El Camarada Stalin en Miraflores

Por • 21 May, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Lo difícil de este proceso es la incapacidad para la tolerancia. Cuando se tensó en los días de abril el país, si hubiese existido la necesidad de salir a combatir con las armas en la mano a otros venezolanos lo hubiese hecho. Hoy las condiciones de crispación política han desaparecido y el propio camarada Chávez se ha quedado en esa fotografía de la historia y está arrastrando a sus fuerzas a una posible derrota electoral.

Si el país buscara otra opción eso no lo va a determinar ni Falcón, ni el PPT ni mucho menos los que hemos tomado la decisión de acompañar esta propuesta política, que se supone le pondremos un mundo para que esa acción se materialice en el hecho electoral; ya en otras coyunturas políticas este pueblo le ha torcido bruscamente el rumbo a la historia y si no preguntémosles al presidente del Psuv sobre esas volteretas que a él tanto lo han beneficiado.

Todas las encuestas reflejan que este pueblo hoy está fatigado de las conductas extremas como las que vivimos en los debates parlamentarios de estos últimos cuatro años, incluso el de la reforma; donde la oposición nunca consiguió una ley, un capitulo o una disposición transitoria susceptible de ser apoyada, así fuese una ley para aprender a elevar papagayos y jugar al escondido, y por supuesto nuestros leales y perrunos diputados “revolucionarios” jamás encontraron una coma mal puesta en las más de cien leyes que lacradas y en sobre amarillo llegaron de Miraflores.

Después del 26 de septiembre el país va a cambiar y el que por ahora todo lo tiene seguirá gobernando, pero jamás como lo ha hecho hasta hoy en día. Habrán diputados incluso los del “monolítico” Psuv que se recordaran del cementerio donde estarán enterrados los que nada vieron, nada oyeron y nada hablaron y de seguro le mandaran a decir: camarada presidente este instrumento jurídico o este ministro será revisable.

Entonces el tribilin de Sabaneta bien atribulado le preguntará a su comandate Fidel: ¿donde fallamos, donde fallamos?, y este viejo sabio desde su isla le dirá… la culpa es del camarada Stalin que nunca quiso salir de Miraflores.

Douglas Zabala
zabala.douglas@gmail.com



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