Ultimas horas sin Santos

Por • 9 May, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

La candidatura de Juan Manuel Santos a la presidencia de Colombia va en picada y nada la detendrá, ningún poder sobre la tierra atajara semejante desastre, terminara estacionándose entre un 18% y 22% en las encuestas.

Su marcada conducta pro norteamericana lo ha llevado a copiar hasta las maleables confidencias que siempre aspira escuchar el electorado estadounidense.

El elegido por el uribismo a la Presidencia neogranadina no ha logrado enterarse ni del valor de un boleto del Transmilenio.

Desencajado aspirante de confusos cálculos, cuando le preguntan precios de algún producto los aumenta hasta en un 200% estas son muestras que todo le sale muy mal al ultra derechista Juan.

En opinión de la mayoría -incluso sus afectos- es asqueante su postura ultra radical hacia la derecha, cada vez se separa más de quienes fueron sus electores, sus destacados ánimos personales y el de su reducido entorno debilitan su candidatura la cual empeora el escenario político nacional e internacional.

Colombia está aislada de esto se ha encargado el uribismo y ahora intenta rematarlo Santos, esto es visto con profundo recelo por parte de otras debilitadas derechas latinoamericanas, quienes ven que la región está minada por movimientos políticos de izquierda, mientras que la derecha colombiana no mejora en sus errores.

Soldarse aun mas a los Estados Unidos bajo el sometimiento del Plan Colombia, agrava las amenazas en países de la región, sobre todo con los limítrofes. Ser la única nación del continente con reiteradas y comprobadas amenazas en intervenir militarmente soberanías no comunes, pone en evidencia el quiebre económico, político y moral del uribismo, con Santos sería lo mismo.

Aun cuando la comunidad internacional no aplaudiría y menos justificaría agresiones militares contra otras naciones, esto ya hace, que hoy Colombia, se situé a lo largo y ancho dentro de un escenario de rechazo en la region.

La anti política de Juan Manuel lo ha llevado a cometer tres errores que han activado el profundo rechazo de la población.

El primero, Uribe es el principal enemigo de Juan Manuel Santos, declarar como política de Estado que sus nacionales se abstengan de viajar a Venezuela, es la más incivilizada opinión que podría dársele a esta aseveración, daría pánico conjeturar las reacciones de millones de colombianos que tienen parientes y amigos que viven en nuestro país.

La reiterada propaganda anticubana acaba de ser cucharada de sus propias formulas, cómo seguir criticando a los hermanos Castro de no dejar salir a nadie de la isla y en Colombia quieren practicar lo que abierta y descaradamente difaman contra Cuba.

La siguiente, un candidato engominado, muy inclinado a la finura y delicadez, tanto que no oculta sus genes de godarria Bogotana, hace que en nada se parezca al colombiano común, este en nada pega con la gente alegre de la costa a quien nada le cuesta reír, a Juan Manuel se le hace difícil hasta hacer una mueca, menos sonreír, aparte de no ocultar su pedigrí económico, los Santos son reconocidos en Colombia como unos vulgares pillos y estafadores con los empleados de sus empresas, son catalogados los cuellos de oro, pero por debajo llenos de mucho monte.

Son inocultables los negocios con contratos de compra y provisiones de equipos militares surtidos a las Fuerzas Armadas, para enfrentar las cuatro guerras que atraviesa Colombia, guerrillas, paramilitares, carteles y delincuencia.

Y la ultima, su arrastrada forma de ser pronorteamericano, confesar que fue marihuanero mientras estudiaba hasta el kindergarten en los EE.UU. es una forma desesperada de hacer política.

¿Quién asesorara a Juan Manuel? que le hacen decir ser marihuanero en el primer país productor mundial de estupefacientes.

Los primero enojados y decepcionados deben ser los cientos de marines norteamericanos que hacen vida dentro del Plan Colombia.

Realmente, Juan Manuel Santos ha hecho todo por perder, subiría mas en las encuentras si hablara mal del Presidente Chávez y así se sumaría a sus demás competidores, quienes han hecho de toda su campaña electoral el cuentico de que Chávez es malo, pareciera que Chávez fuera en Colombia: ministro, alcalde gobernador, pues de todo tiene la culpa, pero nada dicen de los miles de millones de dólares de los que se favorecen en ganancias de los negocios desde Venezuela.

Perderán y la godarria Bogotana les cobraran como quebraron el bipartidismo en Colombia, las imperiales escuelas de los partidos políticos Liberal y Conservador son historia, ahora son los recién constituidos partidos, empezando por el de la U el cual apoya a Santos y terminando por el Partido Verde del próximo Presidente, Antanas Mokus.

Lo único que podría hacer ganar a Santos, sería el asesinato de su aventajado contendor, Mokus, nada imposible para la mente criminal de Santos, después de todo, en Colombia tienen “jurisprudencia de candidatos asesinados”, Luis Carlos Galán, exterminado por su compañero de fórmula, Santofimio, mas los presidenciables de izquierda: Pizarro, Pardo Leal y el joven Bernardo Jaramillo.

La soberbia y prepotencia personal y política de Santos lo hacen respirar las últimas bondades de un régimen asquiantemente derechista, donde ni sus seguidores aguantan más.

Definitivamente, están de más en la Casa de Nariño.

Por último, habrá que esperar las memorias de Uribe para saber que consumía.

Miguel A Jaimes N
Venezuela01@gmail.com



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