Cuan probable es saber lo que ya se sabía

Por • 3 May, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

De cada caminata realizada y de cada reventón de madre que me hacían en esas caminatas, hoy me siento muy contento y orgulloso; sostener una sonrisa plástica, para decir que me siento feliz, sería más que hipócrita, aunque debo, como todo mal perdedor, felicitar a los vencedores y vencedoras de estas elecciones internas, primarias del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), y las felicito, no por gallardía, sino mas bien, por otros extraños sentimientos, que en realidad no sé como manifestar con la escritura, por su alto contenido de sandeces, eso dirían de mi, si llegara a manifestar de viva escritura, lo que en realidad estoy sintiendo por dentro de mi ser; créanme, no es nada fácil, tratar de escribir bello, cuando lo que se piensa terrorífico.

Un camarada, participante y precandidato a diputado para la asamblea nacional, se me adelanto y escribió, un articulo, muy interesante, el cual me motivo, para que mi escrito, fuese menos agresivo de lo normal, y atendiendo a ese llamado de atención temprana, me voy a permitir, criticar constructivamente la PSUV, y a los muchos directivos del mismo, ya que, resulta descarado y bochornoso, el que se nos permita, participar en una contienda electoral, con unas reglas de juego estrictas y que se le permita, a ciertos candidatos y candidatas, violentarlas sin recibir ningún tipo de sanción, no pienso nombrar a nadie en este escrito, porque cuando asumí mi peo, de lanzarme a candidato, lo asumí con todas sus consecuencias y a sabiendas de que no tenía mucha vida, pero, una vaina es esa y otra muy distinta, es que se pretenda hacer saco, con camisa ajena.

Durante toda la campaña, se nos manifestó y se nos hizo mucho hincapiés, sobre, esa vaina que llamamos o pretendemos llamar honestidad, y que, supuestamente deberíamos observar y manifestar, para que estas ELECCIONES internas fuesen todo un derroche de virtudes y de ejemplo a los países del mundo y a los partidos internos de Venezuela a los que llamamos de oposición y otros los llamamos escuálidos, pero, como decía mi abuela:

“Del dicho al hecho hay mucho trecho”

Y san se acabo o se cago el mato en la cueva

Me gustaría saber en realidad que dije y que puedo hacer para tratar de responder a las cosas que he dicho y en esa misma balanza meter mis rimas al viento, para aguantar las pacatas reflexiones que no me llegan a nada, porque como de nada me visto de nada sigo existiendo y en ese inmenso desierto de tantas luchas perdida hoy descubrí que mi vida más nunca estará perdida.

Después del 26 de septiembre, veremos, que tan acertado o acertadas fueron las patrañas, para que se hiciera lo que se hizo.

Yo seguiré siendo; hoy más que nunca, ARRECHISIMAMENTE CHAVISTA, solo espero que, las estupideces de algunos dirigentes, no nos abalancen hacia el desastre político antes de tiempo o a un futuro incierto. Si quieren me pueden llamar el llorón, pero ¡OJO! Desde mi trinchera como observador adelantado, me recuerdo de Roy Chardelton, cuando en un artículo titulado

Jesus Chua Espinoza



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