Se Impuso la verdadera Democracia…

Por • 5 May, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Si nos pidieran definir lo sucedido el pasado domingo 2 de mayo, definitivamente la palabra que mejor define lo ocurrido sería: apoteósico; la militancia del Psuv se lució, acudiendo masivamente a las mesas de votación, 2 millones 539 mil 852 militantes, lo que representa un 38% de participación de la militancia en este proceso de selección de los candidatos del partido para la Asamblea Nacional. En las elecciones del 2005 el nivel de abstención estuvo en 75%, “históricamente, las elecciones al extinto Congreso se hicieron junto a las presidenciales y no fue sino hasta 1998 cuando por primera vez se hicieron por separado. Según indica el periodista Ernesto Navarro en un artículo reciente, “La última mayoría parlamentaria en Venezuela, en las elecciones para el Congreso Nacional, que por primera vez se realizaron en forma separada de las presidenciales, en 1998, se obtuvo apenas con el 11,24% del total de los inscritos en el Registro Electoral.” (Ernesto Navarro, Qué hay detrás de la fábula abstencionista de Venezuela)… En ese mismo artículo, Navarro continúa exponiendo que “La primera mayoría parlamentaria de este período, elegida el 30 de julio de 2000, la obtuvo el Movimiento Quinta República, con un total de 1.980.275 votos de un universo de 11.705.702 de venezolanos con derecho a voto. Es decir, con el 17% del universo electoral.”. Y más adelante continúa explicando con un ejemplo “Acción Democrática (AD), partido que primero se retiró de la contienda, obtuvo 301.302 votos, en total, durante las elecciones de concejales y junta parroquiales realizadas en agosto pasado. (…) En esta elección parlamentaria, la representante indígena Noelí Pocaterra, actual vicepresidenta de la Asamblea Nacional, fue re-electa con 416.079 votos. Es decir, ella sola sacó más votos que AD en todo el país en esas elecciones del 7 de agosto.” Todas estas cifras están bien, pero no entran en analizar un factor principal, que es el hecho simple y llano de que en estas elecciones la abstención fue del 75%..”.(http://www.luchadeclases.org.ve/content/view/5137/161/). Extraigo estas líneas de los camaradas de la Corriente Marxista Internacional, para destacar que los niveles de participación en nuestras elecciones para elegir los miembros del parlamento venezolano siempre, históricamente, han rondado entre el 30 y 40% de participación de los inscritos en el Registro Electoral, si acotamos que para el 31 de marzo, de este año, el Registro Electoral (RE) contabilizó: 17.495.353 electores, siendo el 40% de los mismos: 6.998.141, cifra similar al registro de inscritos en el Psuv: 6.773.618, lo que nos da un indicativo de lo que va ocurrir en septiembre próximo, elecciones en las cuales ya el Partido Revolucionario sale adelante con un 38% de los posibles votantes, cifra que nos lleva a pronosticar que un poco más de 2/3 de la totalidad de la próxima Asamblea Nacional será roja rojita. Dios habla por las matemáticas…

Compáresen estos datos, con los obtenidos por el oposicionismo apátrida que para seleccionar sus candidatos/candidatas apenas participaron 361 mil votantes, es decir 9,38% del universo electoral, en las primarias celebradas en los 15 circuitos a nivel nacional, donde se escogieron a los 22 candidatos que no pudieron ser seleccionados por consenso en la mal llamada Mesa de Unidad Democrática, mejor llamada Mesa de los Cuchillos Afilados, nombre que mejor se aproxima a lo que allí ocurrió, primarias en las cuales, para poder participar, había que bajarse de la mula con 60 mil BsF (60 millones). Por eso les va como les va, aquí en la República de Bolívar y en la hermana República de Colombia, en la que su candidato el no tan Santos, hasta marihuana fuma, dicho por él mismo, cuya candidatura se desliza en caída libre hacia abajo en las encuestas. Vean dónde está la verdadera Democracia…

El proceso revolucionario, dejó al descubierto algunos vicios de la cuarta que aún perviven en nuestro proceso rumbo al Socialismo, como la violación del Reglamento que regulaba el proceso electoral de elección por las bases del Partido Revolucionario, en lo referente a la participación de los funcionarios públicos a favor de algunas candidaturas. Pudimos observar gobernadores y alcaldes haciendo abiertamente campaña a favor de sus medios pollos, muchos de los cuales hoy son candidatos/candidatas del Partido a la Asamblea Nacional, y es obligación de todos/todas respetar su postulación y propulsar su victoria en septiembre próximo, lo cual no nos impide hacerle su crítica constructiva. La excesiva publicidad de algunos camaradas en la difusión de sus candidaturas, destaca el caso de Freddy Bernal aquí en Caracas, sería interesante imponer como norma que los candidatos/candidatas tuvieran que declararle al Partido la forma en que obtuvieron tales recursos y cuánto invirtieron en sus campañas.

El mal uso de los medios públicos u oficiales, entre los cuales destaca la actuación del camarada Mario Silva, quien se postuló por la Circunscripción Nº 4, del Distrito Capital, con el número 40 del tarjetón electoral, parroquias Coche, El Valle y Santa Rosalía, recuérdese que este camarada viene de ser candidato a la gobernación de Carabobo, lo que nos indica que no es vecino de las comunidades englobadas en la Circunscripción o sí lo es, entonces cómo pudo ser candidato en Carabobo, mala práctica esa de utilizar “navegaos”, muy propia de adecos y copeyanos. No solo el camarada la empleó para sí, sino que acudió a esa mala praxis en la Circunscripción Nº 3 de Miranda en la que su medio pollo, el cual ganó la elección, pese a existir una impugnación en su contra, se convirtió en otro “navegao”, ya que no es vecino de las comunidades de la Circunscripción de las cuales es hoy candidato a diputado. Los vecinos de la Circunscripción Nº 4 del Distrito Capital armados de conciencia comunal le dieron su tate quieto, eligiendo a uno de sus comunidades (Jesús Faría. Suplente: Xiomara Lucena), no así los camaradas de Petare. El caso Mario Silva, representa una vertiente que debemos analizar en profundidad ya que en este caso, pareciera repetirse el caso Alberto Fedérico Ravell, pero en sentido hacia la Revolución Bolivariana. El uso de los medios de comunicación del pueblo revolucionario para propagar adeptos a la ansiedad de poder de factores revolucionarios, de eso se trata. Para futuros eventos de este tipo, la militancia y pueblo en general, debemos estar atentos a que estas aberraciones no se repitan, otro Ravell sería una barbaridad inexcusable en el campo revolucionario.

Pero, así como dejó al descubierto estos vicios, dejó florecer algunas bondades que el oposicionismo apátrida frustró violentamente: la participación de la juventud. Mientras el oposicionismo, presenta listas de postulados/postuladas envejecidos/envejecidas por las ideas que propugnan, la militancia del Psuv abrió sus puertas a la participación de la juventud revolucionaria, que logró una amplia representación en jóvenes camaradas como: Andreína Tarazona, Robert Serra, Miguel Mendoza, Carlos Sierra, entre otros y otras, fueron algunos de los 10 miembros de la JPSUV que resultaron electos este domingo. Como muestra de que la juventud sí es partícipe de los cambios propulsados por nuestro Comandante Presidente, Hugo Chávez y el pueblo venezolano.

Si algo han demostrado estas elecciones de base, es que la militancia está pugnando por el surgimiento de nuevos liderazgos revolucionarios, batalla que apenas comienza, a quienes no quedaron postulados nuestro llamado es a cerrar filas en la consigna de la unidad revolucionaria para que nuestros candidatos/candidatas electas sean ratificados/ratificadas en septiembre próximo por nuestro pueblo, garantizándose con ello, la continuidad de las políticas revolucionarias y las leyes proactivas en función de la profundización de la causa del Socialismo Bolivariano, ahora más que nunca: Patria, Socialismo o Muerte!!!

Henry Escalante
Caracas, 3 de mayo de 2010



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