Hora de cerrar la ducha

Por • 21 May, 2010 • Sección: Curiosidades

“Junto al lavamanos del hotel en el que me encontraba había un cartel que decía: ‘no malgaste el agua’. ¿Pero cómo, cuánto?, me pregunté. Seguro que debe haber una mejor manera de hacer que la gente use menos agua”, le dijo a BBC Mundo el inventor británico Paul Priestman.

Esto, explica, fue lo que le inspiró a crear un dispositivo para incentivar a la población -sin que se convierta en una molestia o en un factor de estrés- a consumir menos de este preciado líquido, cuya escasez se está convirtiendo en un problema en muchas partes del mundo.

El dispositivo en cuestión, bautizado Waterpebble (que en español sería algo así como “piedra de agua”), se coloca en el piso de la ducha para que registre la cantidad de agua que utiliza el usuario.

Después de una serie de duchas, el aparato calcula la cantidad promedio de agua que usa la persona que se baña y en las siguientes duchas, le informa a través de un sistema de luces parecido a un semáforo (de verde a rojo, pasando por amarillo), cuándo es hora de cerrar el grifo.

Cada vez que la persona se da un baño, el tiempo para finalizar la ducha se reduce unos pocos segundos.

El agua no se corta automáticamente, pero la señal roja da a entender que llegó el momento de terminar.

Ahorrar sin perder el placer de la ducha

Según explica Priestman, el hecho de que el aparato se limite a emitir una luz, sin producir ningún sonido molesto, le ayuda a la gente a pensar en el agua que se está yendo por el desagüe de una forma amable.

“En mi opinión, los productos que contribuyen a que la gente ahorre energía y cuide el medio ambiente, tienen que ofrecer una experiencia agradable. Por eso la idea es no arruinar el placer de la ducha, sino hacer que la gente piense y trate de utilizar el agua con más mesura”, dice Priestman.

¿Pero no es éste un producto que sólo puede interesar a aquellos que ya tienen conciencia sobre el medio ambiente y actúan en consecuencia?

La idea es que lo utilicen los hoteles, por ejemplo, o que también lo ofrezcan a sus clientes las compañías encargadas del suministro agua, dice Priestman.

Waterpebble funciona con una pequeña batería. Viene además junto con un sobre, para que el usuario pueda retornar el dispositivo a la empresa cuando su vida útil llegue a su fin, y se reciclen sus componentes.

Laura Plitt
BBC Mundo, Medio Ambiente



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