La revolución bolivariana hoy

Por • 5 Nov, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Para cerrar filas y blindar el proceso revolucionario en Venezuela, las diferencias internas de la Revolución Bolivariana deben quedar fuera del plano estratégico, sin dejar de ser atendidas como tácticas convenientes.

De la misma manera se requiere un perfilar continuo de la estrategia nacional, susceptible al comportamiento de la clase social que perdió el poder político y económico en Venezuela y la de sus aliados internacionales.

La lucha de clases puesta de manifiesto en lo político y lo económico, adquiere hoy mayor dimensión en lucha ideológica, determinando el destino del socialismo en Venezuela. Ante este renovado ataque una inmensa mayoría de los venezolanos, con mentalidad de clase media, tienen su conciencia en un incesante vaivén en la que por momentos están a favor de la revolución y en otras, apoyando la contrarrevolución.

Si este razonamiento es correcto podríamos deducir que entre las condiciones materiales y las condiciones subjetivas, es en éstas últimas donde descansa o debiera afincarse la principal estrategia de la Revolución Bolivariana hoy.

Observando la manipulación que se está haciendo con el caso de Walid Makled y lo del presunto etarra, podemos distinguir que el trabajo principal de la contrarrevolución es de carácter ideológico, un trabajo de sugestión de la conciencia. Así mismo, las medidas de expropiación y ocupación temporal aplicadas sobre distintos urbanismos que han beneficiado a sectores de la clase media estafadas por parte de las constructoras de esos conjuntos residenciales, están siendo tratadas ideológicamente contra el gobierno nacional y en específico contra el presidente Chávez.

Como arma para el combate diverso y en específico para la lucha ideológica, la creación de un partido de la revolución es lo que el sentido común y las experiencias de la revolución internacional recomiendan. Pero el papel de vanguardia del PSUV está por desarrollarse. Por otro lado, la labor de los canales del estado, de sus emisoras y las radios comunitarias así como los medios impresos como el Correo del Orinoco, ya han demostrado que son insuficientes ante el incremento de la lucha ideológica que recién comienza.

La medida del cierre de emisoras, periódicos y canales opositores golpistas no es la solución a corto plazo. Son además ejemplos de la hegemonía de clase burguesa. Enseñan, para el que quiera estudiar, lo más pérfido del odio de una clase pudiente contra los trabajadores. Allí podemos ver cómo interpretan la realidad que vivimos, como usan las fallas reales de la revolución para generalizar los defectos y lo más importante, cómo su afilado bisturí ideológico ataca de manera permanente al líder del proceso revolucionario de Venezuela, buscando un sólo objetivo: disminuir su papel histórico usando todo tipo de métodos subjetivos, porque saben que bombardean la médula del proceso revolucionario.

Lo que da sentido y empuje a la Revolución Bolivariana es la unidad del soberano y su líder. Este es el fuego permanente de los cambios revolucionarios en Venezuela. A este corazón de la revolución es lo que trata de desligar, desunir la clase burguesa nacional e internacional.

Ante las transitorias carencias del proceso revolucionario venezolano arriba señaladas, la aplicación de la estrategia nacional debe consistir en la ampliación y fortalecimiento del vínculo Pueblo-Chávez. En esta relación la comunicación de ambas partes es vital. El fondo de esta lucha ideológica se centra en este magno detalle. Es elemental, sencillo pero eficaz. Este enlace entre el soberano y su líder nació el 4 de febrero de 1992 cuando Chávez dice ante el país “…que por ahora los objetivos que nos planteamos no fueron logrados en la ciudad capital…”. Desde ese momento se creó el vínculo impulsor de la nueva sociedad. Vínculo que aún hoy permanece intacto y el enemigo lo sabe y lo ataca. Este vínculo de carácter esencialmente subjetivo es el que sustenta todos los cambios materiales necesarios para la creación de la nueva sociedad en Venezuela. Allí descansa también la dialéctica del socialismo bolivariano.

Si esta breve tesis es correcta, al implementar el presidente Chávez condiciones que contribuyan a estrechar más el vínculo con su pueblo, deberá aumentar el fortalecimiento y avance de la Revolución Bolivariana. Esto mientras se supera las debilidades y se creen nuevos mecanismo.

Está en manos del presidente las iniciativas pertinentes. El pueblo está presto.

José A. Rangel
josearach@hotmail.com



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