Si mi resentimiento contribuye a que se acabe la traición Recibidos

Por • 21 May, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

El diseño estructural de mi consciencia, tal vez no me da para pensar que, mucho más allá de nuestros principios, esta un mundo lleno de miles circunstancias esperando por nosotros, tan solo para empezar a florecer y, por nuestra ceguera servicial, muchas veces nos quedamos sin conocer los favores de dios tan solo por estar pendiente de lo que no debemos estar.

Todo este caudal de atiborradas expresiones gramaticales, llena de un sofisticado sofisma de términos y expresiones descontextualizadas y llenas de un sin sentido especifico, es, y forma parte de las cosas que muchas veces pretendemos aparentar ser y nuca lo somos, y luego somos cosas distintas a nuestro ser.

Muchas personas con cierto conocimiento de la conducta humana, han llegado sostener que, nosotros los seres de dios muchas veces, somos experimentos viviente del supremo, tan solo para comparar, las bondades reales, de los que dicen ser fieles a los mandamientos divinos y a los que simplemente están para cumplir su rol en la vida, es decir, para saber, quienes están por estar y quienes llegaron la tierra, para hacer su santa voluntad.

Una vez, leyendo el libro titulado “El Hombre Mediocre” de JOSÉ INGENIEROS, me encontré en sus capitulo (VI) sexto del tema (V) quinto titulado “La Virtud de la imponencia” con lo siguiente:

“…Las canas visibles corresponden a otras más graves que no vemos: el cerebro y el corazón, todo el espíritu y toda la ternura, encarnecen al mismo tiempo que la cabellera. El alma de fuego bajo la ceniza de los años es una metáfora literaria, desgraciadamente incierta. La ceniza ahoga la llama y protege a la brasa. El ingenio es la llama; la brasa es la mediocridad”

¿A qué se debe todo esto?

Pues; a que al parecer, existe la muy velada intención de desarrollar una estrategia tan peligrosa, dentro de los procesos políticos, como peligrosa fue la creación de la bomba atómica, pretender excluir, execrar, arrinconar y descalificar a los contamos con varios años de experiencias acumulada, pienso que pudiera ser catastrófico, para este proceso que hoy estamos viviendo, y si no me lo quieren creer a mí, créanle a los padre de las filosofías e ideologías del pasado, créanselo por lo menos a Friedich Hegel, cuando hablando de la realidad y refiriéndose al JUSTIFICACIONISMO llego a decir que:

“…nunca ha sucedido nada por azar; no hay nada fortuito u ocasional en el mundo, todo lo que sucede tiene su profunda razón de ser, el mundo no podría existir de modo distinto a, el que todo lo existe tiene su importancia como parte necesaria del todo…”

Se; por naturaleza propia, que mis condiciones físicas están mermada, pero no tan mermadas, como para que una estrategia tan perversa cale posiciones por encima de mis principios y mi moral, tratar de justificar lo injustificable, para ceñirse a lo irreal, es algo tan ilógico como ilógico e irrazonable es la razón de ser del ser humano, sin embargo aquí estamos, nosotros destruyendo las belleza de dios, si nos ceñimos a esas lógica, fácil pudiéramos decir que; no hace falta el ser humano en la faz de la tierra o en el mundo, sin embargo continuando haciendo, nuestro trabajo aunque este sea tan destructivo como la madre naturaleza, claro está, la naturaleza, sabemos que destruye por mera razón lógica, los seres humanos destruimos por mera razones de interese particulares.

Un vez creyéndome solo en un ascensor, por no haber mirado a mi alrededor, me solté un Pedro Pérez, sin ningún miramiento, y de esa misma forma salí del ascensor, creyéndome que solo yo, había disfrutado de mis desagradable olores; en esa misma medida, pretenden actuar los que sin pensar, han venido tratando de separar en las acciones políticas, a los jóvenes por un lado y a las mujeres, por otro lado, y a los pasados de la señal existencial, pretenden colocarnos, tal vez en algún rincón estratégico del nuevo socialismo, para cuando ya no tengan ideología propias, utilizar el ventajismo y sacar provecho de los Desechos humanos en conservas, y volver a empezar nuevamente una batalla perdida.

CHAVEZ, es el camino

CHAVEZ, es la razón

Sin CHAVEZ no habrá ¡Patria! ni Revolución

Jesus Chua Espinoza



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