Grecia emprende plan de ajuste económico en medio de cólera social

Por • 3 May, 2010 • Sección: Noticias Internacionales

El gobierno socialista griego se disponía a poner en marcha los severos recortes fiscales exigidos por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) a cambio de una ayuda masiva de 110.000 millones de euros, pese a la cólera de los sindicatos, que convocaron un paro general de 24 horas el próximo miércoles.

Al día siguiente de que su gobierno anunciara un colosal plan de ahorro de 30.000 millones de euros entre 2010 y 2012, el primer ministro griego, Giorgos Papandreou, dijo que la cura de austeridad propiciaría “cambios que el país ha necesitado desde hace años”, manifestó Efe.

“Son días difíciles, pero tenemos que creer, y yo lo creo, que ésta es la oportunidad de emprender un nuevo comienzo”, declaró Papandreou antes de reunirse con el presidente Carolos Papoulias.

Confrontado al riesgo de una suspensión del pago de su deuda, el gobierno griego acordó con la UE, el FMI y el Banco Central Europeo (BCE) un ambicioso plan de ahorro a cambio de la ayuda.

El plan de rigor pretende reducir el déficit público griego del 13,6% del PIB que alcanzó en 2009 a menos del 3% en 2014.

Para ello, el gobierno ha decidido, entre otras medidas, suprimir los aguinaldos de los funcionarios y los pensionistas del sector público, aumentar la edad de jubilación de las mujeres en cinco años, a 65, y subir la principal tasa del IVA en dos puntos, al 23%, además de reducir las inversiones públicas.

A cambio, Grecia accederá a un mecanismo de ayuda de 110.000 millones de euros durante tres años (146.000 millones de dólares), de los cuales 80.000 millones serán aportados en forma de préstamos bilaterales por los 15 socios de la zona euro y el resto, por el FMI.

Para 2010, los europeos desembolsarán 30.000 millones de euros, a un interés del 5%, y el FMI otros 15.000 millones.

El plan ha de ser aprobado esta semana por los parlamentos de varios países, entre ellos Alemania, y luego por los jefes de Estado y de gobierno de la Eurozona, que se reunirán este viernes en Bruselas. El proceso se anuncia como un trámite, después de que el domingo los ministros de Finanzas de la zona euro dieron su visto bueno al plan.

Según una fuente oficial griega, el dinero llegará en cualquier caso antes del 19 de mayo, fecha en la que Atenas afronta vencimientos de deuda por 9.000 millones de euros.

El economista de Goldman Sachs Erik Nielsen dijo que aunque Grecia parece estar “plenamente financiada para los próximos 12 meses”, las perspectivas de saneamiento de las finanzas públicas podrían oscurecerse si son necesarios más recortes o si aumentan los conflictos sociales.

La prensa griega destacaba este lunes que los recortes anunciados el domingo marcan el final de una era y el comienzo de una etapa de sacrificios.

“Nuestro modo de vivir, de trabajar, de consumir y de organizar nuestra vidas en esta parte de los Balcanes terminó ayer”, escribía en un editorial el diario progubernamental Ta Nea.

El principal titular del diario de izquierda Eleftherotypia escribía por su lado: “Cuatro años sin respiro”.

El severo ajuste ha desatado la indignación de los sindicatos, que para este miércoles han convocado la tercera huelga general en otros tantos meses.

Este lunes, la Confederación Europea de Sindicatos se solidarizó con ellos, diciendo que los trabajadores griegos “no deben pagar un precio injusto por el rescate” del país.

Mientras, en los mercados, las principales bolsas europeas caían ligeramente, y el euro cedía terreno por las dudas pertinaces sobre el desbloqueo de la ayuda. La moneda común bajaba a 1,3232 dólares, frente a los 1,33 del viernes por la noche.

El interés del bono griego a diez años, que la pasada semana batió un récord histórico por encima del 11%, bajaba este lunes a 8,614%, frente a 8,938% el viernes por la noche.

Para ayudar a refinanciarse a los bancos griegos, principales poseedores de deuda soberana, el Banco Central Europeo (BCE) ablandó sus normas este lunes, aceptando esos títulos de deuda, sea cual sea su calificación, como garantía a cambio de préstamos.

Por otro lado, Francia y Holanda aprovecharon para pedir que se refuerce el Plan de Estabilidad y Crecimiento de la UE, que fija los topes del déficit y la deuda pública que deben respetar los países miembros de la Unión.

La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, pidió que se tengan en cuenta la competitividad y la estabilidad financiera, mientras que su homólogo holandés, Jan Kees, llamó a establecer “nuevos acuerdos, mucho más estrictos”.

Diario El Universal



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