Las elecciones en Iraq, ¿a favor o en contra de la ocupación?

Por • 10 May, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

El pasado mes de marzo se celebraron elecciones legislativas en Iraq. Pero el país sigue sin gobierno desde entonces. El laico Iyad Alaui fue declarado vencedor por poco pero el primer ministro saliente, Nuri Al Maliki, juega con las coaliciones y podría prorrogar su mandato. ¿Cuáles son los retos de este escrutinio?¿Cómo se han convertido estas elecciones iraquíes en un pulso entre Washington et Teherán? ¿Por qué Iraq vuelve a ser el teatro de atentados mortíferos? Hemos hecho estas preguntas a Mohamed Hassan, especialista en el mundo árabe. Para él, las elecciones iraquíes eran un referéndum, ¿a favor o en contra de la ocupación estadounidense?

Mohamed Hassan Entrevista: Abdellah Boudami y Gregoire Lalieu

Iraq ha conocido una nueva oleada de violencia con las elecciones. ¿Quiénes son los autores de estos atentados? ¿Qué reivindicaciones tienen?

En realidad, existen dos actores: por una parte la resistencia clásica y los por otra los mercenarios que trabajan para unas sociedades militares privadas estrechamente vinculadas con los servicios secretos estadounidenses. Se sabe que la resistencia clásica lucha contra la ocupación y tiene objetivos como el Ministerio de Finanzas, el del Interior y los servicios de seguridad. Esta resistencia no tiene interés alguno en atacar a la población civil. En cambio, las bombas puestas en lugares públicos como los mercados son el resultado de acciones de mercenarios. Su objetivo es dividir cada vez más a la sociedad iraquí entre sus diferentes comunidades. Para comprender este aspecto del conflicto hay que leer a Roger Faligot, un especialista en los servicios secretos. Él demuestra que este tipo de acción terrorista es una técnica clásica para instalar el caos, como hicieron, por ejemplo, los servicios secretos británicos en Irlanda del Norte para calentar el ambiente entre protestantes y católicos. Azuzando la violencia sectaria Estados Unidos espera que estallen las luchas intestinas y esto ahorre víctimas a su ejército, porque teme mucho que aumente el número de muertos en combate.

¿Quiénes eran los actores de las elecciones legislativas iraquíes del pasado 7 de marzo?

Desde la invasión estadounidense de 2003 han hecho su aparición toda una serie de partidos laicos o anticlericales. Entre ellos hay una personalidad importante que ha sido declarada vencedora de las elecciones: Iyad Alaui. Este neurólogo fue cuadro baathista, a la derecha en el tablero político y pro estadounidense. Proviene del medio chií pero es laico. Alaui dirige el Movimiento Nacional Iraquí, una coalición laica apoyada por Estados Unidos. En esta coalición encontramos sobre todo al Partido Comunista Iraquí que desde la invasión estadounidense ha conocido un renacimiento. Además, y es un hecho inédito, los cuadros más a la derecha del Partido Comunista apoyaron la intervención militar de Washington. Siempre entre estos partidos laicos tenemos al movimiento kurdo que apoya indirectamente a la coalición de Alaui.

A continuación tenemos los partidos clericales próximos a Irán. Es el caso de la Alianza Nacional Iraquí, una coalición en la que se encuentra un partido poderoso fundado en Teherán en 1982, el Consejo Supremo Islámico Iraquí. El primer ministro saliente Nuri al Maliki, que antes era miembro de esta coalición, ha fundado su propia alianza, la Alianza del Estado de Derecho, que reúne a partidos clericales también próximos a Irán y que ocupan muchos puestos y lugares de poder en Iraq.

Entre los partidos laicos apoyados por Washington y los partidos clericales apoyados por Teherán encontramos movimientos que se han creado espontáneamente. Un ejemplo típico, el partido de Moqtada al-Sadr, un chií que no tiene más conexión con Irán que con Estados Unidos. Es un movimiento puramente iraquí, radical, nacionalista y que ha sorprendido al lograr muchos escaños en el Parlamento.

Finalmente, el último gran actor de estas elecciones, la resistencia iraquí. Comprende una docena de movimientos reunidos en una coalición dirigida por Ezzat al Duri, ex-número dos del régimen de Sadam Husein. Estos movimientos dan prioridad a la resistencia armada y consideran que los partidos que participan en las elecciones son agentes de Estados Unidos. Sin embargo, su peso es tal en Iraq que podemos considerar que han influido en el proceso electoral.

¿Qué retos presentan estas elecciones para Estados Unidos?

Hay dos retos. El primer objetivo sobre el terreno que no se ha realizado plenamente todavía es crear divisiones en Iraq sobre la base de las confesiones religiosas. El hecho es que la mayoría de la población iraquí es árabe y está compuesta tanto por sunníes como por chiíes. Pero en la historia de este país no han existido luchas entre estos dos componentes. Además, hay que saber que el Islam chií está dividido en varias corrientes y que los chiíes iraquíes e iraníes vienen de la misma familia. Esto crea unos vínculos entre ambos países que Washington quiere romper.

Llegamos con ello al segundo objetivo que persigue Estados Unidos: bloquear la influencia de Irán sobre su vecino iraquí. Cuando Bush derrocó a Sadam Husein, Irán ayudó a formar un nuevo gobierno porque Estados Unidos no lo conseguía. Evidentemente, entonces Ahmadinejad no estaba todavía en el poder . Así pues, Teherán ha tenido una fuerte influencia sobre el curso de las elecciones. Pero hay que recordar que no es Irán quien ha invadido a su vecino. En realidad ha sido Estados Unidos quien ha permitido que emerjan unos partidos iraquíes vinculados a Teherán . Así pues, Estados Unidos hoy trata de poner palos en las ruedas del régimen iraní apoyando a la coalición laica de Alaui y a toda una serie de partidos laicos opuestos al clericalismo chií de obediencia iraní.

¿Que interés saca Irán de su influencia en Iraq?

En Iraq se ha desarrollado una verdadera burguesía chií y pro iraní. El año pasado el comercio exterior iraní se hizo principalmente con Iraq, lo que generó enormes ingresos, ¡dos mil millones de dólares! En efecto, iraquíes apoyados por Irán ocupan puestos estratégicos y detentan las carteras ministeriales importantes. Estos iraquíes privilegian los productos iraníes para los que Iraq se ha convertido en un floreciente mercado.

Así pues, ¿la invasión de Iraq habría beneficiado más a Irán que a Estados Unidos?

En cierto modo. Estados Unidos pensaba sobre todo en los recursos petrolíferos. Pero cuando se liberalizó el mercado hace algunos meses sólo una compañía estadounidense, la Esso, se abrió camino para llegar a la cabeza de las concesiones petrolíferas. ¡La segunda compañía es china y la tercera, malasia! Por lo tanto, la influencia iraní contraría a los intereses de Estados Unidos que no ha logrado tener poder efectivo sobre Iraq. Para lograr este objetivo Washington consideró que era más juicioso poner por delante la coalición de Alaui. La intelligentsia iraquí, en la que hay muchas mujeres, universitarios, toda esta capa de población surgida del baathismo y reprimida por el poder chií religioso que preconiza una vuelta a una sociedad casi feudal, se ha resignado a votar a favor de Alaui para evitar una vuelta a estos métodos medievales. Es ahí donde podemos descubrir una victoria de Alaui contra al-Maliki.

Precisamente la victoria de Alaui en las urnas ha sido por tan poca diferencia que va a ser difícil formar gobierno. ¿Verdaderamente ha habido un vencedor?

Es cierto que aunque Alaui haya ganado oficialmente las elecciones, el primer ministro saliente al Maliki ha obtenido una cantidad considerable de escaños. Creo que en términos políticos es Moqtada al-Sadr quien verdaderamente se ha desmarcado habilidosamente. Proviene de los chiíes más pobres de la población, muy proletarizados, que nunca se han beneficiado de los cambios que ha habido. Hay que entender que Iraq sigue sin ser reconstruido, en muchos lugares todavía no hay agua ni electricidad. Así pues, al-Sadr ha obtenido muy buenos resultados en estas elecciones gracias al apoyo que tienen en los barrios desheredados. Pero también de quienes ven con malos ojos la injerencia de las potencias extranjeras. Sadr no está conectado ni a Washington ni a Teherán. Por lo tanto se beneficia también del apoyo de quienes desean la independencia de Iraq. Así pues, probablemente Moqtada al-Sadr será indispensable para formar gobierno.

¿Cómo interpreta usted los resultado de estas elecciones?

Personalmente interpreto estas elecciones como un referéndum sobre la ocupación estadounidense. El nacionalismo y el patriotismo iraquíes han salido reforzados de él. Quienes han votado por Alaui saben bien que sólo es un títere, pero le han votado en reacción a la injerencia iraní y en contra del clericalismo.

Así pues, este referéndum, como usted lo denomina, ¿tendría bastante que ver con las relaciones entre Estados Unidos e Irán?

Es una cuestión central que tiene que ver con la naturaleza de las contradicciones entre Estados Unidos e Irán. Irán es un país estratégico que domina varias vías importantes en el Golfo. Pretende permanecer independiente, lo que contraría los intereses estadounidenses. Por ejemplo, Teherán ya no vende su petróleo en dólares, lo cual le ha permitido ganar mucho más dinero. Ahora bien, la mayor fuerza de Estados Unidos no vienen directamente de su economía sino de la influencia del dólar en los mercados petrolíferos. El lucro cesante para las compañías y bancos estadounidenses es enorme si Irán persiste en no seguir el ejemplo de los países árabes productores de petróleo que comercian en dólares. Por consiguiente, Estados Unidos no puede dejar que Irán aumente su poder. Y para ello, debe reforzar su hegemonía en Iraq.

¿Qué impacto puede tener el resultado de las elecciones sobre la política iraquí?

Si Irán analiza estos resultados, constatará que la política que ha tenido hasta ahora no es la buena. Es un país vecino de Iraq con el que tienen intereses comunes. Pero Irán debería sacar lecciones de este referéndum y dejar de interferir en los asuntos iraquíes. El pueblo iraquí tienen derecho a la autodeterminación. Si declinara la influencia iraní es seguro que la fuerza ascendente sería el patriotismo iraquí laico e independiente. Se afirmaría más que en cualquier país árabe. El clericalismo ha fracasado claramente tras la ocupación.

Pero usted decía que Iraq representaba un mercado importante para los productos iraníes. ¿Teherán estaría dispuesto a renunciar a él?

Pero Irán no es un país imperialista que busca absolutamente exportar sus capitales y ocupar tierras extranjeras. Sin invasión estadounidense, Iraq probablemente habría importado sus productos a China o a otros lugares. También los habría producido directamente. E Irán no se habría aprovechado del mercado iraquí. Pero esto no es un problema porque nunca ha buscado lograr este objetivo invadiendo Iraq. Estados Unidos lo ha hecho e Irán se ha aprovechado de la situación.

¿Y si Estados Unidos decidiera acabar con la existencia de los grupos pro iraníes?

En todo caso, militarmente es imposible porque su ejército no aguantaría. Estados Unidos se enfrenta ya a graves problemas en Afganistán, en Pakistán y en el propio Iraq. Washington es consciente de que su ocupación de Iraq ha beneficiado a Irán. Lo asume pero sólo va a tolerar esta situación hasta el día en que pueda contar con una policía y un ejército iraquíes verdaderos a su sueldo. Ahora bien, por el momento la resistencia y los grupos pro iraníes están infiltrados en ellos. Por consiguiente, Estados Unidos es el gran perdedor de este “referéndum”. Pensaba que las elecciones iban a transcurrir de la misma manera que en Georgia o en Ucrania.

Estas elecciones demuestran que la mayoría de los iraquíes están en contra del clericalismo, en contra de una revolución chií a la iraní y en contra de cualquier sistema feudal. Se podría creer que todo esto beneficia a Estados Unidos, pero no hay que olvidar que paralelamente al rechazo de las injerencias iraníes hay un rechazo de la ocupación estadounidense y una toma de partido por la independencia de Iraq. A pesar de las dominaciones causadas por la ocupación, el imperialismo y el capitalismo semejante resultado es prodigioso.

Cartoon: Latuff

Traducido del francés por Beatriz Morales Bastos

Fuente: http://michelcollon.info/index.php?option=com_content&view=article&id=2735:elections-en-irak-pour-ou-contre-loccupation&catid=6:articles&Itemid=11



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