¡Qué vainas!… tienen razón…

Por • 4 Nov, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Sería interesante hacer una investigación seria, responsable y lo más objetiva posible, a fin de saber cual país del mundo ha podido solucionar el problema de la vivienda para las familias de cualquier estrato social.

Sin temor a equivocarme me atrevo a asegurar que el resultado de ese estudio arrojaría, lamentablemente, que ningún país de este planeta ha podido darle solución al grave problema del déficit habitacional que padece la población.

Pero uno de los aspectos importantes a destacar en la política de cualquier estado respecto a enfrentar esa situación critica que significa la gran cantidad de familias de nuestras sociedades que carecen de una vivienda para su bienestar y desarrollo integral dentro del colectivo social, sin duda alguna que seria la real voluntad política que marque la acción encaminada en la búsqueda de ese fin.

No cabe duda que este gobierno Bolivariano y Revolucionario ha hecho grandes esfuerzos para tratar de mitigar esa grave problemática social. Nadie, en su sano juicio y racionalidad, puede negar, no solamente la intención, sino la acción decidida, a pesar de las fallas y errores que han podido cometerse, que el gobierno revolucionario ha enfrentado responsablemente, con ¡sensibilidad humana! (Valga la expresión) esta realidad, que se arrastra cual castigo penitente impuesto por el inhumano capitalismo.

Aunque no hemos visto ni escuchado, al menos en esta coyuntura signada por las últimas decisiones del ejecutivo nacional en aquel sentido y que ya son suficientemente conocidas, que pudiera ser una falla de información importante por parte del ente responsable del gobierno, una comparación estadística y porcentual que demuestren resultados efectivos en la construcción de viviendas por parte de la Revolución Bolivariana respecto a los anteriores gobiernos, cualquiera de los que pasaron, con exceso de pena y casi ninguna gloria, de la denominada IV República, creemos firmemente que dichos porcentajes deben favorecer a la Revolución. Esta afirmación obedece a una razón ¡ideológicamente lógica!… ¿Cómo les quedó el ojo?… que bajo el sistema capitalista es imposible concebir ninguna solución a cualquier problemática social, especialmente aquella que golpea más cruelmente, sin compasión alguna a la clase media y, sobre todo, a la clase baja, pobre… ¿Acaso lo que sucede actualmente no nos grita desesperadamente esa verdad?… Díganme, ¿Qué paso en los Estados Unidos con las famosas hipotecas “basura” (Que así denominaron en términos “financieros”, pero realmente denigrantes para las dignas familias víctimas de ese desastre capitalista) que fueron el detonante de la crisis económico-financiera, con trascendencia mundial y que dejó en la calle, literalmente hablando, a miles de familias en aquel país?…

Ahora resulta que cuando se asumen valientes medidas con voluntad política revolucionaria, enmarcadas en la Constitución y las leyes y luego de haber agotado todos los recursos y procesos administrativos posibles, como el llamado a las partes a conciliar y entenderse, en función del resguardo siempre de los derechos del denominado “débil jurídico” (Familias afectadas), a fin de detener las prácticas comerciales injustas, es decir, capitalistas, surgen tristes voces de personajes derivados de los que “desgobernaron” el país (Adecos y Copeyanos) en contra de esas medidas y, con cualquier cantidad de eufemismos, mentiras, manipulaciones de la verdad, defender a los victimarios, es decir, a los ladrones, poniéndolos como “inocentes víctimas”… ¿Qué cosas, no?…

Y dentro de los grandes esfuerzos del gobierno revolucionario están los maravillosos acuerdos logrados en esta última gira internacional del Comandante-Presidente, respecto a la construcción de miles de viviendas, aunque el oposicionismo se obstine en tratar de desvirtuar la misma y hacerle creer a sus disociados seguidores que esa gira fue para rumbear y gozar…

Por eso… ¡qué vainas!… tienen razón, los que afirman que el capitalismo es el causante de los males de la humanidad…

Omar Ramírez



Tu opinión es importante. Escribe un comentario