Prensa opositora respalda a los estafadores inmobiliarios

Por • 6 Nov, 2010 • Sección: Opinión

Para la prensa opositora al gobierno del presidente Chávez no existe la comprobada estafa inmobiliaria de la cual han sido víctimas cerca de 150 mil familias de clase media.

Por lo menos para tres de los tradicionales diarios capitalinos: El Nacional, El Universal y El Mundo, no es cierto que constructores inescrupulosos hayan estafado a miles de familias de clase media con el cobro ilegal del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y de otros “justiprecios”, ni que les hayan mentido con respecto a la fecha de entrega de esas viviendas por las cuales han pagado hasta tres veces el precio de venta original.

Desde hace unos tres meses el tema de la estafa inmobiliaria está en el tapete público; tanto, que el Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Indepabis), a mediados del pasado mes de agosto, constituyó una sala situacional (seguimiento y análisis permanente del problema y sus variables), y posteriormente el Gobierno Central estableció con fines similares una mesa técnica multidisciplinaria en la Vicepresidencia de la República.

Las estafas son reales; las víctimas, de carne y hueso y el dinero que les ha sido literalmente succionado con las poderosas aspiradoras del chantaje y el miedo a perder sus viviendas, contante y sonante.

De acuerdo con las cifras que maneja la sala situacional del Indepabis, el monto de la estafa asciende a los 4.5 millardos de bolívares fuertes, o sea más de mil millones de dólares, y el número de familias afectadas, repetimos, a 150.000 en todo el país.

Pero para esos diarios no es cierto. Lo que para ellos sí es verdad son los términos “angustia”, “desamparo”, “incertidumbre” y “temor” en los que dicen que quedaron todas esas familias luego de las justicieras medidas anunciadas por el presidente Chávez el domingo 31 de octubre en el programa Aló, Presidente Nº 366, para poner fin al fraude milmillonario y al padecimiento de miles de familias de clase media.

El Jefe del Estado anunció la expropiación de seis desarrollos urbanísticos, la ocupación temporal de 8 y medidas de vigilancia y protección sobre otros 19 complejos inmobiliarios.

Los anuncios presidenciales fueron digeridos el lunes 1 por los medios, y el martes 2 los titulares expresaron la línea acordada: también en esta materia negar la razón al gobierno y endosarle la responsabilidad de lo que ocurre.

Veamos algunos ejemplos de titulares: El Universal, martes 2 de noviembre, página 1, fotoleyenda a seis columnas: “La angustia movilizó a los propietarios”. El Nacional del mismo día, primera página, seis columnas: “Incertidumbre y temor por expropiación de urbanizadoras”. El Mundo del mismo día: primera página, a tres columnas: “Al paredón 350 proyectos de viviendas en el país”.

Es una postura cómplice negar y ocultar la estafa inmobiliaria, y un objetivo perverso tratar de convencer a víctimas del fraude, y al pueblo en general, de que no es cierto lo que han sufrido y perdido miles de familias hasta ahora, y que más bien la culpa de sus angustias la tiene el gobierno y, más propiamente, el presidente Chávez.

Lo cierto es, sin embargo, que en el sector inmobiliario se han creado verdaderas mafias cuyo objetivo venía siendo el de captar el dinero de las familias que aspiraban a adquirir una vivienda, y con esos recursos especular financieramente, comprar bonos de la nación e incluso hacer desarrollos habitacionales en otros países, como Panamá o EEUU.

Se trata, pues, de una actitud cómplice con el estafador y con la mentira, y una postura ajena a la ética y a la verdad, que termina respaldando a los delincuentes, a los “malandros inmobiliarios”, al decir del diputado Augusto Montiel, que han robado la esperanza y el dinero a miles de familias de clase media. Parece algo cercano a la apología del delito.

¿Comparte esta prensa los intereses de esos consorcios inmobiliarios que han estafado a miles de familias venezolanas?

Por lo visto, hasta ahora, parece que sí.

Aurelio Gil
AVN



Tu opinión es importante. Escribe un comentario