La cocina

Por • 9 May, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

La Mucuy

María Auxiliadora Morales es Yiya, vive desde hace 37 años en San Isidro, La Mucuy merideña. Llega recomendando un pedazo de pescado con arepa, sin perder tiempo, lanza las primeras recomendaciones a la cocina.

Nació en Bailadores un 24 de diciembre, tiene 3 hijos, Israel, David y Andrés. Menuda, delgada, morena, cocinera de buen humor, escribió su libro: “A Degustar con Yiya”.

Con 7 años cocinaba, poniéndole atención a recetas de su abuela, madre y tías. También cose y estudio teatro a escondidas.

Sueña con el huerto en casa, mantiene ramas, aderezos para la arepa Villoría, Mana Mana, Sopa de Cuchute, yuca, arvejas con pescado, procesa Sagú, las ensaladas de sus inventos: Cambur y plátano.

Su abuela hacia Costas, especie de albóndiga con cambur, el apio lo majaba para las arepas, atoles o cremas, este era considerado una gracia.

Cuando alguien moría, debutaba La Sopa de Velorio, la familia del finado escondidos iban a la montaña, sin perder tiempo cazaban Faros, los conocidos Rabí Pelaos, convirtiéndolo en exquisito estofado, todos los amanecidos degustaban aquel manjar con el disimulo del cilantro y comino, eso levantaba a todos los rascaitos dopados por el miche cayejonero.

Se preguntaba ¿por qué las comidas son iguales?, entonces, empezó a crear, saco la ensalada de fresa, lechuga y espinaca, tamizo harina preparando pasticho de sardina.

Su abuela Adela Márquez la crió, vivió más de 80 años, tuvo 13 hermanos. Después de morir, todos quedaron con Tía Chucha, mágicamente bautizada como Mama Chona, aun vive con 92 años.

Come poco, pero le satisface ver comer a sus amigos, -señala- ¡ahora las comidas vienen preparadas, gourmet, delicadeces, quedando las de atrás en el olvido!

Hace mistela, dándole primero a la parturienta para que empiece a limpiarla. Desde niña al llegar de la escuela sus tías y abuela la posaban sobre un banquito para que alcanzara el mesón.

Hacia bodegas con latas de sardina para jugar, mientras pedía a los Reyes Magos una cocinita y ollas, su mejor regalo fue una neverita.

Con apenas 8 años gano en un concurso unos zapatos patente con sus medias al hacer una marmita de 200 litros de sopa, la subieron en una banca y con un paletón la pusieron a preparar aquella olleta.

Hoy, hace cremas, picantes, mermeladas, chicha, dulces, mistela, sueña con volver a las grandes jornadas de preparar comidas, eso conserva la unión familiar después que los sagrados parten.

Vive junto a un grupo de tortugas y fabrica el Ponche Yiya, tradición de 1800 lleva 25 años haciéndolo por pochadas, que son 8 botellas.

Miguel Jaimes
venezuela01@gmail.com
@migueljaimes2



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