La Polar, que descaro! … o ignorancia histórica?

Por • 7 Nov, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Estando en la Plaza Santa Rosa, parroquia del mismo nombre, en Valencia, mediante una conversación improvisada con el amigo, Ángel Quintana, con 75 años a cuestas y gracias a esa historial y memorada mente suya, me permití descubrir las trampas en el nacimiento y posterior crecimiento de la Polar para exponerlas en estas páginas; pude saber que la aparición de esta cerveza en el mercado venezolano, por allá en los años 50 del siglo XX, se dio precisamente cuando, desde las clases dominantes se debatía políticamente la sustitución de la dictadura de Pérez Giménez, con basamento en intereses puramente económicos y cuando ya venían existiendo en el gusto de los hombres y mujeres, una diversidad de marcas importantes de cervezas, tales como la Caracas, la Zulia, la Regional, la Unión, la Heineken, la Criolla, la Perrita, la Llanera, la Nacional y la Victoria, que se disputaban el consumo del mencionado licor espumoso, solo que estas empezaron a sufrir desde ese momento, destacando la participación protagónica del empresario Eugenio Mendoza, los embate de una competencia completamente desleal de parte del Oso cervecero.

Una de las tácticas aplicadas por esa Polar para “ganarse” el cautivo mercado, con el apoyo de los gobiernos de turno, además, utilizando una despiadada campaña publicitaria para la época como parte de su promoción, fue la de regalar el “novedoso” líquido a los establecimientos expendedores de cerveza, entre ellos los llamados botiquines con patio de bolas, las cervecerías o licoreras en barrios y urbanizaciones, así como en los restaurantes, clubes nocturnos y fiestas patronales; por otro lado, el incomprensible quebrado a gran escala de los embases de vidrios (botellas) de las otras marcas, lo que empezó a mermar la actividad productiva de aquellas cervezas, llevando a algunas a declararse en quiebra y otras, para no perderlo todo, vendieron las empresas, quién las compró? pues, la pujante y novedosa Polar que ya se vislumbraba como la cerveza popular de Venezuela.

Que hicieron los dueños de Polar con estas marcas compradas, las liquidaron sin piedad y dejando a un número importante de venezolanos, trabajadores y sus familias en el desempleo, empezando así, los Mendoza, a construir su gran emporio cervecero, demostrando con esta conducta la falsedad de sus platicas de grandes y defensores de la libre empresa y venezolanistas con capital y rostro disfrazado de humano, quienes, siendo uno de los patronos que auspició la pérdida de las prestaciones sociales de los trabajadores en la época de Rafael Caldera y Teochoro Peckot, ahora, aprovechándose de nuevo de una ignorancia desclasada de obreros, empleados, sindicaleros defiende patrón y cuanto bebedor mediatizado de cerveza cree que se le viene el mundo encima, si un gobierno serio anuncia el necesario y obligatorio dispositivo para el cumplimiento de las leyes; estos empresarios, detrás de su fachada bonachona, siempre han jugado a tener o mantener gobiernos complacientes, mientras que gracias a las ventas de cerveza, en sus jugosísimas ganancias, están contribuyendo a darles el primer insumo a los jóvenes venezolanos que se montan en las autopistas o carreteras con exceso de velocidad para conducirse a la muerte o los que se estimulan para cometer delitos, la maldita cerveza.

Abg. Gustavo C. Vásquez Q. Parroquia Rafael Urdaneta – Valencia



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