El guardian de la montaña

Por • 24 May, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

La Mucuy

Gisela Barrios vive un profundo sueño en La Mucuy merideña. Llego hace más de veinte años, siempre camina por las montañas de la Sierra Nevada, un día se percata que anda perdida, transcurrían las horas y justo antes de ocultarse el sol se encontró con el gran Oso Frontino.

Quedo inmóvil al ver aquel gran animal de pelaje negro y grandes aros blancos alrededor de sus ojos, se quedo mirándole fijamente, dio media vuelta y en un gesto entendible, ella empezó a seguirle.

Caminaron durante horas, cuando avisto las primeras luces, vio el camino que la llevaría de vuelta a casa donde su esposo el francés Marc de Civrieux le esperaba preocupado.

Le conto lo sucedido al superintendente del Parque Nacional Sierra Nevada y se unió a la campaña de proteger al oso. Los lugareños decían que se llevaba las mujeres y se comía el ganado, esto origino que le dedicaran la guerra. Las leyendas de la antigüedad del oso raptor justifico la matanza de aquel animal.

Conoció hombres que se jactaban de haber asesinado a varios de ellos, preocupada empezó a dibujarlo de las leyendas de Gilberto Antolinez, quien contaba la historia de un gran mono -el cual nunca se encontró- el cual no era otro que el mismo Oso Frontino, parado en dos patas, negro, salvaje, llegando a medir más de dos metros.

Estos mitos la llevaron a descubrir “El Hombre de la Selva”, oso amazónico adaptado a los andes, el cual con las muchísimas rutas provenientes del amazonas, camino como el aventurero Marc de Civrieux y llego a estas montañas.

Tiene un caminar muy especial, rápido, seguro, veloz. Su vida ha sido como la de magnos exploradores, quienes llegaron a amarlo. Hoy es protegido por toda una región, los mitos que su grasa cura el reumatismo, que su piel abriga o que sus partes íntimas son un fuerte incentivo, solo son cuentos de montañas.

Esta Dama dibujo al frontinito en muchos tamaños y colores, los recorta y regala a sus amigos. Sus familiares guardan un osito confeccionado por sus manos. Recuerda uno en forma de tarjeta navideña.

Reclama que varios osos en el mundo están protegidos por programas y nuestro oso es olvidado, sufrimos por su extinción, por eso no debemos olvidar al nuestro, pues es el hombre que cuida la selva

El 21 de mayo en Pueblo Nuevo del Sur celebran la fiesta de Santa Rita, donde danzan disfrazados de animales y el principal protagonista es el oso.

En Colombia cercano a los meses de diciembre en la Sierra del Cocuy, esta la fiesta del oso. Los indios Tunebos descendientes de los Chibchas igual le veneran.

Miguel Jaimes
venezuela01@gmail.com
@migueljaimes2



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