Walid Makled: el poder del narcotráfico o el narcotráfico al poder

Por • 7 Nov, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Sutil y callado funciona el poder del dinero cuando está por medio la droga. Hay que recordar que la droga se debate entre cualquiera de los tres mejores negocios del imperio: la guerra, el petróleo o el narcotráfico. Makled aparece como un nuevo héroe del narcotráfico, ante el mundo se atreve a decir que pagó fortunas a no se cuantos generales en Venezuela, utilizado para desprestigiar a Hugo Chávez una vez más. Todas las pantallas del Mass media lo aupan para usar sus supuestas denuncias en contra de quienes combates el narcotráfico. El zar de Puerto Cabello, que heredara la licencia para convertir este puerto y el aeropuerto de Carabobo como su emporio asignado por la administración del famoso frijolito, luego irrumpe en la palestra mediática desde su prisión en Colombia para embestir las primeras planas de acusaciones contra Acosta Carles y quince generales afectos al comandante presidente.

“El árabe” o “el turco”, remoquetes con los que se llamara al nuevo súper capo dice que tiene una fortuna a la “que no le hace falta el dinero del narcotráfico” y que la droga encontrada en una de sus fincas, así como las denuncias de asesinato del periodista: Orel Zambrano y el veterinario: Francisco Larrazabal, son solo un montaje para esconder la supuesta complicidad de los funcionarios afectos a Hugo Chávez.

Sus acusaciones apuntan a dos hombres que desde puestos de combate asignados por la revolución han sido capaces de asestar contundentes golpes al narcotráfico en sus desempeños: el ministro Tarek El Aisami y el general Néstor Luis Reverol, Ministro de Relaciones Interiores y presidente de la Oficina Nacional Antidrogas. Sus supuestas pruebas no las conoce nadie, pero de inmediato todos los medios de oposición salen en corillo a rebotar sus denuncias ante el mundo con el supuesto de que emanan de un gran magnate y vestidas de verdad. Obviamente el narcotráfico sabe hacer de memoria este ejercicio: comprar a los palangristas amarillistas de derecha y entrometerse en la opinión pública como voz del poder del dinero sucio y asesino de esta industria si muy ligada al imperio norteamericano.

Sus pronunciamientos de que dio millones de dólares para la campaña de Chávez se han repetido tanto que ya casi se dan por ciertas, hay que pararle el trote de una buena vez. Este nuevo capo del narcotráfico no solo pretende defenderse de los delitos por los que s e encuentra preso en Colombia y por los que es solicitado en EE.UU. sino que trata de llevarse en los cachos a dos personas que no se han dejado tentar por el veneno de sus dólares y que han llenado de extradiciones de capos con señal “roja” de los solicitados por la INTERPOL y los más buscados de la DEA como verdaderos responsables del tráfico de toneladas de cocaína al país del norte.

Lo cierto es que Walid Makled esta en la famosa lista de de la Interpol con señal roja, solicitado por el gobierno norteamericano como responsable del envío de cientos de toneladas de droga a ese país, eso no se repitió mucho, pero es lo más cierto de todo esto.

Desde que el gobierno de Hugo Chávez frías asumió intervenir las operaciones de la DEA desde nuestro país, no ha pasado un año en el que no sigamos siendo “desertificados” por el gobierno de Washington, a pesar de aumentar cada día la cantidad de decomisos y de capos deportados.

Hay que repetir hasta el cansancio que el negocio del tráfico de drogas es uno de los tres más grandes negocios a nivel mundial, junto a la guerra y al petróleo, significan los más importantes emporios financieros en el mundo, con la diferencia de que el desempeño del comercio de la droga es la caja chica del imperialismo por su condición de ilegalidad, lo que queda demostrado al entender que es Estados Unidos quien ocupa el primer lugar en el cultivo de marihuana, Colombia, apadrinada por el Plan Colombia el primer productor de cocaína y Afganistán el primero en el mercado de los opioides desde la invasión de las tropas del pentágono.

Por tanto, Tarek y el General Reverol son sus enemigos jurados. Por lo que se les incrimina en el manejo mediático a este capo de capa caída, solo con la intensión de tratar de eliminarlos y tratar de reemplazarlos por funcionarios que si se puedan comprar. La revolución debe seguir manteniendo a estos guerreros contra el narcotráfico y darles más apoyo luego de caído Makled, para seguir avanzando en la lucha en contra este negocio genocida.

Raúl Bracho



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