Lobo decreta la emergencia por las lluvias en Honduras y pide ayuda internacional

Por • 30 May, 2010 • Sección: Noticias Internacionales

El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, declaró hoy estado de “emergencia nacional” por las torrenciales lluvias que azotan al país, con mayor incidencia en el sur, centro y occidente, causadas por la depresión tropical “Agatha”.

La emergencia fue decretada por Lobo durante el Consejo de Ministros, mientras que el canciller, Mario Canahuati, convocó a los representantes de la comunidad internacional para coordinar un programa de ayuda para hacer frente a la situación que vive el país centroamericano.

Lobo calificó de “momentos difíciles” la situación que vive Honduras e hizo un llamamiento a sus compatriotas y a la comunidad internacional a la “solidaridad”.

Agregó que está satisfecho por la “solidaridad” que está recibiendo de la comunidad internacional a través de sus representantes diplomáticos acreditados en Tegucigalpa, y que su Gobierno destinará todos los recursos posibles para atender a los damnificados, en cuyo recuento trabajan varias instituciones.

Hasta ahora las lluvias en Honduras han causado cuatro muertos, tres de ellos la semana pasada, cuando inició el mal tiempo por fenómenos en el Pacífico y el Caribe.

El titular de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), Lisandro Rosales, dijo a periodistas que ocho pescadores han desaparecido en el sur del país y un soldado en el departamento de Gracias a Dios, al este, limítrofe con Nicaragua.

El ministro de Educación, Alejandro Ventura, indicó que las clases en el sistema educativo público y privado se suspenden mañana en los departamentos más afectados en el sur, centro y occidente del país, mientras que en la zona norte la medida será solamente en las comunidades más afectadas por las lluvias.

Autoridades locales de varias regiones del país han informado de derrumbes, obstrucción de carreteras y caminos de acceso, daños en puentes, viviendas y cultivos, mientras que el tráfico con El Salvador, en El Amatillo, sur de Honduras, ha quedado suspendido por la crecida del río fronterizo Goascorán.

En Tegucigalpa, el alcalde Ricardo Álvarez hizo hoy llamamientos a pobladores de lugares de riesgo y propietarios de puestos de venta en mercados adyacentes al río Choluteca, que se ha desbordado, a que abandonaran la zona y protegieran sus vidas.

Los ríos y quebradas que cruzan la capital hondureña se han desbordado en varias zonas, provocando derrumbes, deslizamientos y daños de viviendas en barrios altamente vulnerables.

“Primero Dios nos tenía casi muertos de sed, ahora es que nos ha enviado mucha agua”, comentó a Efe Alma Mendieta, una mujer con un puesto de ventas en una acera del Ministerio de Educación, a unos 100 metros del río Choluteca y a igual distancia de un populoso mercado.

Mendieta, quien vende ropa, dijo que ahora no solo está sufriendo por “las ventas que han caído”, por la crisis económica, “sino también por las lluvias”.

EFE



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