Ahí; donde las heridas no duelen

Por • 29 May, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Cuando pretendí ser mas de las cosas que no soy, apareció algo que me hizo recapacitar y echar marcha atrás, para poder ver mejor, las cosas que dejaba a mi andar, y me pude dar cuentas, que no era ese el camino y tome una nueva senda, y AHÍ, donde nadie se arriesga estaba YO, perdido como siempre, en la nada

Cuando en realidad creemos que solo somos parte de un todo, comienza una confusión terrible, debido a que, el enorme dilema de no saber, que fue lo que hemos hecho en nuestras vidas, nos llena de muchas más incertidumbres, que el mismo hecho de no saber en realidad ¿Qué somos? Y nos dice que AHÍ el amor no duele nada.

Quizás un susurro en el viento, algún día nos despierte del letargo eterno de soñar despierto, y AHÍ, donde todas las cosas convergen, para tan solo demostrar que existimos para marionetas de la vida, nos podamos dar cuenta, que solo somos el instrumento utilizados por el destino para hacer su santa voluntad.

Cuando vemos desde el otro lado de la orilla del rio del destino de nuestras vidas, vemos recorrer las aguas del destino en dos distinto sentidos, vemos cuando nos trae y observamos cómo nos lleva lentamente al objetivo final, pero sin cumplir con las metas trazadas, porque a lo largo de su cauce, están las cajitas de sorpresa.

Una vez, quise sorprenderme, para evitar de la vida una mala jugada y descubrí que en las páginas de la vida, talladas en letras doradas estaba el nombre del día de mi sorpresa marcada; jueves fue el día asignado para esa fecha marcada y aquella cifra con las dos picas formaba, una figura lúgubre, de dos torres derrumbadas.

Si digo guardar silencio, seguro no digo nada, pero si digo que cayó en silencio, estoy diciendo algo menos que nada, porque, de tal, confusiones, viene mi vida formada, y AHÍ, donde no existen las palabras, están las respuestas formadas para las sorpresas del destino y 13 espigas de vida con las semillas renovadas.

AHÍ, donde nadie sabe nada, escondo mis sentimientos para calmar el alma de tanta vida frustrada.

¡VIVA! CHAVEZ no joda

Jesus Chua Espinoza



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