Creo que las noticias de “Notitarde”, se equiparan.

UN CRITICO ADOLORIDO:

Este personaje controversial, siempre como un equilibrista entre las justificaciones ideológicas y la traición, ha sido juzgado por antiguos compañeros, uno de ellos Andrés Aguilar Pérez, alias “Papote”, quien le mandaba esta carta-misil a Teo en el 2006:

“En conversación con fanáticos del Catire Teodoro de otros tiempos, todos pasados por torturas, vejámenes de toda naturaleza, largos carcelazos, exilios y otros sinsabores, nos preguntábamos ¿Qué le pasó a nuestro paladín, a nuestro líder y amigo de tantas derrotas? Llegamos a la conclusión de que la frustración de tantos años de lucha sin llegar a nada, es decir, más de cincuenta años sin ponerle la mano al “coroto”, sobre todo desde que apareció un zambo (H. Chávez) sin saberse ciertamente de dónde, quien sí se hizo del poder en menos de diez años, eso te llenó de envidia porque no eras el centro del cotarro y ella, la envidia, te hace actuar de la manera como es hoy tu vida, un errante y solitario peregrino sin norte, con la brújula hecha añicos por las inconsecuencias e inconsistencias tuyas de los últimos tiempos”.

“Los hombres, vengan de donde vinieren, no deben traicionar a sus partidarios en ninguna forma. Nosotros, y yo en particular, nos hemos quedado en el mismo camino, y nos llenamos de asombro cuando ahora te abrazas con aquellos a quienes combatimos con bolas de torero, dejando sangre derramada a litros, y la muerte rondando por doquier. Por cierto, la muerte se llevó a muchos: Alberto Lovera, José Gregorio Rodríguez, Toribio García, Oswaldo Orsini, Chico Velásquez, César Burguillos, Argimiro Gabaldón, Donato Carmona y muchos más. También se llevó a aquel muchacho falconiano que abrió El Túnel del San Carlos en un esfuerzo inaudito de más de tres años para ayudarte a que te fugaras, junto a Pompeyo Márquez y a Guillermo García Ponce. A Nelson López lo sacamos de la cárcel de Sabaneta, en Maracaibo, donde estaba recluido, para que se encargara de esa acción. La cumplió a cabalidad. Casi con las uñas movió toneladas de tierra y piedras. Nelson López murió acribillado a balazos por la policía política, apenas unos pocos días después de darles la libertad, cubriéndole las espaldas a uno de los fugados. Hoy si te estuviera viendo por un agujero, seguramente se revolvería en su fosa con una gran arrechera, como nos revolvemos de asco los que quedamos vivos y aquellos que le hemos puesto todo nuestro empeño a la lucha en la cual nos embarcamos: la libertad y la democracia para este país. ¿Eso era verdad? Asco, qué palabra tan dura, pero en tu caso encaja a la perfección, porque hueles muy mal”.

LAS DOS IZQUIERDAS DE TEO Y CHAVEZ:

Por supuesto que Teo, ha gastado chorros de tinta para justificar sus eternos saltos ideológicos y sobre todo para (auto)convencerse de que “su camino” ha sido el “correcto”.
Uno de sus libros, “Las Dos Izquierdas”, trata de ponerlo en la “izquierda correcta”, la que él concibe como pura y verdadera.

Andrés Aguilar dice al respecto:
“Creo que de verdad hay dos izquierdas, una la que se propuso tomar el poder y lo logró, como es la que lidera Chávez, que en apenas seis (6) años llegó y se instaló en Miraflores y hoy es una referencia mundial. Así tú y tus nuevos amigos de la derecha venezolana digan otra cosa, como sucede con Antonio Ledesma, Oscar Pérez, El Cardenal Castillo Lara, Enrique Mendoza, Patricia Poleo, los azucarados de Primero Justicia, el otrora Santos Yorme-Pompeyo Márquez, Manuel Felipe Sierra y otros, pocos. La otra izquierda es la que tú, junto con mucho de nosotros, nunca se propuso, seriamente y de verdad, tomar el poder. Esa es la verdad verdadera de toda esta situación que hoy vives. No eres el líder para guiar un movimiento innovador, ya tu tiempo pasó y no tienes físico ni argumentación para que cualquiera de los jóvenes que están con Chávez, no te meta un sacudón y te veas contra las cuerdas en malas condiciones. Cualquiera de ellos te dará una felpa de las grandes. ¿Qué podríamos hacer por ti? Nada, sólo recomendarte que te retires de la política para siempre, para que dejes de seguir causándonos pena ajena. Recuerda que muchos te seguimos porque eras revolucionario. Eso fue en otra época. Ahora transitamos senderos opuestos, lo que nos hace pensar que la historia es una hija de puta que no perdona a nadie. Estás condenado por la historia Teodoro Petkoff y aún no lo percibes, eso quiere decir que perdiste el olfato político, o como decía mi hermano Chito “…El Catire perdió el tanto de bola, está meando fuera del perol”

MI CONCLUSION:
La escribí hace algún tiempito, en un artículo que titulé “El Converso y El Traidor”:

El CONVERSO, es un individuo respetable, que abandona un credo, simplemente porque no sigue creyendo en él; se convence que tiene fallas estructurales y que pueden conducir al desastre. El Converso, a donde llega es respetado, porque aporta nuevas ideas a esta nueva causa. E incluso en el sitio de donde proviene, igualmente mantienen cierto respeto hacia él y hasta extrañan sus enseñanzas. Lutero, es un excelente ejemplo de un converso.

El TRAIDOR, es un tránsfuga. Trata de justificarse con argumentos creídos y construidos por él, de que abandona su antigua causa por razones ideológicas, pero al analizarlas podemos darnos cuenta de las profundas falsedades que anida. Los que deja jamás lo respetarán. Y a donde llega, siempre revivirá recelos de su antigua condición.

Un buen ejemplo de traidor es Cayo Bruto, hijo político de César, a quien ayuda a apuñalar en el Foro. Bruto, terminó sus días suicidándose, después de haber saltado otras talanqueras.
Los burgueses que hoy se valen y aplauden a Teodoro, ese mismo que se escapó bajando por un rollo de sábanas atadas, del Hospital Militar y que reptó por el Túnel del Heroísmo y el Sacrificio, desde el Cuartel San Carlos, siempre será visto por esta burguesía con un profundo recelo.

UN RECUERDO FUGÁZ:
Al salir del Túnel del San Carlos y luego de una primera escala, yo estuve en el segundo equipo de transporte que llevó a Teo a una casa en el Junquito.

Nunca pensé que la vida de uno de mis ídolos, se cruzaría con la mía. Por muchos años guardé en mi corazón el orgullo de haber contribuido humildemente a salvar al “luchador”, de las huestes asesinas que lo perseguían.

Los años pasaron, y él se unió a los asesinos.

Que vaina! Yo sigo oyendo al orador del escritorio abandonado en el pasillo de la UCV. Su eco va muriendo en la catarata de los años… ya no tiene valor ni vigencia.

A sus casi 80 años, Teodoro no es más que una sombra moribunda!.

Francisco Natera
Fecha de publicación: 31/03/10

José Juan Requena



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