Lochas vs control obrero

Por • 21 May, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Confrontar lochas con control obrero, es como decir plato de lentejas .vs primogenitura o comida para hoy y hambre para mañana en contra de hambre ahora pero futuro abundante para siempre. Claro esta se necesita tener conocimiento de causa o conciencia de clase para optar por la primogenitura y rechazar un plato de lenteja o bozal de arepa, con el fin de ser príncipe eternamente.

El parangón viene a propósito, puesto que en Guayana, sobretodo en las empresas básicas del aluminio y del acero, se discute si es sindicato (Organización para quitarle migajas o beneficios económicos al patrón) o en su defecto es control obrero, consejo de fabrica o autogestión (La toma del poder por parte de los trabajadores de la fabrica o medio de producción), queriendo decir estos tres términos, lo mismo; la apropiación de los medios de producción por parte de los trabajadores.

Entre los que priorizan al sindicato por arriba del control obrero, están la derecha imperialista, representada en Guayana por Causa R, AD y algunos resacos de Copei, bandera roja; y el reformismo, quienes aunque no se oponen al control obrero, priorizan los “pasivos laborales” por arriba del dominio de las bases obreras del negocio del acero y del aluminio, entre estos esta un sector “bolivariano” que representa al poder constituido del Estado Bolívar y un sector patronal de la cúpula sindical del PSUV, estos últimos son fácilmente seducidos por el discurso incendiario reivindicativista, “sindicalista”, “anti-patronal” y “anti-gobiernero” de la derecha; en una asamblea de Sidor o Alcasa y mas que todo Venalum y Bauxilum, en un momento determinado, no se logra determinar con exactitud, quien es el derechista reaccionario y el reformista (Supuestamente chavista), esto tiene su origen; en la alta traición del movimiento Matancero (Velásquez-Causa R), de los 80 y 90, en donde estos traidores hicieron que la clase obrera Bolivarense renunciara a la lucha por el poder político y se limitara a solo pedir mejoras económicas y pequeñas cuotas del poder nacional. Esta alta traición, hizo del otrora avanzado movimiento obrero Guayanés, una masa amorfa solo preocupada por las clausulas contractuales de carácter dinerario, por supuesto, las honrosas excepciones de rigor.

El movimiento obrero bolivariano revolucionario del Estado Bolívar debe asumir la dirección de las factorías del acero y del aluminio, apoyar a los nuevos presidentes y gerentes electos y juramentados por el Comandante Chávez y asumir la dirección de los departamentos, por intermedio de las mesas de trabajo tanto por área como por departamento, sacar a patadas a los viejos gerentes leopoldosucristafigarelistas y asumir la dirección de todas esas factorías para hacer realidad el control obrero o los consejos de fabricas o la autogestión.

Para ello deben renunciar a muchos beneficios contractuales e inclusive se debe reducir personal, y el personal bueno y honesto, paulatinamente debe ir siendo absorbido por las empresas de desarrollo aguas abajo que se vayan creando, en base al plan Guayana 2009-2019; creando una nueva escuela de gerencia y producción ferrosa y alumínica e ir involucrando a los liceos y creando nuevas universidades que forme los profesionales en la fragua y a la vuelta de 20 años Guayana será un emporio industrial productor y modelo para América Latina y el mundo y seremos fuertes, grandes y portentosos.

Con la salida reaccionaria o reformista; se priorizan las lochas (El plato de lenteja) o los “pasivos laborales”, el dinero del fondo chino y del petróleo se consumirá en la corrupción adeco-rentista (Mafia gerentes-contratistas-proveedores en circulo vicioso) que creo Leopoldo Sucre Figarella, en pago de pasivos laborales y “buenos contratos”, mientras el resto de la gran masa laboral Bolivarense tercerizada y desempleada y el dinero del desarrollo del país se dilapida en sostener a unas empresas improductivas y eso no aguantara mucho tiempo, hasta que colapse. Colapsado (Una vez más) el sistema leopoldosucristafiagrelista, la única salida que propondrán la derecha y su aliado incondicional, el reformismo, será la privatización y de allí solo vendrá el trabajo precario o tercerizado, la explotación, la perdida de todo derecho laboral y la dependencia y muerte del país.

La clase obrera bolivarense tiene dos opciones para escoger, o las lochas hoy, o el control obrero y la felicidad para siempre, pero el segundo implica sacrificio, lucha, trabajo y riesgo, características que reúne la clase obrera para ser la vanguardia socialista de la humanidad.

FRANCISCO SIERRA CORRALES
franciscosierracorrales@yahoo.com.ar



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