Trasplantes: ¿Por qué se produce el rechazo?

Por • 20 May, 2010 • Sección: Ciencia

Ninguna persona tiene un código genético igual al de otra

El sistema inmune está diseñado para proteger y defender al organismo de agentes dañinos como bacterias, virus, parásitos, toxinas y células cancerígenas. Los pacientes deben ser valorados por un grupo integral de especialistas

Los trasplantes de órganos como el riñón, hígado, corazón o pulmón son procedimientos médico-quirúrgicos complejos. Pero desde hace un par de décadas se vienen realizando con cierta regularidad y eficacia, gracias al avance de la ciencia, lo que permite que muchos pacientes con enfermedades crónicas y terminales puedan vivir o mejorar su calidad de vida. Sin embargo, hay un riesgo: que el organismo rechace células, tejidos u órganos que son reemplazados por los enfermos. Pero ¿por qué se produce el rechazo?

En condiciones normales, el sistema inmune está diseñado para proteger y defender al organismo de agentes dañinos como bacterias, virus, parásitos, toxinas y células cancerígenas. Estas sustancias dañinas tienen unas proteínas en la superficie, llamadas antígenos.

Cuando se hace un trasplante se está introduciendo un elemento extraño en el cuerpo, que el sistema inmunológico identifica como un antígeno y por eso desencadena una reacción natural de defensa y lo ataca. De cualquier forma, este está previsto y se trata, por lo que la mayoría de las veces no conlleva a perdida del trasplante ni pone en riesgo la vida del trasplantado.

Lo mismo sucede con la sangre: si no es del mismo grupo o compatible y si no se tienen los cuidados necesarios para la transfusión, el cuerpo la rechaza produciendo reacciones desfavorables en el organismo que van desde pequeños brotes en la piel hasta la muerte.

Es por esto que, antes de realizar cualquier procedimiento de trasplante, los pacientes deben ser valorados por un grupo integral y multidisciplinario de especialistas, que debe verificar que la persona cumpla con las condiciones necesarias para recibirlo y además debe asegurarse por medio de varios estudios, que el tejido que se va a trasplantar sea lo más similar o compatible posible con el receptor, para disminuir el rechazo.

Pero como la compatibilidad generalmente no puede ser perfecta -porque, exceptuando a los gemelos idénticos, ninguna persona tiene un código genético igual al de otra-, los médicos especialistas deben frenar la reacción del sistema inmunitario con medicamentos llamados «inmunosupresores», para suprimir el rechazo al órgano trasplantado.

El primer trasplante de riñón exitoso se realizó en 1954 en Boston (Estados Unidos), entre dos hermanos gemelos, caso en el cual no se presentó ningún problema de rechazo. Y el primer trasplante exitoso de hígado se llevó a cabo en ese mismo país, en Denver, en 1967. Desde entonces, miles de trasplantes se realizan anualmente en el mundo.

En el país el primer trasplante renal se realizó en Bogotá en 1966 en el Hospital San Juan de Dios. Se han realizado desde entonces 11 mil 416 trasplantes hasta el momento. Colombia ocupa el tercer puesto en número de trasplantes de hígado y riñón, realizados por millón de habitantes en Latinoamérica.

Consultores:

Alonso Vera, Cirujano de Trasplantes y Hepatobiliar, Jefe del Servicio de Trasplantes, Fundación Santa Fe.

Humberto Aristizabal, Coordinador del Comité de Trasplantes de Órganos de la Sociedad Colombiana de Cirugía y ex jefe del Departamento de Cirugía del Hospital San Vicente de Paúl.

Página Web RNV/CMI
20 Mayo 2010



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