El Titanic también se hundió, el Challenger explotó y el capitalismo implota

Por • 15 May, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

No me dio la gana de permitirle, a mis amigos escuálidos, el privilegio de conversar mucho con este joven ancianito-heme ahí-porque gritan y, al gritar, parecieran estar dando una clase.

Les dediqué unos breves segundos a cambio de que bajaran la voz y dijeran sus necedades de modo despacio, lo que acataron al tiempo que empezaron a burlarse del hundimiento de la plataforma gasífera, en nuestro mar.

El Titanic-les dije, suavemente-también se hundió, El Challenger explotó y el Capitalismo implota. Para más, pregunté ¿no se han dado cuenta? ¿Por qué son tan insensatos, acaso no se fijan tampoco que esta patria también es de ustedes? ¿A qué apuestan, al suicidio? Y, añadí que el suicidio no es un acto de valor ni de cobardía sino un acto de enajenación de la conciencia- es decir, que los llamé, locos de bola y, es triste que una persona que viva frente al mar, ande loca-e inclusive solté unas buenas groserías pero, sin aspavientos y, me largué.

Nada es más sano y reconfortante que vivir frente al mar, pienso que tal vez sea la sensación de inmensidad lo que a uno lo subyuga y sí una persona anda loca lo que tiene que hacer es vivir frente al mar y darse chapuzones, para curarse; lo peor, para curar a un loco, es llevarlo al siquiatra. Así que yo no me explico cómo Lecherías, que está frente al mar, es un antro de locos. ¿Será que ahí hay muchos siquiatras? Y, lo peor de todo es que le echan la culpa a Candanga.

Los escuálidos son como islas de hielo, pero lo peor no es eso sino que nuestro pueblo no es Titanic sino “un gran barco rompehielos”, como esos bichos rusos que penetran la mismita Antártida.

Es temprano para saber preciso, qué ocasionó el accidente gasífero pero, afortunadamente, parece ser que nuestros muchachos no sufrieron ni un rasguño y esa es la gran noticia donde debemos poner el acento. Saldremos avante. Venezuela no se hundirá nunca.

A más de ser una potencia energética, hemos de ser una gran potencia política capaz de defender nuestra soberanía pero, para ello tenemos que mover los remos, con butría.

oceanoatlanticoguillermo@gmail.com



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