Los negros venezolanos tenemos que comprometernos con las elecciones de diputados que se desarrollaran en septiembre del 2.010

Por • 30 May, 2010 • Sección: Noticias Internacionales

Venezuela posee una demarcación geográfica muy importante, donde las oportunidades se concentraban desde hace muchas décadas en un segmento muy pequeño de la población, de manera desproporcionada, en el que la Exclusión, pobreza, alienación y vulneralidad social son el resultado de las desigualdades producidas por las asimetrías y por otro lado, porque las prácticas sociales, políticas y culturales limitaban el acceso a los beneficios al fragmento más importante de la población que llevaron a cabo distintos gobiernos ante de 1.998, lo cual se convirtió en un referente que después originó un nuevo tratamiento que se fundamenta en intensas transformaciones que implican, un desarrollo más humano, en el cual la noción de igualdad ha sido reemplazada por la de equidad, conllevando a que la agenda se amplié para contemplar, otros tipos de contextos como la extrema pobreza, la equidad de género, de raza, discriminación, etc., donde los profundos cambios que se registran hacen referencia a diferentes planos, en el que el esfuerzos realizado por el Gobierno Bolivariano ha sido grande para tratar de corregir estas distorsiones y déficit, en vista que esto conllevó a la pérdida de la cohesión social, solidaridad orgánica y profundización del extrañamiento.

Por ello, no se puede hablar de exclusión social sin incluir conceptos como: desarraigo, endoculturismo, racismo, pobreza y otros, que han sustentado la mayor parte de los trabajos realizados en las últimas décadas, puesto que ello, representa carencias, iniquidad, bajo autoestima, exclusión y estado de deterioro, caracterizados por la ausencia de elementos esenciales para la subsistencia y desarrollo personal, así por una insuficiencia de INSTRUMENTOS JURÍDICOS QUE DEBEN SER ADECUADOS PARA QUE INCLUYA LA DIVERSIDAD EXISTENTE EN EL PAÍS, que no vean la venezolanidad desde el punto del vista de su color, sino desde la importancia que tiene dentro de la conformación de la estructura social venezolana, en el que se esté expresado el reconocimiento de su legado histórico y cultural, sus tradiciones espirituales, cosmogónicas, cosmológicas y omnipresente (como parte de la diversidad religiosa), protección intelectual de sus conocimientos ancestrales y el derecho a tener una representación política consensuada en los distintos circuitos electorales y es por ello que es importante comprometernos con las elecciones de Diputados que se desarrollaran en Septiembre del 2.010 a favor del proyecto bolivariano, a pesar que somos una nación plurilinguística, pluriétnica y pluricultural que se transformo en la esencia que permitió que se originara una nueva cultura (la negra venezolana).

En este sentido, lo negro venezolano (como parte de esa diversidad) es producto de esa realidad que fue conformada por distintos procesos de aculturación dentro un espacio habitable que originó conjuntamente con otros segmentos de la población (la blanca e indígenas) un estado-nación, al cual se le quiso imponer el calificativo de Tercermundista, Subdesarrollado, Periferia, etc.

Por ello sostenemos que en Venezuela las culturas que se consolidaron fueron la blanca, la indígena y la Negra venezolana (no la africana y mucho meno la “Afrodescendiente”), a través de un proceso de transculturización, donde no hubo un intercambio de sentidos y significación entre grupos sociales donde existiera el enriquecimientos mutuo desde la personalidad de los sujetos sociales involucrados, sino por la imposición de sus diferentes elementos culturales, donde los individuos que conformaron ese bloque social adquirieron su nacionalidad a partir de la aceptación del mayor fuego simbólico sobre los principales mecanismos generadores de insumos, garantizada ya en el Discurso de Angostura por el Libertador Simón Bolívar (1.819) y materializado a partir de 1.830, con el desprendimiento de Venezuela de la Gran Colombia (distinta a la del Afrodescendientes que emerge con un alto contenido de endoracismo y sin una situación histórica que la respalde, ya que irrumpe como un concepto virtual en contra de la poblaciones negras venezolanas para seguir imponiendo términos que no se adecuan con nuestra realidad y que tienen una alta carga endoracista, como es el caso el de cimarrón), caracterizada por la asimilación forzada del idioma castellano y la perdida conciente de sus lenguas originales, producto del abandono de sus naturales, subestimación a su inteligencia, formas de discernir, entrega y venta en condiciones tan paupérrimas e infrahumana por parte de los africanos a los imperios europeos, lo cual se trata de encubrir con posturas que han conllevado a negar la necesidad de abrir un diálogo serio, en vista de la existencia de muchas lagunas y vacíos históricos que no están claros, porque es verdad que la confluencias de distintas culturas permitió el dialogo intercultural, pero no es mentira que las poblaciones negras venezolanas, conservan la ideología del blanco europeo porque no les quedó alternativa, sino la de asumir su presencia en el nuevo entorno, a lo cual Alí Anzola (2.009), hace referencia:

“En el fondo ellos recrean la exclusión cuando se plantean la cuestión de lo negritud en Venezuela y le colocan una etiqueta AFRO así como quien quiere esconder la basura bajo la alfombra, es decir el racismo.”

Por otro lado, creemos que la Imposición del Termino Afrodescendiente en la Ley Orgánica de Educación LOE, LOPNNA y posiblemente en la Ley Orgánica de Cultura LOC y la Ley de Discriminación Por parte de la Comisión que maneja el Dip. Modesto Ruiz dentro de la Asamblea Nacional), afecta nuestra presencia y nacionalidad venezolana, porque vienen a crear un vacío en nuestro ordenamiento jurídico, acentuando su división, porque es difícil aceptar (cuando sabemos que África dejó a sus naturales a la deriva, sin ninguna ayuda, y sin importarles su suerte, puesto que no tuvieron escrúpulos para cazarlos y venderlos), después de cuatrocientos años que somos “afrodescendientes” y no agradecer a las naciones que les dieron cobijos a nuestros ascendientes, porque esta permanencia no fue gratis, como no lo fue nuestra aceptación y protección constitucional, la cual no fue fácil, puesto que fue el producto de nuestra participación dentro un proceso independentista donde la sangre derramada pasó a formar parte de los predios que conforman nuestra personalidad latina que cubre el manto de nuestra personalidad.

Esto representa que somos venezolanos y que los caracteres que nos identifican como nacionales no la vamos a negociar, ni la vamos a poner en entredicho, mucho menos aceptar que se nos imponga el epíteto de “Afro” ante el de venezolano, porque sabemos que lo que está en juego es el reconocimiento de una doble nacionalidad que no sentimos y menos queremos tener ( jamás los africanos nos quisieron y muestra de ello, es que sus diferentes monarquía y gobiernos representativos nunca reclamaron nuestra ascendencia biológica, porque ellos formaban parte del Gran negocio que representaba el Sistema de la Trata Negrera y el tiempo que les quedaba estaba disponible para contar las ganancias de esa cruel negación y que hoy los afrodescendientes reivindica cuando utilizan el término “CIMARRON”), porque ya conocemos de sus consecuencias jurídicas e inestabilidad (…), puesto que ponen en el peligro y niegan nuestro patrimonio histórico cultural, como nuestro estatus de ciudadano venezolano.

“Si existieran en Venezuela Comunidades verdaderamente Afro que hubiesen mantenido su idioma originario sus costumbres originarias en un determinado espacio, así como las tribus WAYOO, quizás pudiéramos estar al frente de una posibilidad de reconocer una determinada región como AFRO.”

(Anzola, Ibimde)

Por eso creemos que el Estado Venezolano debe actuar y no permitir borrar de la historiografía venezolana, el espacio histórico ganado por nuestras poblaciones negras traídas de los asientos que se encontraban en América y engordados en forma de mercancía, y menos cuando se intenta obviar e encubrir de manera descarada ese proceso histórico, puesto que lo que se hizo con esos núcleos humanos, nunca se había hecho con otros, donde la violencia instaurada por los Imperios Españoles, Inglese, Portugueses, Alemanes, Francia, Holanda etc., no tiene perdón alguno, convirtiéndose en el acto más cruel en la historia de la humanidad, cometido por grupo humano alguno (puesto que lo que hicieron los Nazis con los Judíos se quedó pequeño y no está cargado de tanta significación).

Es por ello, que consideramos importante que el estado venezolano se avoque a la creación de una ley que incluya la diversidad, no por su color, sino por la importancia y el papel jugado en la conformación de nuestra estructura social, cultural y política, la cual permitiría el fortalecimiento de los estratos que la integran y por otro lado…, el robustecimiento de su energía generativa (Nótese el estado de indigencia y asimetría que caracterizan a los grupos humanos que poseen una melanina negra, a pesar de la gran inversión que hace el Estado Bolivariana de Venezuela y que sentimos que no ha llegado a las poblaciones negras venezolanas porque se ha quedado en quienes han vendido su liderazgo a través de la imposición del Termino “AFRODESCENDIENTE” que hasta el momento solamente han demostrado su aspiración personal y en función de ellos, los cuales han logrado cargos de mucha importancia en distintos Ministerios, Instituciones internacionales, etc., solamente con la intención de que sean reconocidos con el propósito de darle rienda suelta a su apetitos personales y que el estado les reconozca su representación política, mientra dichos emporios sociales se hunden en la desorganización, miseria, exclusión, y vulneración, alejándose cada día más del Proyecto Bolivariano que lideriza nuestro Presidente Hugo Rafael Chávez Fría para convertirse en presa fácil de la oposición venezolana, porque no ha existido políticas que aglutinen a dicho sector y porque dicha condición de vulneración actúa como un aparato ideológico que no les permiten expresarse en el hacer), que permitan superar esas condiciones estructurales nefastas que no han permitido su internalización y su aceptación, porque notamos el énfasis con que se acentuado su sumisión a los nuevos procesos que se estaban gestando en el mundo, en el que el negro africano se convirtió una pieza de suma importancia (puesto que era el único producto que se ofrecía para la venta como objeto, mercancía Pieza de India) para ese mercado que en su comienzo fue muy incipiente pero que después alcanzó niveles desproporcionados que llevaron a incentivar la ambición de Europa y de las Monarquías Africanas, conllevándolos asumir a través de una concepción antropológica, no inherente a su naturaleza humana, sino que fue desprendida de las secuelas que implicó el SISTEMA DE LA TRATA NEGRERA que se convirtió en un arma ideológica que se asentó en el negro, y que le hizo creer la premisa.., que su destino era servirle al blanco europeo), lo cual conllevó a la implantación de un sistema de expropiación y degradación, donde su superación se encuentra…, en sus específicas condiciones históricas que hicieron visibles sus mecanismos de internalización, los cuales adquirieron un carácter multidimensional que se expresó en lo económico, social, religioso e ideológico, pero también actuó en planos específico, como en el consumo, conocimientos socialmente posibles, etc., denotándose una situación de extrañamiento en el que no se tiene conciencia de lo que es, porque hay factores psicológico e ideológicos actuando en lo más intrínsico del ser humano, donde las relaciones aparecen transfiguradas como relaciones entre mercancías que se intercambian que no permiten su discernimiento, transformada en una especie de disociación colectiva que actúa con mucha fuerza para imponer una sola forma de pensar.

Brunilde I. Palacios y Antonio José Guevara
(ColectivoNegrosVarguenses@ Hotmail.Com., 0426-5126319)



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