La otra opción y el PPT

Por • 23 May, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Hemos llegado al momento de las grandes definiciones y de nuevo el país será sometido a prueba; por un lado las fuerzas de la oposición después de una cadena de errores tácticos y estratégicos que la llevaron incluso al suicidio político, cuando de forma obtusa resolvieron convocar a sus huestes al boicot electoral en las elecciones parlamentaria del 2005, y por otro lado las fuerzas del chavismo, fundamentalmente el PSUV, que aprovechando el vacio dejado por los “estrategas” cuarto republicano, hicieron del parlamento el centro principal de la hegemonía y las conductas abusivas y muchas veces hasta inconstitucionales.

Estas acciones erróneas y hegemónicas por quienes hasta ahora han venido imponiendo el ritmo de la cotidianidad política del país, ha provocado que sectores importantes de todos los estratos sociales, comiencen a manifestar síntomas de fatiga y rechazo hacia los dos núcleos responsables de la polarización, que a pesar de haberse superado la crispación política y social de los días de abril, se empeñan en manipular y seguir sometiendo a los venezolanos al absurdo dilema de que sólo hay dos salidas a la crisis que atraviesa Venezuela: regresar al pasado reivindicando la fracasada democracia representativa o continuar por la senda de la hegemonía de un socialismo estatista y manirroto que trata también de reivindicar un modelo que fracasó en todo el mundo, incluso en su versión tropical como la cubana.

Estas expresiones de malestar y desencanto que se han venido manifestando tímidamente en pequeñas revueltas populares, como las de los pobladores de Curiepe o los conflictos obreros de Guayana, ha comenzado a tomar cuerpo y hoy se refleja por primera vez con una fuerza relevante en todos los sondeos de opinión que en los últimos trimestres se han realizado en todo el territorio nacional. Al respecto el propio Centro Gumilla, institución que goza de gran prestigio ante los tirios y troyanos polarizante señala que el 47,74 % y 53,17 % de los venezolanos que habitan en la región del centro y andina de país respectivamente, rechazan las posiciones políticas extremas y no se ubican como chavistas ni oposicionistas. También en este estudio se observa que para la región de Occidente la franja de venezolanos que se consideran chavistas moderados alcanza al 58 % y de forma particular en la región zuliana los antichavista moderados se ubican en el 48,25 %.

La tendencia hacia un nuevo alineamiento político como el reflejado en los sondeos señalados ponen de manifiesto que por primera vez en los últimos diez años existe la posibilidad cierta de producirse un nuevo oleaje en el escenario nacional: que ni las fuerzas del Estado hegemónico que se ha pretendido crear a nombre de un socialismo ramplón e ineficaz y ni los gritos destemplados de un Chávez vete ya, podrán detenerla. Ahora bien, esta marejada que muy bien pudiera este 26 de septiembre convertirse en un tsunami electoral no debe quedar al árbitro de la suerte y mucho menos a la reedición de nuevos ensayos mesiánicos, ni pretensiones vanguardistas o extremistas.

Las miradas de esos venezolanos debemos volcarlas hacia un gran proyecto colectivo, donde por supuesto en esta coyuntura inmediata el Gobernador Henry Falcón y la organización política Patria Para Todos (PPT) juegan un papel estelarísimo, dado que ellos pudieran convertirse en el imán y motor que impulse y dirija todo este vasto movimiento que aun está por conformarse. Para ellos se requiere también el definir el que y el como de lo que debemos proponer y proponernos. No es tarea fácil la escogida, se trata de andar y trazar una estrategia que coloquialmente la pudiéramos asemejar a la vieja sabiduría popular de “ni tanto que queme al santo ni tan poquito que no lo alumbre”. Así de sencilla y compleja debe ser la estrategia, así la está asumiendo ese porcentaje de venezolanos que hoy le andan diciendo al país: ni oposicionismo ni continuismo. Entonces vamos por ellos con toda la energía creadora que amerita el momento y con la fe y la firmeza de que podemos convencerlos de que si existe la posibilidad cierta de construir una patria para todos.

Douglas Zabala
zabala.douglas@gmail.com



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